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Quitar el pañal: «Aquí en el cole respetamos los ritmos de cada niño, pero en septiembre me lo traes sin pañal»

Sé lo que hicisteis el último verano

Hace diez años acudimos por primera vez, Miriam y yo, con nuestro hijo Jon, a un centro escolar. Era el año que empezaba lo que conocemos como P3, o primer curso del segundo ciclo (3 a 6 años) de educación infantil, y para escoger colegio acudimos a varios, con el fin de que nos explicaran el proyecto educativo, nos mostraran las instalaciones y nos contaran cuál era el funcionamiento general.

Aunque no os lo podáis creer, o quizás sí, en estas jornadas de puertas abiertas siempre hay algún padre o madre que pregunta por el tema de Quitar el pañal, para saber cómo lo gestionan. En mi caso fue todo muy claro: tienen que venir sin pañal.

Con el paso de los años, y con dos hijos más (y hablando con mucha gente sobre ello), sigue sorprendiéndome el doble discurso de muchos centros educativos al aseverar que son muy respetuosos con los ritmos de cada niño, que cuidan mucho la individualidad (porque no todos aprenden lo mismo en el mismo momento y es imperativo adaptar los contenidos a las capacidades y motivaciones por aprender), para luego decirte cosas como que el periodo de adaptación son uno, dos o tres días (o ninguno) y que es rígido y no se adapta a cada niño o niña, o que el primer día de colegio ya no pueden llevar pañal. Hacen del quitar el pañal, una obligación.

La primera en la frente

No sé si os ha pasado, o si en los centros educativos a los que lleváis a vuestros hijos os dijeron aquello de «mejor si vienen sin pañal, pero si no controlan esfínteres no os preocupéis, que lo iremos trabajando conjuntamente con vosotras/os para ayudarles a ser más autónomos en todos los sentidos», pero tengo la sensación de que lo mayoritario es lo que comento, que se nieguen, que no permitan que lleve pañal, que te pidan una muda de ropa por si hay fugas e incluso, en el peor de los casos, que te digan que si se hace pipí o caca llaman a la familia para que vaya alguien a cambiar al niño.

Pues eso, la primera en la frente, porque tú los llevas pensando que de verdad les van a acompañar en su educación, haciendo equipo con los padres, y aunque te lo explican así («Respetamos los ritmos y la individualidad de cada niño/a»), luego te encuentras cosas como esta, que ni respeta la individualidad, ni respeta los ritmos, ni respeta en realidad al niño ni a la niña.

Un curso entero vi ese año a una niña salir cada día con la ropa cambiada y ropa sucia en una bolsa. Un año entero dejándola mancharse cada día. Y aún podría decirse que tuvo suerte porque a ella, al menos, la cambiaban.

«Aquí no tenemos tiempo de cambiar pañales, ni es nuestra función»

Que en parte lo entiendo. Ratios muy altas, clases de más de 25 alumnos y una sola persona para todos ellos cuya función no es la de cambiar pañales. En algunos centros cuentan con el apoyo de un/a técnico (o un/a monitor/a), pero no es la norma, y a menudo tiene que echar una mano en más de una clase.

 

Ya puedes apuntarte al curso «Educación respetuosa y Disciplina positiva» para aprende a educar a niños y niñas desde el respeto, con las técnicas y principios de la Disciplina positiva.

 

Pero todo hay que decirlo: una cosa no quita la otra. Esto es importante. Están entrando al colegio «de mayores» niños que aún no han cumplido 3 años. Por eso entrecomillo «de mayores», porque en realidad la mayoría no pueden considerarse todavía mayores para muchas cosas, al ser aún muy dependientes en muchos sentidos, e incluso inmaduros. Para muchos quitar el pañal es pronto.

Y entran para que los profesionales de la educación les ayuden a ser cada vez más autónomos, para que aprendan a relacionarse con sus iguales, para que descubran las normas de convivencia en un entorno diferente al familiar, para que aprendan también muchas cositas divertidas mientras juegan, bailan y se manchan, para comprender sentimientos y emociones que se originan de esa convivencia con otros niños y otros adultos que no son tu familia, y en definitiva para aprender a ser personas.

Y el respeto por los ritmos y capacidades de cada niño forma parte de ese proceso, así como el respeto, así en general. Repito: esto es importante. Tan o más que empezar a conocer las letras o los colores, tan o más importante que saber recitar del 1 al 10 y tan o más importante que juntar a los padres y madres en Navidad a ver cómo decenas de niños y niñas cantan en un escenario canciones que han memorizado cuyo significado no comprenden, mientras alguno se pone de espaldas al público, otro se saca los mocos y otro no canta, porque o no se la sabe, o no entiende qué hace ahí delante de tanta gente.

Incluso es tan o más importante que los dossiers que traen a casa con todo lo que han hecho en clase, con manualidades que en muchos casos conllevan la intervención de la profesora (o profesor) porque está claro que tu hijo no ha podido hacerlo solo.

Personalmente cambiaría todas esas cosas de infantil por que se dedicara mucho más tiempo a proporcionar un periodo de adaptación más respetuoso para con los peques, y por supuesto que nos dijeran que no tenemos por qué preocuparnos si llegan en septiembre y aún no son capaces de controlar el pipi o la caca, porque en el cole también van a acompañarles en el proceso de hacerse mayores.

El verano del terror

Así lo llamo desde hace muchos años, porque es el verano en el que miles de niños y niñas tienen que dejar el pañal, a menudo deprisa y corriendo, a menudo demasiado pronto, y a veces mal.

He visto a madres y padres pasarlo mal no, lo siguiente. Con niños que se niegan a usar el váter, el orinal y todo lo que se le parezca, con niñas que llegan a mearse hasta 6 veces en un solo día, con los consiguientes cambios de ropa, con niños que se estriñen y acaban cogiendo miedo al hecho de hacer caca, porque no quieren mancharse o manchar, o porque creen que están perdiendo una parte de su cuerpo… incluso niños que lloran porque se dan cuenta de que «ya no usan pañal porque son mayores», pero se lo hacen encima «porque en realidad aún son bebés». Y ahora me dan premios porque lo he hecho bien, y ahora me gritan y me tratan mal porque se me ha escapado por octava vez hoy y están perdiendo la paciencia.

 

 

En muchos casos el problema es que nadie ha explicado a los padres cómo pueden ayudar a un niño a dejar el pañal. Pero no deja de ser un problema que no ocurriría si dejáramos que los niños se quitaran el pañal cuando están preparados para ello, cuando madurativamente son capaces de controlar los esfínteres.

¿Y cuándo es ese momento de quitar el pañal?

Depende de cada niño. Algunos quitar el pañal lo hacen con dos años o antes (pocos), algunos lo hacen con tres, y algunos lo hacen con cuatro. Según el estudio del desarrollo psicomotor que se sigue en España para hacer las revisiones de salud de los niños, el estudio Haizea-Llevant, a los 30 meses de edad (2 años y medio) sólo el 50% de los niños controla los esfínteres; a los 3 años lo hace el 75% de los niños; y a los 42 meses (3 años y medio) los controlan el 95%.

Con tanta diferencia en los ritmos de maduración de cada niño no tiene sentido que todos les tengan que quitar el pañal el verano de antes del cole. Así que una de dos: o los estamos enviando demasiado pronto al colegio, o en muchos colegios no están teniendo en cuenta los ritmos madurativos de los niños.

Como lo primero no creo que cambie en mucho tiempo (dudo que empecemos a llevarlos al cole con 4 años por iniciativa del Ministerio de Educación), lo ideal es que sean cada vez más las escuelas y cada vez más los profesionales de la educación que respeten los procesos y los tiempos de los niños, aceptando sin reparos el que algunos de ellos no consigan llegar a septiembre controlando los esfínteres y contando con personal suficiente para hacerlo posible.

Los padres necesitamos que, de verdad, hagamos un equipo y ayudemos todos a nuestros peques a ser más autónomos e independientes sin ansiedad, sin estrés, sin humillaciones, sin castigos ni premios, sin chantajes y sin sentirse sucios por mancharse cuando lo hacen, simplemente, porque aún no están preparados para hacerlo mejor.

¿Podemos conseguirlo? En Criar con Sentido Común nos lo hemos propuesto, y por eso hemos redactado una queja / solicitud para entregar en la Delegación Provincial de Educación de cada provincia, para que sean conscientes de que los niños y niñas están entrando con 2-3 años a un centro educativo que les exige una maduración y unas habilidades que muchos no tienen, todavía, porque no ha llegado el momento.

Y mientras se lucha, ¿qué se puede hacer?

Pues además de hacer saber al centro que no estáis de acuerdo con presionar a vuestros hijos para quitar un pañal que no son capaces aún de dejar (porque muchos sí lo conseguirán antes de entrar al cole), tenéis disponible este seminario en el que ofrecemos algunas pautas para ayudar a vuestra/o peque a controlar los esfínteres un poco antes, siempre desde una posición respetuosa:

 

 

 

Podéis inscribiros para verlo aquí, y lo podéis ver gratis si formáis parte de la «Tribu CSC», donde además podréis entrar en el Grupo de Apoyo en el que ya hay cientos de madres y padres, además de todos los profesionales de Criar con Sentido Común.

 

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20 comentarios en "Quitar el pañal: "Aquí en el cole respetamos los ritmos de cada niño, pero en septiembre me lo traes sin pañal""

  1. Totalmente de acuerdo! Cuando yo era pequeña empezábamos el cole con 5 años.. Hasta entonces juego, parque, tierra… No entiendo ahora la «estimulación temprana» sentando a los niños de p1 en grupo y enseñándoles los países, días de la semana… Parece que todas las nuevas leyes y supuestos avances únicamente pensado para el ser adulto y deshumanizando a los niños.. Respeto!!

  2. Mi niña nació un 23 de diciembre, cuando llegue ese terrorífico septiembre tendrá 2 y medio, ¿creéis q será tan afortunada de estar en el escaso porcentaje de niños q ya controlan? Y en caso afirmativo, estará empezando a controlar…

  3. Totalmente de acuerdo; una única puntualización: la ley obliga a la escolarización a partir de los cuatro años; es decir: el primer curso de infantil es opcional, aunque eso no suelen decirlo en los colegios porque no les interesa (menos niños=menos profesores). Si eso lo supieran más personas, quizás la demanda de plazas disminuiría y en más de un centro se veían obligados a poner «facilidades e incentivos» para que los padres que pudieran escoger escolarizaran a los tres años a sus hijos.
    Un saludo de una seguidora vuestra!

    • Un saludo Cristina!

      Una puntualización a tu puntualización. La ley dice que un niño tiene que recibir una educación a partir de los 6 años 😉

      Mucha gente no lo sabe. Y mucha gente sí. Pero en general, son muy pocas las familias que pueden atrasar la entrada al cole, tanto por la falta de medios económicos, la falta de tiempo porque trabajan ambos y la falta de plazas para las familias (en muchos casos, si no te aseguras la plaza en p3 luego es difícil acceder al cole que quieres).

  4. Te podrías poner de ministro de educación y cambiar todo el sistema. Hasta entonces deja de decir cosas sin sentido y desde la ignorancia.. Te lo dice un padre y maestro de infantil cuyos padres de mis alumnos no han vivido veranos del terror, han disfrutado con las actuaciones de sus hijos, se han ilusionado con las manualidades, han entendido que no podemos estar cambiando a los peques, y han agradecido el esfuerzo y el cariño puestos durante estos años.
    Un saludo.

    • ¿Quieres decir que todos los padres de España lo llevan estupendo porque en tu caso eso no ha sucedido?
      Porque negar una realidad que existe porque uno esté viviendo otra realidad sí que es ignorancia.

  5. Hola Armando, yo tuve que sacar a mi hija de un colegio en Madrid durante los días de adaptación, mi hija era de las pequeñas de la clase, entró con 2 años y yo si sufrí eso del verano terrible, un día recibí la llamada de la tutora bastante desafortunada… Por cierto, diciendo que mi hija tenía eneuresis diurna, que me la llevara a casa 15 días para que aprendiera a retener (no lo conseguí en todo el verano) me la devolvió irritada y ella no estaba por la labor de cambiarla de ropa, así que en los mismos días de adaptación la saqué de ese colegio y la llevé al colegio donde yo estudié y me asegure que tenían personal de apoyo para estos casos, en poco más de 1 mes mi hija maduró y yo me fui a la inspectora de la distrito La Latina a dar la queja y contar el caso y desde ese momento apareció en ese colegio una persona de apoyo para los pequeños que todavía no habían madurado

  6. * Me parece injusto este comentario ya que no se ve el «otro lado»
    * Como siempre la culpa recae en el profesorado, nunca en los que desde un despacho hacen las normas y los planes de educación.
    * Tal vez si el estado incentivase el poder quedarse el padre o la madre con el niño en casa hasta que tuviese dos años y no tener que dejarlo en la guardería con meses quizás, digo, el niño con tres años controlaría esfinteres y subiría la natalidad que es de las más baja de Europa. Pero éso es caro!!!!
    * Quizás, si, (tal como comtemplaba en principio la normativa cuando ampliaron la edad a tres años en los centros educativos) hubiesen puesto junto al maestro de infantil una técnica en puericultura. Digo, quizás entonces ese niño inmaduro, con falta de control, hubiese podido completar lo que en casa aún no se había acabado. Pero, eso es caro!!!
    * Un/a profesor/a sóla para 25 niños de tres años, sin más ayuda, no puede acompañar al niño/a para cambiarle los pañales y dejar a 24 sólos en clase, póngase en su lugar!!!
    * Prometieron mucho pero cumplieron nada!!! Y el profesorado se encuentra con el problema diario de pipí, vaca, mocos y exigiéndole unos objetivos que con sudor y lágrimas puede cumplir.

    • Hola Amelia, muchas gracias por dejarnos tu opinión sobre esta cuestión. Decirte que la crítica no es directa sobre el profesorado (y nadie más). Es una crítica general, pero claro, nosotros los padres y madres a quien vemos, con quien hablamos, es con el personal docente. Y es lógico que sea sobre ellos y sus palabras de lo que hablamos.

      Ciertamente, si se incentivase el que padres y madres pudiéramos pasar más tiempo con los niños, todo iría mejor. También si en vez de entrar a los 3 años al colegio, lo hicieran a los 4, por ejemplo (sí, ya sé que hasta los 6 años es opcional, pero si no me puedo quedar con mi hijo en casa, ¿con quién lo dejo? Entiendo que lo más sensato sería que el cole funcionara como una escuela infantil hasta los 4-5 años, o incluso hasta los 6, como hacen en el norte de Europa con mucho éxito a nivel de resultados académicos y de comportamiento.

      El sistema está mal y paga las consecuencias el personal docente, pero también los niños, a los que se les exige una maduración que no siempre corresponde por edad. Como digo, no tiene sentido que se dé mucho valor a ciertas cosas que hacen los niños en P3 (currículo) si eso va en detrimento de todas esas cosas que también tienen mucho valor, como una correcta adaptación o un correcto control de los patrones de eliminación. Y esto es una queja general, no contra el profesorado. En este sentido, a mí me habría gustado más honradez (y lo digo personalmente, en mi caso particular): que los profesores nos digan «Aquí no podemos respetar los ritmos de cada niño porque el sistema no lo permite. Haremos lo que podamos. Es mejor que no vengan con pañal porque no vamos a poder cambiarlos. Lo sentimos». Y mi mujer y yo, y seguro que cientos de padres, redactamos en el momento una queja a inspección o a quien haga falta, para luchar por cambiar esto.

      En vez de eso nos dicen que sí, que se respetan esos ritmos y se individualiza la atención, y claro, luego vemos cosas que nos demuestran que no y… normal que nos quejemos.

  7. Te voy a contar una historia. Un maestro de E. I. cambiaba a los alumnos y alumnas que se hacían pipí o caca. Lo hacía sin entrar dentro de sus funciones y quiero que esto quede claro. Pues en cierta ocasión un niño contó en casa que el maestro le bajó los pantalones y le tocó la «churrita». Lógicamente la madre y el padre comentaron ésto con otros padres y madres que a su vez preguntaron a sus hijos e hijas. Como resultado final nos encontramos con que el maestro tocaba a sus alumnos y alumnas. Tras investigar quedó demostrado que lo único que había hecho era cambiar de ropa y limpiar. Sin embargo este maestro estuvo retirado de su puesto de trabajo y tuvo que pedir un nuevo destino porque era imposible continuar en el mismo centro. Súmale el infierno por el que pasó hasta que todo se aclaró, bueno él y su familia. Después de cosas así, porque me consta que no ha sido el único caso, a ver quien es el guapo o guapa que se atreve a desnudar a un niño o niña. ¿Tú lo harías? Y otra pregunta, si estando en tu trabajo una niña vomita y mancha todo el suelo y a ella misma, ¿vas tú a por la fregona y limpias o avisas al personal de limpieza? En los colegios no hay personal que se encargue de limpiar y cambiar al alumnado por eso se avisa a la familia. Mi hijo entra en septiembre al colegio y aún no controla. Tengo todo el verano por delante y espero que lo logre antes de septiembre. Lo afronto con tranquilidad y sin agobios porque comprendo que es un reto más de los tantos que aún me quedan por afrontar y no quiero estar toda mi vida viviendo «veranos del infierno». A pesar de todo lo escrito, apoyo tu idea de respetar el ritmo madurativo de cada niño y niña exigiendo leyes más conciliadoras y que impulsen la natalidad. Criticar a profesionales por no hacer lo que no entra dentro de sus funciones, culparlos de la ansiedad de las familias cuando tienen que soportar leyes absurdas, burocracia infinita, salidas de tono de padres y madres y, hoy en día, más de un insulto gracias a los grupos de WhatsApp, me parece un poco irresponsable por tu parte.

    • «El maestro». Si hubiera sido «La maestra» probablemente no habría tenido el mismo problema. El maestro. El mismo que habría tenido problemas si en la escuela infantil un niño de 2 años hubiera dicho lo mismo, que me toca la churrilla. Es una pena, pero estas cosas también pasan. Y sí, yo sí lo haría si tengo un niño de 2-3 años que se ensucia y hay que cambiarle. También lo he hecho con pacientes en el hospital… ¿podrían decir que al lavarlos les he tocado de manera obscena? Pues sí, podrían denunciarme sin ser cierto y me meterían en un problema, pero sería mi trabajo.

      Entiendo que limpiar a un niño no es el trabajo de un profesor/a. Pues algo falla si un niño tiene un escape y no hay nadie que pueda cambiarlo, y todo consiste en dejarlo sucio a la espera de que venga algún familiar, si es que alguno puede acudir (imagina que llamas a la madre y al padre y resulta que también son profesores y cada uno está con sus 25 niños y no pueden irse así como así).

      EN mi trabajo, si alguien vomita llamamos a la señora de la limpieza y lo limpia. Si se mea, lo limpio yo. Si no hubiera señora de la limpieza, lo limpiaría yo y, por supuesto, haría todo lo posible y lo imposible por que hubiera una persona de la limpieza.

      La crítica es a un sistema en el que sí, el profesorado está implicado. No podéis decir que respetáis los ritmos si luego no es así. Casi preferiría que nos dijerais, a los padres, que no podéis hacerlo porque no contáis con medios, que lo ideal sería que hubiera alguien que os echara una mano, pero no la hay, que lo vais a hacer lo mejor que podáis, pero es muy difícil ofrecer a los niños lo que hace falta con 25 niños (o más) para una persona, y que sería genial si todos los padres se quejaran de algún modo para mejorar la situación.

      Los padres valoramos mucho ese tipo de honestidad, y la mayoría nos sumaríamos a la lucha por una mejor sanidad pública. Además, seguro que se ahorrarían muchas críticas e insultos en los grupos de WhatsApp, que imagino que llegan porque a los padres se nos hace creer que nuestros hijos van a tener unos cuidados y una atención que luego no reciben (o no tal y como se nos hace creer). Si te fijas en el título, resume los mensajes contradictorios que recibimos: aquí vuestro hijo va a recibir una educación personalizada respetando sus ritmos, pero no.

      Dicho esto, hemos decidido redactar una queja que pueda servir como modelo para madres y padres, que pueda llegar más arriba del profesorado (porque como digo, la queja no es exclusiva hacia los profesores, sino a un sistema educativo de infantil con demasiadas carencias), para ver si entre todos, entre muchos padres, conseguimos que haya mejores condiciones en las escuelas.

      Nos importan los niños, MUCHO, y por eso hablamos sobre ello y expresamos nuestro descontento. Como digo en el texto, sería genial poder hacer equipo, familias y docentes, por ese bien común.

  8. Tengo la suerte de decir que mis.dos peques a los 20 meses dejaron el pañal
    También e de decir que en el.cole.del.mayor nunca me pusieron trabas por tema pañal. Y si es necesario.los.ayudan y los cambian.

  9. No sé si eres docente o tienes alguien cercano a ti. Tampoco sé si hablas de un centro público o privado pero lo que te puedo decir cómo maestra es que lo que planteas sería lo ideal pero en realidad es utópico. Yo no puedo permitirme el lujo de cambiar pañales a 25 niños y no porque no quiera ¿Sabes porque? A mi compañera por cambiar de muda a una niña, uno niño se le escapo hasta el hall por hacer algo que NO estaba en sus funciones y luego casi se le cae el pelo.

    Somos personas,no superhéroes y no podemos dejar a 24 niños solos para cambiar el pañal de 1 y luego a otro y luego a otro … Porque entonces el nivel de 3 años se basaría en eso en cambiar pañales toda la mañana.
    Yo SIEMPRE cambio, pero si es algo puntual, pero no puedo dividirme en 25 trocitos

    En fin los presupuestos son los que son, las ratios son las que son y hacemos lo que podemos, al menos en un centro público,
    También hay familias que por pereza le plantan un pañal a sus hijos/as y luego te intentan vender que en casa lo hace fenomenal y lo que hacen es desconcertar al niño/a por su comodidad .Sí el pañal se quita se quita, pero desde casa se tiene que apoyar y tanto en escuelas de primer ciclo como en el segundo ciclo se piensa que es nuestra obligación quitar el pañal y con que en el cole lo hagan y si se hace encima lo cambien ya aprende y ya en casa le pongo yo pañal. Y hablo con conocimiento de causa (mucha causa)

    Si crees que tú hijo no está preparado, no lo lleves al cole porque tampoco es obligatorio y si lo quieres llevar, buscas un centro que se adapte a el, porque la realidad es la que hay tanto para familias, como para maestras como para los niños/as.

    Pero en este artículo veo falta de tacto, hacia los maestros y un juicio muy fácil hacia una profesión siempre en el punto de mira que está infravalorada hasta el subsuelo.

  10. La escolarización para los niños de 3 a 5 años es voluntaria. Si una familia decide escolarizar a sus hijos a esas edades debe de buscar el centro que más se adecue a sus necesidades.
    No has hablado, en tu “velada” crítica a los docentes de si estabas hablando de un colegio público o privado. Yo te puedo hablar de los públicos y quiero dejar claro algunas cosas:
    – Tenemos 25 niños a cargo, la mayoría del tiempo a solas con ellos y si los abandonamos (continuamente) para cambiar pañales desatenderíamos al resto y provocaríamos situaciones de peligro para los niños.
    – Te puede gustar más o menos esa situación (que te aseguro que no está determinada por el maestro) pero las condiciones del aula son las que son.
    – Las familias deben valorar si prefieren tener a su hijo en casa, pedir uno de los dos un tiempo de excedencia, y que entre en el sistema educativo cuando lo vean preparado para ello.
    – El sistema educativo debe cambiar para poder dar respuesta a las necesidades de los niños, estoy totalmente de acuerdo. Pero también debe cambiar la respuesta de las familias a las necesidades reales de los niños, puede ser que sea eso más importante que comprarse un coche nuevo, hacer un crucero en verano… No estoy frivolizando la situación. En general preocupa mucho más el poder adquisitivo en la familia que acompañar a los hijos en su desarrollo, y no es una crítica, es una reflexión que invito a que hagan las familias.
    En las escuelas debemos acompañar a los niños en su desarrollo y en su aprendizaje, pero no solos, cada vez es mayor la carga que recae en la escuela sobre el niño, todo recae en la escuela, en casa no aprenden a vestirse solos porque hay prisas y lo visten los padres, no aprenden a abrocharse los zapatos, no aprenden a guardar sus cosas en la mochila, a veces ni a subirse los pantalones. Las familias trabajan y dejan el niño en la escuela para que haga todo el trabajo. Esto debe de ser una labor conjunta y las familias deben establecer el acompañar a su hijo/a (eso requiere tiempo) en su proceso.
    En vez de criticar al docente creo que deberías haber buscado la complicidad y el apoyo de él para juntos luchar para mejorar las condiciones de las escuelas. Lucha por conseguir más educadoras en los centros, tampoco hay personal de limpieza para cuando vomita un niño, nos encargamos nosotros, lucha para que los espacios respondan verdaderamente a las necesidades de los niños, etc.
    Por último decirte que yo te hubiera dicho lo mismo que oíste, yo en mi trabajo, en mis funciones y con responsabilidad respeto los ritmos de mis alumnos. Hasta dónde llegan mis posibilidades y mis obligaciones. Si tú crees que tienen necesidades los niños que no se cubren pídeme que luchemos juntos para conseguirlas, o me dejes solo también en eso.

    • Hola Carmen,

      muchas gracias por tu comentario.

      Decirte que no es una crítica al docente, sino al sistema. A los centros que nos envían ese mensaje que luego no pueden cumplir, por cómo está montado.
      No dudo de las buenas intenciones de los docentes, como no dudo de las buenas intenciones de los padres, y poniéndome en una situación «normal», donde el docente intenta lo mejor por los niños, y los padres también, el sistema sigue fallando.

      Doy por sentado que hay padres como los que mencionas. No es mi caso, y supongo que por eso me siento con mayor libertad para hablar de este tema, porque en mi casa sí hemos respetado el ritmo de nuestros hijos, sí han aprendido a ser autónomos y sí les hemos ofrecido la mejor educación que hemos podido ofrecer, y nos ha pasado justo lo contrario: nos hemos encontrado con un montón de trabas desde el sistema escolar, que en vez de hacer equipo, nos instaban a forzar procesos que todavía no tocaban.

      Precisamente es lo que buscamos: que padres, madres y docentes hagamos equipo… por eso hemos creado la solicitud para que madres y padres soliciten un cambio en el sistema de infantil, con más personal en las aulas, y no para que toda la educación recaiga sobre el centro, sino para que no exista esa ratio de 1:25 que no tiene ningún sentido. Parto de mi situación al hablar, repito, la de un padre que no entra en la definición de madres y padres que muestras en tu comentario.

      Por eso, como padre, busco lo mismo, un sistema que me pida que luche por ello, y que me diga «haremos lo que podamos, pero las cosas están así… si quieres sumarte a la lucha, puedes hacer esto, esto y esto», y no que me diga que la educación es personalizada, cuando no puede serlo.

      Repito, la crítica es al sistema educativo, a cómo sigue después de que varios gobiernos nos hayan demostrado que le importa bastante poco lo que pase con nuestros hijos.

  11. Hola! Estoy totalmente de acuerdo con el articulo, como maestra de educación infantil hay que señalar que dentro de las funciones docentes esta;:
    Loe- LOMCE TÍTULO III
    Profesorado
    CAPÍTULO I
    Funciones del profesorado
    Artículo 91. Funciones del profesorado.
    1. Las funciones del profesorado son, entre otras, las siguientes:
    e) La atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del
    alumnado.
    Por lo tanto acompañar a los niños cuando están preparados para dejar él pañal es desarrollo emocional y desarrollo psicomotor. Lo mismo que acompañarlos cuando aprenden autonomia personal, aceptación de sus posibilidades o relación con los demás.
    Que aprenderán de mi mis alumnos si cuando necesitan ayuda yo miro para otro lado y llamo a un tercero para que les ayude. No olvidemos que somos ejemplo y es de eso de lo que ellos se nutren!
    Si, es verdad que son aulas masificadas y tenemos pocos recursos humanos en los centros… Pero creo que hay cosas más importantes que enseñar conocimientos… Primero hay que aprender a «ser»
    Una última reflexión! Que diferencia hay entre una maestra de un curso de 2-3 años( último del primer ciclo de la educación infantil) con veinte niños en él aula ( que no se cuestiona ni la cuestionan él cambio de pañal) y una maestra de 3-4 años (primer curso del segundo ciclo de Educación infantil) con veinticinco niños… De verdad hay tanta diferencia? Realmente los niños pasan de una a la otra en cuestión de días….

  12. Empezando po rque mandar a los niños a la escuela tan pequeños me parece un crimenHasta los 6 años no es obligatoria la escolarizacion, hasta entonces deberian disfrutar. Toda la vida las escuelas infantiles (antes eran las guarderias, pero ya no les gusta ese termino) han servido para «sustituir» a los padres en cualquier funcion, incuida la de cambiar pañales, Los padres ya pagan un dinero como para que encima el centro ande con esas exigencias. Si no estan preparados para atender a un niño en todas esas necesidades, incluido el cambio de pañal, mejor que cambien de trabajo. Me viene un centro con esas exigencias y les denuncio.

  13. Saludos a padres y maestros que han aportado sus comentarios a este foro. Y lo han hecho más completo.
    En primer lugar, decir que soy una mamá que intenta respetar el ritmo de su hijo y os comento mi niño tiene 2 años y 7 meses y tiene pañal. En ocasiones sabe que hizo caca y te lo dice pero en otras ocasiones no te lo dice aunque haya hecho, intento invitarle a ir al baño y hacer la pipi pero sin presiones sino quiere no lo obligó a veces se quita el pañal y se sienta pero rara vez hace algo…yo aún lo veo inmaduro para hacerlo sólo.
    Y como plantean en este foro me viene por delante el » verano del terror» y si yo lo llamaría así también porque sabes que en septiembre tendrá que ir al cole y no quieres que lo dejen mojado o sucio hasta qué tu o otro familiar pueda ir, que lo ridiculizen o los compañeros más mayores se burlen, que la maestra te llamé día si día no y más que una entrada a la escuela lo más positiva posible sea traumática y conflictiva.
    Por otra parte, está el «periodo de adaptación» que conlleva una separación que hay que afrontar con respecto e individualidad. Otro aspecto que puede influir en que niños y niñas con el control de esfínteres conseguido retrocedan en el proceso.
    Cierto es que que la escolarización desde los 3-6 años es relativamente reciente ya que antes se comenzaba con 5 o 6 años. El segundo ciclo de educación infantil es voluntario sí, pero hemos avanzado para hacerlo posible. En la sociedad actual la mayoría de familias escolariza a sus hijos por necesidades de que los miembros de la misma deben trabajar y en otras ocasiones porque ven el beneficio que la misma puede tener para sus hijos en términos de socialización, autonomía y vivencias de experiencias nuevas fuera del entorno familiar.
    Hay ciertos comentarios que se me escapan al razonamiento, entiendo que hay padres que dejan en función de la escuela toda la educación de sus hijos pero no pienso que sea algo mayoritario y habitual. Por otra parte el tema de «no escolarizar sino están preparados» no creo que esa sea la respuesta comprensiva, adecuada y respetando a los niños y niñas y sus características y ritmos de evolución. Me parece la respuesta » fácil» a un padre/madre.
    Entiendo perfectamente la postura de los maestros, las ratios y que no pueden desatender al grupo para cambiar a un niño/a. Creo que para ello deberían existir figuras de apoyo en los centros, auxiliares o técnicos educativos que apoyen la labor del maestro en el aula tanto en estas tareas del control de esfínteres como en muchas otras de la vida en el aula.
    Y para terminar creo que tanto padres y familiares como maestros que se encuentran diariamente con estas dificultades de no poder llegar a todo porque es normal deberíamos quejarnos y poner las oportunas quejas en la administración educativa.

  14. En cuanto al escrito que comentan, no me importaría leerlo y entregarlo en mi comunidad autónoma si me lo pudieran facilitar. Gracias

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