• ACCEDER
  • No hay productos en el carrito.

La sexualidad en el posparto II

Cómo es la sexualidad cuando llegan los hijos

Tras el post de hace unos días (La sexualidad en el posparto I), sigo adelante con todo lo que me dejé por explicar ese día.

Hace tiempo leí una descripción en un post de una mamá sobre la sexualidad al tener hijos que me hizo mucha gracia: Sexo a lo “ninja”: rápido, oscuro y en silencio. Cuando lo comento a parejas que tienen hijos suelen poner una sonrisa mientras afirman con la cabeza. Es evidente que la sexualidad va a cambiar por efecto de los profundos cambios en la vida y las prioridades, como comentaba en el artículo anterior.

¿Qué es la sexualidad?

Una de las acepciones de sexualidad habla de “apetito sexual, propensión al placer carnal”. En realidad se establece que la sexualidad abarca varias dimensiones: biológica, psicológica, social y se verá influida por factores personales, culturales, éticos, religiosos, socioeconómicos e incluso medioambientales.

En resumen, la sexualidad es mucho más que un coito. Digo esto porque cuando abordamos la sexualidad en el posparto parece que solo nos centramos en la primera penetración, en los métodos anticonceptivos y en cómo retomar la vida sexual que había previamente, olvidándonos de los cambios que se han producido con la llegada de las hijas en la convivencia de la pareja y de cómo eso influye en su vivencia afectivo sexual.

Relación “de base”

En la relación de pareja, como en cualquier otra relación humana, es básica una comunicación fluida, basada en el respeto, la asertividad y la empatía. Son palabras muy “de moda” a las que debemos dar importancia y sobre todo usarlas de verdad.

La forma de decir las cosas implica que tengamos relaciones sociales más o menos fluidas, y si nos centramos en la pareja está claro que si no se conserva una comunicación agradable difícilmente pueden sentirse atraídos en otras esferas. La crianza puede conllevar diferentes opiniones sobre los aspectos de la crianza, intendencia doméstica, relaciones con otros familiares y situaciones de sobrecarga por falta de sueño y por cansancio.

 

La educación sexual en los niños empieza el día que nacen. Descubre cómo en este Seminario online.

 

Es normal y enriquecedor que haya discrepancias y discusiones, manteniendo el foco en el respeto y buscando una comunicación eficaz. Cuando hablo de esto no puedo evitar sentir que la teoría es muy bonita y cuando la llevamos a la práctica se puede hacer cuesta arriba porque hay factores emocionales que nos arrastran con demasiada facilidad, pero es cierto que tomando consciencia de esto podemos empezar a practicar nuevas herramientas al relacionarnos, e incluso optar por ayuda de especialistas si la pareja se resiente.

Más allá del coito

¿Por qué la sexualidad se enfoca tanto a un acto tan concreto de todo el proceso? Supongo que es una mezcla de factores y sobre todo una influencia cultural y social. Creo que el posparto y la época de crianza es un buen momento para reflexionar sobre esto para mejorar la relación de pareja en todas sus vertientes.

Me gusta hacer recordar a las parejas cuando se conocieron: cómo se cortejaron, qué actividades disfrutaban juntos, etc. En el día a día de la convivencia se nos pueden olvidar aquellas cosas que nos nutren y nos recuerdan por qué hemos decidido hacer este camino juntos. Precisamente en el posparto el ritmo que se impone no ayuda a mantener esas rutinas, y es útil rescatar pequeños detalles diarios para mantener el fuego encendido: besos, caricias, abrazos, quizá algo tan obvio que a veces lo hacemos mecánico.

El descanso de las madres

Obviamente si la madre se ve colapsada por el cuidado de su bebé y por las actividades domésticas y laborales va a priorizar el descanso en los ratos libres, por eso está bien recordar que se trata de compartir los quehaceres y liberar en la medida de lo posible a la mamá de algunas actividades puesto que suele recaer en ella un peso superior en la atención de los hijos.

“El roce hace el cariño”

La oxitocina se la llama la hormona del amor, está presente en el parto, en el posparto y durante la crianza. Las caricias desencadenan un influjo hormonal de placer, tanto hacia nuestras criaturas como dentro de la pareja, por eso tocarnos, abrazarnos, besarnos provoca un deseo de seguir en contacto disfrutando de estas sensaciones placenteras.

 

 

En el plano sexual, el coito ocuparía una pequeña parcela dentro de un global de muchas prácticas: desde un beso largo y disfrutado, una ducha juntos, ver una película abrazados, un masaje, masturbación individual o mutua, juegos y lo que la imaginación y las ganas den…

Si regamos en el día a día con estas experiencias es mucho más fácil que se despierte la libido para seguir disfrutando la sexualidad de muchas maneras.

En ocasiones me preguntan sobre la necesidad de hacer escapadas en pareja para reavivar el deseo, dejando a las hijas al cargo de otra persona. Sin duda es una alternativa, y puede que haya parejas que necesiten un pequeño respiro para estar juntos y no solo por la actividad sexual; pero lo cierto es que si requerimos de esta medida siempre, nos perdemos el día a día de las demostraciones de cariño.

Incluso un paso más sería plantearnos que somos un referente para nuestros hijos y que al igual que procuraremos tener una alimentación saludable como ejemplo, la forma de relacionarnos en pareja también será un modelo para ellos.

A veces no hay sincronía en el deseo

Me acurruqué mientras veíamos la tele, nos abrazamos y acariciamos un rato y yo con eso estaba satisfecha, pero él se vino arriba… lo entendió perfectamente y paramos pero ahora me da apuro acercarme porque creo que no estoy preparada para más.

Historias como esta las escucho con frecuencia, y el relato de la pareja podría ser parecido pensando que no quieren insistir para no agobiar. Volvemos a la comunicación, la importancia de hablar sobre qué siente y qué necesita cada integrante para llegar a un acuerdo.

“Mi receta”

He llegado a escribir en un papel indicaciones como: “Beso de 5 minutos, cronometrado, diario”, «intercambiar masaje a días alternos» o «abrazo sensual al acostarse». Pequeños gestos para despertar la libido, recordando que hay diversas maneras de vivirlo y teniendo en cuenta que efectivamente a veces no hay mucho tiempo y necesitamos la técnica del ninja, pero para que ese encuentro sea satisfactorio para ambos hay que calentar el deseo en el día a día.

Y como todo en la crianza, las cosas cambian y evolucionan, y volverá a haber tiempo para deleitarse el uno en el otro.

 

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común


¿Te gustaría tener acceso GRATIS a más de 80 cursos y seminarios, un grupo de apoyo, y la asistencia de 10 profesionales expertos en crianza para atender a tus dudas? Entonces apúntante a la Tribu "CSC"!


Más Información sobre la Tribu aquí

31 julio, 2018

0 comentarios en "La sexualidad en el posparto II"

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Síguenos en las Redes

Visit Us On FacebookVisit Us On InstagramVisit Us On TwitterVisit Us On Youtube