La piel del bebé en verano: la sudamina

Te enseñamos a diferenciar la sudamina de otras afecciones cutáneas, y a prevenirla para cuidar de la piel de tu bebé

Granitos, rojeces, pupitas de todo tipo en la delicada y suave piel del bebé. ¿Será alguna alergia? ¿Será el protector solar? ¿Me habré equivocado con el repelente? ¿Será el nuevo jabón? ¿O tal vez el suavizante?

Probablemente nada de eso. O todo a la vez. Porque la sensible piel del bebé reacciona fácilmente ante cualquier ataque. La piel es la barrera natural de nuestro organismo y en verano está expuesta a más agresiones. El calor, el sudor, las cremas, el roce de los pañales y la ropa pueden predisponer a que esté irritable y pique, haciéndose vulnerable a las infecciones.

La alteración de la piel más frecuente en verano: la sudamina

La alteración de la piel más frecuente en verano en los niños pequeños es la sudamina. La sudamina o miliaria aparece sobre todo en recién nacidos y menores de un año que no tienen porqué tener ningún problema previo en la piel. No son niños/as atópicos/as, no han tenido costra láctea, ni siquiera precisan cremas para la zona del pañal. La causa es la obstrucción de las glándulas que producen el sudor, las glándulas sudoríparas.

Lo habitual es que se presente cuando hace más calor, pero no sucede solo en verano, porque a veces en invierno los abrigamos más de la cuenta o están en ambientes demasiado caldeados y también pueden sudar. Al obstruirse las glándulas se verán como granitos que suelen ser rojos con una punta blanquecina y pequeños, como la cabeza de un alfiler, muy abundantes, cubriendo una superficie más o menos amplia.

 

 

Pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente en las zonas donde hay más glándulas sudoríparas: la cara, sobre todo la frente; el cuello y  el tronco, tanto pecho como espalda.

¿Cómo se trata?

La sudamina es benigna y tiende a desaparecer sola. No precisa ningún tratamiento especial. Una vez que ha aparecido basta con mantener la higiene habitual y evitar el uso de productos que pueden aumentar la obstrucción de las glándulas sudoríparas, como las cremas muy espesas.

Después del baño diario se puede aplicar un aceite o una loción para el cuerpo ligera y fluida. Los polvos de talco pueden empeorar la obstrucción y no se recomiendan.

 

La escarlatina no es una enfermedad del pasado

 

Si pica mucho y el niño se rasca, la irritación empeora y puede incluso haber infección por el rascado. En estos casos es conveniente consultar con el/la pediatra para valorar si precisa algún tratamiento más enérgico, como un corticoide suave o incluso un antibiótico si ya hay infección. 

Es mejor prevenir

Prevenir la sudoración excesiva es la primera medida. Hay que procurar no abrigar demasiado al bebé y si notamos la piel húmeda y caliente es el momento de quitar alguna capa. En verano no hay ningún inconveniente en poner el ventilador si hace mucho calor o incluso el aire acondicionado, que también contribuye a disminuir la humedad ambiental. Lo único importante es no ponerlo a una temperatura muy baja, para que no paséis frío. A menudo marcando como temperatura 26-27ºC es suficiente para que todos estéis confortables.

 

A veces con humor se entiende mejor…

 

Evitar en lo posible la ropa ajustada con especial cuidado de la zona del pañal y elegir tejidos frescos y suaves como el algodón. A veces, cambiar de marca de pañal ayuda a ir rotando las áreas donde contactan los pliegues y que no se produzcan rozaduras. Dejar la zona del pañal al aire siempre que sea posible también ayuda.

 

En el Seminario Online «¿Le quitamos el pañal?» te explicamos cómo promover un adecuado control de los esfínteres, cuáles son las señales que nos dicen que podría retirarse el pañal en algunos momentos del día o de manera definitiva, y cómo actuar con respeto y paciencia.

 

La higiene es fundamental mediante el baño diario, pero podemos bañarlo más a menudo si es necesario. Tras el baño se puede aplicar un aceite o una crema hidratante ligera.

¿Y no será otra cosa?

La mayor preocupación de la familia cuando el bebé tiene granitos o manchitas es que tenga algo grave, una infección o una alergia, por ejemplo.

En el caso de la sudamina es fácil distinguirla de un exantema infeccioso. En los procesos infecciosos el niño o niña habitualmente tiene fiebre cuando aparecen las manchas o los granitos mientras que en la sudamina el bebé está completamente normal. Como mucho algo irritable debido al calor, pero mejorará inmediatamente en cuanto se refresque un poco. 

 

 

Las alergias también se diferencian fácilmente porque las manchas que se producen en una reacción alérgica son más grandes, elevan un poco la piel de alrededor y no tienen la punta blanquecina típica de la obstrucción de la glándula. Además suelen picar mucho y sobre todo se relacionan con alguna causa fácilmente identificable cómo la introducción de un alimento nuevo en la dieta.

Aunque la sudamina puede ser muy llamativa, generalmente es poco molesta y tenderá a mejorar rápidamente con medidas sencillas. Lo más importante es prevenir, evitando que el bebé pase calor.

 

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común


¿Te gustaría tener acceso GRATIS a más de 80 cursos y seminarios, un grupo de apoyo, y la asistencia de 10 profesionales expertos en crianza para atender a tus dudas? Entonces apúntante a la Tribu "CSC"!


Más Información sobre la Tribu aquí

0 comentarios en "La piel del bebé en verano: la sudamina"

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos en las Redes

Visit Us On FacebookVisit Us On InstagramVisit Us On TwitterVisit Us On Youtube