• ACCEDER
  • No hay productos en el carrito.

Lactancia y osteoporosis: amamantar no hace que tengas los huesos más frágiles

Las mujeres que amamantan no tienen los huesos más frágiles, aunque lo digan los médicos

La lactancia materna está rodeada de mitos. Se escuchan todo tipo de historias relacionadas con la misma, que se van transmitiendo sin fundamento y que generan mucha confusión e inseguridad en las madres recientes.

Se considera que la lactancia es una cuestión cultural, porque requiere de práctica; una práctica que se transmite de generación en generación y cuya transmisión se perdió en gran parte con el boom de la leche de fórmula sobre los años 50, provocando que las tasas de amamantamiento fueran mínimas. Desde hace unos años, gracias a que tenemos más información, las cifras se están recuperando de forma lenta pero progresiva.

La lactancia también es salud pública

Sin embargo, la lactancia es también una cuestión de salud pública muy importante. Pocas intervenciones (médicas o no) tienen un impacto tan fuerte como la lactancia en la salud de las personas, tanto en bebés en su infancia y después en su edad adulta, como en las mujeres cuando amamantan y después cuando ya no lo hacen (o más bien, es la ausencia de lactancia materna lo que conlleva riesgos).

Los médicos, por norma general, no estamos formados en lactancia maternay por desgracia, en muchas ocasiones somos nosotros mismos los que vamos transmitiendo mitos de lactancia con escasa evidencia científica, haciendo caso omiso a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Asociación Española de Pediatría (AEPED), y sin tener en cuenta el impacto de estos malos consejos en la salud pública de la población.

¿La lactancia materna ‘prolongada’ produce osteoporosis?

Este es un claro ejemplo de mito que los profesionales sanitarios transmiten, y además de manera frecuente. Quiero comentar este mito a colación de una reclamación de una mujer lactante que ha visto la luz gracias a las redes sociales (publicada por Centro Maternalia). Se trata de una mujer que amamanta a su hijo de 27 meses y acude a una revisión ginecológica. Durante la visita, la doctora que la atiende, tras conocer que la mujer sigue dando el pecho le recrimina que después de tanto tiempo la leche no alimenta y que además, le puede provocar osteoporosis; estos comentarios se acompañan de otros, relacionados con la crianza, nada afortunados. Por este motivo, la mujer decide poner una reclamación, y su sorpresa es tal, cuando recibe la respuesta por parte del gerente del hospital, que decide compartir su indignación haciendo fotos del texto que recibe (nos ha dado permiso para compartirla):

 

 

En esta carta, le vuelven a incidir sobre la inutilidad de la lactancia más allá de los 6 meses y además le recalcan de nuevo el riesgo de osteoporosis al que se está sometiendo innecesariamente. Estas son las palabras textuales:

Respecto a la lactancia, se intentó aclarar el motivo por el que continuaba con ella, porque en un niño de esa edad ya no es necesaria, y a usted le convenía saber que la lactancia a partir de los 6 mese de vida del lactante puede provocar osteoporosis en la madre, que aunque es reversible, exige tomar derivados lácteos’…Así mismo, le informamos que la jefa de sección corrobora que es cierto que la alimentación con leche materna a los 2 años y medio de edad, no es necesaria.

En resumen, la ginecóloga le da unas recomendaciones contrarias a la OMS y con escasa evidencia científica, y tanto la jefa de sección de ginecología como el gerente de este hospital, corroboran esa información (errónea).

La mal llamada lactancia ‘prolongada’

En primer lugar, tendríamos que definir el concepto de lactancia prolongada. ¿Cuándo se considera que una lactancia dura más de lo que debe durar? Las recomendaciones oficiales no ponen límite edad, establecen que mínimo 2 años pero posteriormente ‘el tiempo que madre e hijo/a deseen’, y por otro lado, los estudios antropológicos de nuestros antepasados y los homínidos sugieren que el tiempo normal de duración de la lactancia humana oscila entre los 2,5 y los 7 años de edad.

 

 

Sin embargo en nuestro país, apenas el 23% de los niños son amamantados hasta los 6 meses de vida, es decir, solamente 1 de cada 4. Por eso, cabe pensar que en nuestra sociedad, el término prolongada viene a referirse a: “más de lo habitual, siendo lo habitual o lo más frecuente, menos de 6 meses”. Esto hace que en muchas ocasiones se relacione erróneamente el término ‘lactancia prolongada’ con una lactancia de 6 meses. Y digo erróneamente porque es algo que está muy lejos aún de las recomendaciones de la OMS.

La Asociación Española de Pediatría en el año 2015 tuvo que publicar un artículo posicionándose a favor de la ‘lactancia materna prolongada o en niños mayores’ precisamente para evitar comentarios por parte del entorno familiar o el personal sanitario del tipo: “La lactancia ya no es necesaria o ya no alimenta”. En realidad, la necesidad de la lactancia no es más que una decisión que atañe a la madre y a su hijo/a, y a nadie más; y así lo ponen de manifiesto en su comunicado, derribando mitos relacionados con la lactancia a largo plazo.

Además, creo que vale la pena añadir una reflexión: ¿son necesarias las manzanas? Porque hay muchas otras frutas como alternativa, y cualquier persona puede tener una salud estupenda sin comer manzanas. Y ningún médico le dice a ninguna madre que deje de dar manzanas a sus hijos, porque no las necesita.

¿Son necesarias las lentejas? ¿Y el pan? ¿Y el yogur?… Ningún alimento es imprescindible, y de igual modo que ningún médico advierte de ello cuando observa a un menor comiendo, tampoco debería de avisar de la leche materna que, no lo olvidemos, no deja de ser un tejido vivo inigualable, lleno de nutrientes y defensas, incluso más allá de los dos años de vida del niño o niña.

La lactancia no te hace frágil

Ahora vayamos al tema de la osteoporosis. ¿Qué ocurre con la mineralización ósea durante el embarazo y la lactancia? ¿Es cierto que las mujeres que lactan tienen más riesgo de sufrir fracturas? ¿Que a mayor tiempo de lactancia, mayor riesgo?

Se sabe que ya durante el embarazo, hay un remodelamiento óseo. Es decir, disminuye el calcio de los huesos de la madre para aumentar el aporte de calcio a través de la placenta y favorecer el desarrollo del esqueleto fetal. Durante este periodo, lógicamente, la fragilidad de los huesos maternos es mayor, por lo que hay más riesgo de fractura. Sin embargo, esta fragilidad es transitoria, porque posteriormente al embarazo los huesos recuperan su densidad normal.

El amamantamiento es también un periodo en el que se favorece la reabsorción de calcio de los huesos de la madre para llegar al bebé a través de la leche. Por lo que este periodo de ‘fragilidad’ se prolonga más en el tiempo.

Ahora bien, estudios como este, publicado en la revista Osteoporosis International, han puesto de manifiesto que aunque las mujeres que después del parto no dan el pecho, o lo hacen durante menos tiempo, recuperan antes la densidad ósea, las que amamantan recuperan también la densidad ósea previa a los 19 meses posparto, independientemente de la duración de la lactancia.

Sin embargo, de los efectos de la lactancia y osteoporosis a largo plazo hay algunas lagunas. Algunos estudios refieren que la lactancia de forma prolongada (más de 18 meses) aumenta el riesgo de fracturas vertebrales en mujeres postmenopáusicas, aunque estos son estudios con limitaciones metodológicas en los que hay que tener en cuenta los factores de confusión (es decir, la osteoporosis y las fracturas se ven afectadas por otros factores más relevantes, tales como el tabaco, peso, déficit de calcio y vitamina D, etc.), y las conclusiones podrían ser erróneas al ajustar los resultados según dichos factores de confusión.

Otro estudio comenta que con un suplemento adecuado de vitamina D y calcio, la lactancia prolongada no tiene por qué aumentar el riesgo (sí lo hacía si la mujer no tomaba cantidades suficientes de calcio y vitamina D). Dichos estudios están realizados en Turquía y Corea del Sur, ambas poblaciones con déficit global de vitamina D por lo que no son extrapolables a otras poblaciones.

 

 

Por eso, ante esta disparidad de estudios, lo mejor es hacer referencia a un metaanálisis (es decir, una revisión de varios estudios relacionados con el mismo tema, para lograr el máximo nivel de evidencia posible), y en este sentido, tenemos uno relativamente reciente, publicado en febrero de 2017. Las conclusiones de esta revisión, que analiza 12 estudios con casi 15.000 participantes son varias y son interesantes: que la lactancia materna disminuye el riesgo de osteoporosis en la mujer postmenopáusica y que también disminuye el riesgo de fractura de cadera, concluyendo que por cada mes de lactancia materna de incremento, se reduce el riesgo de fractura de cadera y osteoporosis en 0.9 y 1.2% respectivamente.

En resumen, y lamentando la respuesta ‘profesional’ recibida…

Por todo ello se puede concluir que la lactancia materna sí disminuye la densidad ósea de las mujeres a corto plazo pero que, sin embargo, posteriormente no sólo se recuperan los niveles sino que además, después de la menopausia, las mujeres que han amamantado tienen menos riesgo de osteoporosis y fractura de cadera.

Así que desde Criar con Sentido Común solo podemos dar todo nuestro apoyo a esta madre lactante que ha reclamado con todo su derecho, y que ha recibido esa lamentable respuesta del hospital, carente de evidencia científica y llena de juicios.

Porque no podemos consentir que seamos los propios sanitarios los que transmitamos mitos sobre la lactancia, y que hagamos sentir mal a las madres con algo que no sólo no es perjudicial, sino que es beneficioso tanto para su salud física como emocional. Algo, la lactancia, que además entra dentro del estilo de vida y crianza de cada madre y bebé, y cuyas decisiones y elecciones relacionadas no competen más que esas dos personas: madre e hija/o.

 

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común


Esto no es todo. Un Grupo de apoyo virtual y Seminarios Online gratuitos te están esperando si te unes a la Tribu "CSC"


Más Información

5 comentarios en "Lactancia y osteoporosis: amamantar no hace que tengas los huesos más frágiles"

  1. Se puede decir más alto, pero no más claro. Enhorabuena por el post.😘😘

  2. Excelente Carmen,

    Muchas gracias por hacer divulgación en un tema en el que tristemente hoy en día sigue habiendo tanta “desinformación” y mitos que pueden hacer mucho daño.

  3. Hola! Gracias por el articulo, pero a raiz de él me surge la siguiente duda: si la mama lactante ya padecia de osteoporosis anteriormente al embarazo, y durante él sí que tomó suplementos de calcio, debería seguir haciendolo? Gracias!

  4. Chapó! Enhorabuena por tu gran labor.

  5. 👏🏼👏🏼👏🏼 Bravisimo!!! Gracias infinita❤️

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.