La lactancia materna como entrenamiento para el desarrollo del lenguaje

Gracias a la succión durante la lactancia materna, las partes que intervienen en el habla se desarrollan mejor

La lactancia materna es el mejor alimento para los mamíferos por todo el aporte nutricional (que se adapta a las necesidades de cada etapa) y por la protección ante infecciones y enfermedades. Además, se puede generar un vínculo excepcional mamá-bebé, protege el medio ambiente, es muy económica, tiene efectos positivos en el desarrollo motor y psicológico… Pero ¿sabías que la lactancia materna también favorece el correcto desarrollo del lenguaje en general y del habla en particular?

La importancia de la lactancia materna en el desarrollo de la boca

Todos los bebés nacen con cierta retrognatia (falta del crecimiento del hueso  mandibular). Esto es que la mandíbula se encuentra retraída respecto al maxilar superior. Además, la parte superior de la cabeza está más desarrollada que el resto de la cara, y la lengua tiende a ocupar toda la cavidad bucal. Gracias al crecimiento, combinado con la succión al pecho, la mandíbula va avanzando hasta lograr una posición correcta y la lengua ayuda al desarrollo equilibrado entre el cráneo y la cara.

 

 

Es importante señalar que algunos recién nacidos tienen la retrognatia más pronunciada y que puede convertirse en una anomalía ósea permanente. Por esto, puede costarles agarrar el pecho correctamente y, hasta que crezca un poco más la mandíbula, quizás sea necesario utilizar posturas para mamar compensatorias, con las que el bebé pueda abrir la boca con mayor facilidad y así introducirla en el pezón y la areola con profundidad.

Además, gracias a la lactancia materna, lograremos una barbilla y mandíbula estéticamente bien formadas y pronunciadas. Y es que son muchas las operaciones estéticas que se están realizando actualmente en adultos que presentan una barbilla completamente retraída.

 

 

La lengua también se ejercita continuamente: hace un ligero doblez en los bordes para contener la leche tras realizar la presión correspondiente, para seguir a continuación con un movimiento ondulatorio (peristalsis) y llevar así la leche al paladar blando y realizar la deglución. Igualmente los labios, cada vez que inmovilizan la mama, se están ejercitando. Y los maxilares, con cada compresión para provocar la salida de leche, se están desarrollando.

 

Aprende cómo es la postura adecuada para dar el pecho y facilitar un buen agarre en el Seminario Online «El agarre y la postura en la lactancia»

 

Todo esto, junto a la forma del pecho, permite la formación del paladar en U, y no en V, creando el espacio suficiente para que cuando salgan los dientes sea en el sitio apropiado, evitando en la mayoría de los casos apiñamiento y maloclusión dental. Aunque aquí también influirá mucho el tipo de alimentación posterior, o si esta se hace combinada con la lactancia materna. Y es que para un correcto desarrollo el bebé debe masticar, incluso desde antes de tener el primer diente, y masticar con potencia desde el primer molar de leche.

Evita la respiración bucal

Cuando respiramos por la boca, todo el organismo se ve afectado. También el habla. Y la lactancia materna previene la respiración bucal. Durante la succión del pecho, es indispensable que el bebé aprenda a respirar al mismo tiempo por la nariz, practicando así el patrón correcto de succión nasal: succión-deglución-respiración.

Para hablar bien hay que respirar bien, por lo que controlar el patrón respiratorio resulta fundamental. El Síndrome del Respirador Oral además afecta al rendimiento, al descanso, provoca otitis de repetición, deglución atípica, trastornos de audición, disfonías, hipotonía en labios y músculos faciales… ¿No creéis que todo esto puede influir negativamente en el desarrollo del habla? Obviamente sí.

 

 

Además la respiración es la base de la voz: si no se respira bien la voz se cansa, las palabras salen con más esfuerzo y no se emiten los sonidos de manera natural. Podéis comprobarlo cuando tenéis la nariz congestionada y, obligatoriamente, debéis respirar por la boca.

Lactancia materna y el desarrollo del lenguaje

Son varios los factores que determinan la articulación de sonidos:

  • La presión del área intraoral y muscular.
  • La posición del velo del paladar.
  • La vibración de las cuerdas vocales en la laringe.
  • La posición y el funcionamiento de lengua, labios, mandíbulas y arcadas dentales.

Como hemos mencionado, todos estos mecanismos también intervienen en la succión y deglución al pecho materno. La lengua se contrae repetidamente, durante la inmovilización del pecho se ejercitan los músculos orbiculares de los labios (son los mismos músculos que permiten el soplo y el silbido), la cavidad oral del lactante se adapta para poder realizar la succión…

 

lactancia y lenguaje

 

La lactancia materna es la única capaz de producir los estímulos necesarios en el humano para completar el desarrollo maxilar y dental. Y está demostrado que los niños y las niñas que son amamantados más de nueve meses tienen menos posibilidades de tener dificultades posteriores con la emisión de sonidos del habla.

Lactancia, comunicación, lenguaje y habla

En realidad, son muchos y diversos los factores que intervienen en el lenguaje y la comunicación. Ya desde el útero materno empiezan a establecerse las bases, y además de un correcto desarrollo de los órganos que intervienen en el habla, también hay implicaciones psicológicas, así como variables sociales en cuanto a los estímulos necesarios para que se inicie la comunicación.

 

Aprende cómo estimular el desarrollo del lenguaje de tu bebé con cuentos, juegos y actividades en el Seminario Online «El desarrollo del lenguaje. El primer año»

 

Pero aquí también la lactancia materna tiene mucho que ver. El pecho de mamá no solamente aporta los movimientos y el entrenamiento necesario para el desarrollo del habla durante la succión; es que, además, esta experiencia funcional favorece un desarrollo integral invitando al niño o a la niña a comunicarse activamente.

Entre los diversos estudios analizados tenemos el estudio longitudinal Raine, en el que se examinó la capacidad para el lenguaje entre niños y niñas amamantados y no amamantados. Revelando una importante relación entre la duración de la lactancia y los resultados de una prueba de vocabulario. Llegando a la conclusión de que la lactancia materna durante las primeras etapas de vida tiene un efecto positivo en el desarrollo del lenguaje.

 

 

Ojo, que con esto no queremos decir que necesariamente la estimulación para la comunicación en bebés amamantados sea siempre mejor que en bebés no amamantados. Igual que tampoco se puede relacionar un apego seguro exclusivamente con la lactancia materna. Hay muchas maneras de establecer el vínculo con un bebé, aportarle seguridad, las alas necesarias y los estímulos correctos para desarrollar el lenguaje.

Por qué la succión del biberón no es igual al pecho

Sabemos que hay muchas familias que, bien porque así lo desean o porque no tienen otra opción, recurren a la lactancia artificial con biberón. Aunque no debería ser cuestionable, también es cierto que es innegable que la boca del bebé está preparada para succionar el pecho de su madre, y no la tetina de un biberón, por mucho que esta asegure asemejarse a un pecho. Y esto puede repercutir negativamente en el desarrollo de las estructuras orofaciales del bebé.

La tetina del biberón, al ser más gruesa y larga, desplaza la lengua hacia la base de la boca, cuando esta debería descansar siempre sobre el paladar. Con el pezón materno no sucede lo mismo, ya que para comprimirlo junto a la areola y que salga leche, el bebé debe elevar la lengua continuamente.

 

 

Además, el bebé casi no tiene que intervenir en la salida de la leche del biberón, ya que esta «cae» sola. Y es uno de los motivos por los que cada vez más se recomienda seguir un método más natural en la alimentación con biberón, el método Kassing.

Al ser habitualmente un acto pasivo, los reflejos de succión y deglución no se desarrollan correctamente, los músculos de la boca se trabajan menos al no ejercitar la protrusión y retrusión de la mandíbula, y el desarrollo craneofacial se puede ver alterado.

 

Todos los consejos relacionados con la alimentación con biberón los tienes en el Seminario Online «Cómo alimentar al bebé con biberón»

 

Si quieres darle el pecho y quieres minimizar las posibles dificultades que vayan surgiendo, te recomendamos que te informes desde antes de dar a luz. Y que busques apoyo y respuestas en los profesionales adecuados, como los que forman parte de la Tribu CSC.

¿Prolongar la lactancia materna dificulta el habla?

Una vez aclarados todos beneficios respecto a la lactancia materna y el habla del bebé, quizás puedas preguntarte si, una vez iniciado el lenguaje, continuar con la lactancia más allá de los dos años recomendados por la OMS, puede dificultar el habla. Aquí, de nuevo, también influye el desconocimiento generalizado que hay sobre lactancia materna, también por parte de muchos profesionales.

A menudo se compara la succión con el biberón y el chupete con la succión al pecho, cuando sabemos que nada tiene que ver. Lejos de poder ser perjudicial, la lactancia materna entrena el desarrollo del lenguaje. Y se equipara la recomendación de dejar el biberón y el chupe en torno a los 12-24 meses, con el pecho materno.

 

 

Es importante dejar claro que la lactancia materna y el lenguaje no se enfrentan nunca, por mucho que tarde en llegar el destete. Aun así, puede que hayamos hecho todo lo posible para que el lenguaje se desarrolle sin contratiempos: lactancia materna, nada de interferencias, una correcta estimulación, una alimentación complementaria basada en trozos y no en papillas para fomentar la masticación

Y aún así nos encontramos con un-a niño-a con dificultades en el habla. ¿Será culpa de la teta? No, por mucho que nos gustaría tener la fórmula perfecta, no siempre dos más dos son cuatro… Y la ciencia y los estudios nos dicen que la lactancia materna favorece el lenguaje del bebé.

Los movimientos de la lengua que intervienen en el amamantamiento son principalmente cuatro: extensión (hasta cubrir la encía inferior), elevación (la levanta hacia el paladar), lateralización y peristaltismo (un movimiento ondulante que dirige la leche hacia la faringe para la deglución). Esta ondulación es un reflejo involuntario que puede perdurar hasta incluso los siete años de edad, y muchos niños y niñas lo realizan sin darse cuenta al abrir la boca, aunque no estén mamando.

 

 

Si un-una profesional poco actualizado-a se encuentra con un niño o una niña de más de dos años con movimientos peristálticos en la lengua podría pensar que es signo de inmadurez. Pero nada más lejos de la realidad, gracias a estas funciones durante la succión y deglución de la leche materna a través del pecho, la lengua se ejercita y madura de manera inigualable, entrenando continuamente a este músculo para el habla.

Así que no, ante un retraso en el lenguaje y/o una alteración del habla no hay que destetar, tenga la edad que tenga. Muchos de los ejercicios que se realizan en la consulta del logopeda para lograr más agilidad y coordinación con la lengua, se están practicando desde el nacimiento gracias a la lactancia materna.

 

Averigua cómo es el desarrollo del lenguaje en el segundo año de vida de tu bebé, y adapta juegos y actividades específicos para ayudarle a desarrollar sus destrezas lingüísticas en el Seminario Online «El desarrollo del lenguaje. El segundo año»

 

es importante que la lengua tenga libertad de movimiento; o sea, que no haya nada que le impida subir, bajar, extenderse y ondularse. Por ejemplo, en el caso de frenillo corto (anquiloglosia) estas funciones pueden verse limitadas. Quizás no afecte a la producción de leche, al peso del bebé, ni provoque dolor en el pecho de la madre; pero muy probablemente esta limitación se refleje en otro lado en algún momento.

Por ejemplo: respiración bucal, hiperdesarrollo de los maseteros… o dificultades en la pronunciación de algunos fonemas. Por eso siempre es bueno acudir a un especialista, antes de que el cuerpo se «mal acostumbre» a esta falta de movilidad, y valorar una posible intervención para prevenir problemas futuros.

 

Autor/a

Revisado por:

¿Te interesa todo lo relacionado con Desarrollo infantil?

Te regalamos UN MES GRATIS de TRIBU CSC.

El lugar donde podrás descubrir todo lo que necesitas saber sobre Desarrollo infantil y muchos otros temas que te ayudarán en la crianza de tu hijo/a.

Únete ahora a la Tribu CSC, podrás disfrutar de mas de 120 cursos para padres y madres, 20 profesionales que resuelven tus dudas las 24h y muchísimo contenido exclusivo.

Todo un mes GRATIS. ¡SIN PERMANENCIA!

Responsable: CRIAR CON SENTIDO COMÚN S.L. NIF B67460709, Carrer Sant Isidre, 1 de Matadepera (08230), Barcelona. [email protected] Finalidad: Gestión de la relación con los clientes y el alta del usuario al boletín de noticias. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: The Rocket Science Group LLC d / b / a Mailchimp, para la gestion del mailing en el newsletter. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así́ como otros derechos, como se explica en la información adicional. Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra web https://www.criarconsentidocomun.com/politica-de-privacidad/

0 comentarios en "La lactancia materna como entrenamiento para el desarrollo del lenguaje"

    Deja un mensaje

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    ÚNETE A LA TRIBU CSC
    (1 mes de prueba gratis)
     

    Síguenos en las Redes

    Visit Us On FacebookVisit Us On InstagramVisit Us On TwitterVisit Us On Youtube