Nochevieja con peques: Cómo dar las uvas a los niños para que no se atraganten ni ahoguen con ellas

Las uvas son el tercer alimento que más asfixias provoca en menores de 5 años

Artículo publicado el 31 Dic 2022 - Este artículo ha sido revisado y actualizado con fecha 31 diciembre, 2023

Esta noche millones de personas celebrarán la Nochevieja y despedirán el año según la tradición: comiendo una uva con cada campanada. Pero dar uvas al bebé puede suponer ponerle en un grave peligro de atragantamiento y asfixia.

Aunque muchos peques también siguen la tradición de comer uvas en Nochevieja, en el caso de los más pequeños, ver quién se come las uvas más rápido es un peligro de grandes dimensiones. ¿Por qué ¿Qué pasa si un niño come uvas? Pues que las uvas tienen la forma idónea para producir un ahogamiento o asfixia.

Por eso, si estáis pensando ponerles 12 uvas esta noche a los peques también, pensároslo mejor porque no es muy buena idea, o pensad al menos cómo ofrecer uvas a bebés para que estas no sean peligrosas. ¿Pensáis que exagero? Pues según las evidencia disponible, las uvas son el tercer alimento que más asfixias provoca en menores de 5 años, por detrás de las salchichas y los caramelos.

Son blandas, pequeñas y no se deshacen

Las características que tiene que tener un alimento para lograr asfixiar a un niño pequeño son:

  • Ser lo suficientemente pequeño como para poder ser respirado.
  • Blando para que pueda pasar bien e impactarse en la vía aérea.
  • Ser incapaz de deshacerse con la saliva o con agua.

 

Nochevieja con peques: No des uvas al bebé

 

Si os fijáis bien, estamos describiendo las uvas. Por eso son uno de los alimentos con los que más se asfixian los niños (aunque no el único). El alimento más comúnmente asociados a la asfixia fatal entre los niños son las salchichas. Los perritos calientes comparten las características físicas descritas para los juguetes de alto riesgo: son cilíndricos, del tamaño de las vías respiratorias y compresibles, lo que facilitan que se atasquen firmemente en la hipofaringe de un niño y ocluyan completamente sus vías respiratorias.

Alimentos de alto riesgo para los bebés y niños pequeños (menos de 5-6 años)

Otros alimentos de alto riesgo (también muy ofrecidos en esta época del año) son los caramelos y dulces duros, los cacahuetes y frutos secos en general, las semillas, las uvas enteras, las zanahorias crudas, las manzanas crudas, las palomitas de maíz, los malvaviscos (o “nubes”), las gominolas y “chuches” blandas en general, el chicle y los trozos de mantequilla de cacahuete (de forma similar a los globos de goma, la mantequilla de cacahuete puede ajustarse a las vías respiratorias y formar un sello tenaz que es difícil de desplazar o extraer).

Estos alimentos comparten las mismas características físicas de alto riesgo que crean tapones eficaces para la vía aérea infantil y se asocian a un alto riesgo de asfixia. Es de destacar que muchos de ellos son de fabricación humana. Es decir, se trata de alimentos diseñados por nosotros y, por tanto, susceptibles de cambio (a diferencia de productos alimenticios de origen natural tales como ciertas frutas y verduras). Los fabricantes de alimentos que con frecuencia son consumidos por los niños deberían, en la medida de lo posible, diseñar estos productos de forma que se minimice el riesgo de asfixia en el colectivo infantil.

 

Aprende a prevenir atragantamientos y cómo actuar en caso de que se produzcan con el Seminario Online “Primeros auxilios en atragantamientos”

 

Las salchichas son las que más, aunque podemos minimizar el riesgo partiéndolas longitudinalmente (hay que cortarlas a lo largo y no en rodajas), en parte porque son un alimento que comen muy frecuentemente los peques (en comparación con las uvas, que seguro que comen muy pocas veces). Es decir: que sean el alimento que más frecuentemente produce asfixias no quiere decir que sea el más peligroso (los niños se asfixian también con la manzana, algunos con el pan incluso, y eso no quiere decir que sean muy peligrosos, porque son alimentos que consumen casi cada día). Eso sí: tampoco es un alimento recomendable desde el punto de vista nutricional y sanitario, se las ofrezcamos como se las ofrezcamos.

Es importante contemplar que hay alimentos más peligrosos aún, que aparecen en las estadísticas a pesar de que los niños y niñas apenas los consumen (con lo cual podemos concluir que si causan asfixia en un porcentaje alto de casos incluso aunque apenas sean consumidos, son altamente peligrosos).

Además, añado algo: los estudios americanos nos dicen que la crema de cacahuete es muy peligrosa, pero en España apenas se consume. Sin embargo, sí que comemos quesitos triangulares que también son súper peligrosos por la consistencia en que están fabricados. Ojo con esto, porque se quedan adheridos a la vía respiratoria con una facilidad pasmosa y es muy difícil sacarlos de allí porque no se pegan y no se deshacen.

¿Cómo no atragantarse con las uvas?: Cómo cortar las uvas para niños

Hay una manera de que los peques puedan comer uvas sin apenas riesgos. Lo primero, según la edad que tengan, evitar la competición. Comer rápido es llamar al peligro, así que si son menores de 5 ó 6 años, mejor que no hagan lo de uva por campanada.

 

Nochevieja con peques: No des uvas al bebé

 

Lo segundo es modificar la forma de la uva. Si por su forma natural es peligrosa, vamos a modificarla: retirar la piel es una buena manera de quitarle la posibilidad de tener una forma redonda imperturbable, y si además la cortamos en dos o tres trozos haciendo cortes longitudinales, el peligro será mínimo.

Además, al abrirlas, podremos quitar las semillas (o usar uvas sin semillas), de modo que en vez de ponerles 12 uvas les podemos poner 12 trozos de uva. O cinco, o nueve, o 14… porque al final lo importante no es que intenten comérselas en 12 campanadas, sino que se las coman con nosotros porque es una tradición, pero no una competición.

Si quieres más información o necesitas asesoramiento, puedo ayudarte en la Tribu CSC, donde además puedes consultar online al resto de nuestro equipo de expertas en salud materno-infantil y crianza respetuosa. Entre ellos/as se encuentra la pediatra Gloria Colli, la dietista-nutricionistaRebeca Pastor la terapeuta ocupacional pediátricaJessica Romero.

Autor/a

¿Te interesa todo lo relacionado con Alimentación Complementaria?

Te regalamos UNA SEMANA GRATIS de TRIBU CSC.

El lugar donde podrás descubrir todo lo que necesitas saber sobre Alimentación Complementaria y muchos otros temas que te ayudarán en la crianza de tu hijo/a.

Únete ahora a la Tribu CSC, podrás disfrutar de mas de 120 cursos para padres y madres, 16 profesionales que resuelven tus dudas las 24h y muchísimo contenido exclusivo.

Todo un mes GRATIS. ¡SIN PERMANENCIA!

Responsable: CRIAR CON SENTIDO COMÚN S.L. NIF B67460709, Carretera Rellinars 56 de Terrassa (08225) Barcelona. [email protected]. Finalidad: Gestión de la relación con los clientes y el alta del usuario al boletín de noticias. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: The Rocket Science Group LLC d / b / a Mailchimp, para la gestion del mailing en el newsletter. Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos, así́ como otros derechos, como se explica en la información adicional. Información adicional: Puede consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en nuestra web https://www.criarconsentidocomun.com/politica-de-privacidad/

0 comentarios en "Nochevieja con peques: Cómo dar las uvas a los niños para que no se atraganten ni ahoguen con ellas"

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

 

Síguenos en las Redes

Visit Us On FacebookVisit Us On InstagramVisit Us On TwitterVisit Us On Youtube