Cómo elegir el mejor protector solar infantil

Proteger a los niños del sol es necesario para prevenir enfermedades, como el cáncer de piel, en la edad adulta

Empiezan los paseos con nuestros peques y los protectores solares se convierten en el producto más destacado de estos días. ¿Cómo elegir un protector solar adecuado? ¿Puedo exponer al sol a mi bebe? ¿Qué tipos de filtros elijo? Vamos a resolver las dudas más frecuentes en cuanto a fotoprotección para poder escoger el mejor protector solar infantil para nuestros hijos.

Clasificación de los filtros solares

Hasta ahora se conocían como químicos y físicos. Hoy sabemos que esa denominación no es correcta, ya que todos son sustancias químicas. Ahora se llaman ORGÁNICOS a lo que antes llamábamos químicos, e INORGÁNICOS o minerales a los físicos.

 

Protector solar para niños

 

Los filtros minerales son aquellos que reflejan casi en su totalidad la radiación. Es decir: actúan a modo de espejo, haciendo que la mayor parte de la radiación “rebote”. Los filtros más famosos de esta categoría son el dióxido de Titanio, y el óxido de Zinc. Son los responsables de que las cremas tengan una textura más “densa” y más blanquecina. 

Para evitar esta característica “poco agradable”, se ha optado por reducir las partículas de estos filtros. Es lo que conocemos con el nombre de nano.

¿Es malo que los protectores solares incluyan formas nano en sus fórmulas?

Hace tiempo saltó la alerta sobre los filtros solares en spray. Aquellos que lo incluían se retiraron por haber un posible riesgo de que fueran inhalados en su aplicación. Actualmente, solo se utilizan en las cremas de sol convencionales, no en aerosol. Estas partículas, aún así se quedan en el estrato córneo (la capa más superficial de células muertas), por lo que no se absorben. No hay riesgo.⠀⠀

 


⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

Los filtros minerales son los recomendados para las pieles atópicas y sensibles y, según qué fuente se consulte, para los niños menores de 3 años. Los protectores solares que contengan únicamente estos filtros lo indicarán en el envase (generalmente se utiliza como reclamo). Actualmente se sabe que su combinación con filtros orgánicos (antes llamados químicos) mejora notablemente su capacidad protectora, y éstos son totalmente seguros para los niños.

Los filtros orgánicos son sustancias que absorben la radiación ultravioleta y la transforman en calor. Pueden penetrar superficialmente el estrato córneo generando posibles irritaciones o dermatitis de contacto en las personas con patologías cutáneas o pieles sensibles, como comentábamos. Existen multitud de filtros en esta categoría (derivados del PABA, oxibenzona, octocrileno o nombres comerciales como Mexoryl, Tinosorb, etc.) y cada día aumentan las moléculas estudiadas con esta aplicación.

 

 

En playas como la de Honolulu en Hawaii, están limitando el uso de determinados protectores solares para evitar el daño en los arrecifes de coral. En concreto, los solares que contienen Oxibenzona y Octinoxato. Estos filtros solares no son hidrosolubles, y se quedan depositados en el fondo del mar. Esta normativa entra en vigor en 2021, pero la mayor parte de las industrias cosméticas ya modificaron sus fórmulas y cuentan con protectores solares “Ocean Protect”.

¿Cómo debe ser el protector solar infantil ideal?

Según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) esto es lo que debe cumplir un fotoprotector pediátrico ideal:

  • Debe ser de amplio espectro (cubrir UVB y UVA, y, si es posible, también IR).
  • Con un FPS 30 o superior.
  • Resistente o muy resistente al agua.
  • Se prefieren fotoprotectores físicos, porque tienen menor capacidad de absorción y de actuar como potenciales fotoalérgenos y, por lo tanto, son más seguros.
  • Debe ser fácil de extender y aplicar (no funcionará si no se aplica bien).
  • De olor agradable.
  • Y con un precio asequible, para que pueda aplicarse de forma generosa y suficiente.

 

 

¿Qué SPF debe tener?

Me gustaría profundizar en el SPF. Tanto en niños como adultos, es mejor utilizar filtros con alto SPF. El SPF nos indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al eritema o enrojecimiento previo a la quemadura.

Por ejemplo, un protector solar con SPF 50 te permite exponerte al sol 50 minutos, y los “daños” que se producirán en tu piel serían como si sólo hubieras estado expuesto 1 minuto.

 

 

No hace falta decir que no nos aplicamos la cantidad adecuada con la que se cumple esto, que tampoco renovamos cada dos horas como se recomienda y que con el sudor, el agua o el roce con tejidos (o toalla en la playa) eliminamos el cosmético de nuestra piel.

¿Qué pasa con las embarazadas y las madres en periodo de lactancia?

Lamentablemente no hay estudios suficientes en estos grupos de población porque no sería ético, lógicamente. En la literatura hay muchos detractores de los filtros orgánicos por su característica de absorción cutánea. Pueden elegirse filtros minerales para “ir a lo seguro”, pero en la actualidad no hay ninguna normativa que indique que hay filtros orgánicos desaconsejados en embarazo ni lactancia.

 

 

Es casi obligatorio la aplicación de protección solar sobre todo en el rostro, para evitar en la medida de lo posible el cloasma o paño del embarazo: unas manchas cutáneas que aparecen en las zonas expuestas generalmente del rostro (frente, labio superior y mejillas), como consecuencia de los cambios hormonales y la exposición solar.

¿Y los bebés menores de 6 meses? ¿Cuándo puedo poner al sol a mi bebe?

Los bebés menores de 6 meses no deben exponerse al sol de manera directa, es decir, no debemos ponerlos adrede a tomar el sol. Si va a estar expuesto al sol, aunque sea ligeramente, existen cremas justamente para esta exposición indirecta. También valdrían los filtros minerales, pero siempre deben estar fotoprotegidos. El daño cutáneo que se produce en la infancia es el responsable de que aparezcan lesiones y cáncer de piel en la edad adulta.

 

 

Las recomendaciones en este sentido, son las siguientes:

  • Evitar la exposición al sol en las horas centrales del día (11-16 h).
  • Acompañar la fotoprotección tópica con el uso de gorros y gafas de sol.
  • Incluir el fotoprotector en nuestra rutina diaria como un producto más, no le veamos solo como producto estacional de verano. En días nublados y en invierno, el sol también sale y produce daños en la piel.
  • Elegir texturas agradables para que no nos cueste trabajo utilizar este tipo de cosméticos y lo apliquemos “con gusto”.
  • Enseñar a los niños la importancia de estar bien protegidos del sol para que cuando sean más mayores (3-4 años) se puedan/quieran aplicar ellos solos el protector (bajo supervisión).

 

 

No hay solares mejores o peores

No hay solares mejores o peores, solo preferencias en cuanto a su composición (tipos de filtros), texturas, o características subjetivas (perfumes). Los filtros solares están incluidos en el Anexo VI del Reglamento de Productos Cosméticos (1223/2009) y regulada su presencia en cosmética, así como sus composiciones. También existe un comité, el SCCS, que vela por la seguridad de los consumidores a nivel europeo, y que se encarga de evaluar continuamente los ingredientes y activos utilizados en cosmética.


¿Te gustaría tener acceso GRATIS a más de 120 Cursos y Seminarios, un Grupo de Apoyo, y la asistencia de 15 Profesionales expertos en crianza para atender a tus dudas? Entonces apúntante a la Tribu "CSC"!


Más Información sobre la Tribu aquí

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común

0 comentarios en "Cómo elegir el mejor protector solar infantil"

    Deja un mensaje

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

     

    Síguenos en las Redes

    Visit Us On FacebookVisit Us On InstagramVisit Us On TwitterVisit Us On Youtube