Abre los ojos y abre la boca: ‘Nutrispoon’ es la cuchara que hace comer a los niños aunque no tengan hambre

O cómo engañar a la sensación de saciedad de tu bebé y evitar que aprenda a comer saludablemente

Dicen que la realidad supera a la ficción y parece que queda demostrado con esto que os explico hoy; Nutribén ha creado una nueva cuchara llamada “Nutrispoon: la cuchara que obliga al niño a comer cuando no tiene hambre”. Sinceramente, me parece una aberración.

Ayer se compartió el siguiente vídeo en redes sociales. Cuando lo vi no podía salir de mi asombro. Al principio pensé que era una inocentada, aunque el día de los santos inocentes fue hace ya tiempo. Lo dejé estar por si realmente era una broma.

Pero hoy he vuelto a ver el vídeo en varios medios y resulta que no, que no estoy ante una inocentada ni ante una película de Walt Disney en 3D; estoy delante de un anuncio real de una cuchara holográfica que se conecta a tu móvil y que crea un holograma de un avioncito (o de animalitos y otras figuras) de dibujos sobre la cuchara para “embobar” al niño y que “abra la boca” (de asombro, vaya). Vamos, es como hacer el típico avioncito para persuadir al niño que no quiere comer más, pero en versión ultramoderna con avión en holograma en 3D.

Para que sepáis de qué estoy hablando, mirad el vídeo:

Ya en sí, el simple artefacto y lo que pretende me da “repelús”, pero a continuación voy a proceder a analizar las frases del anuncio y a dar mi opinión al respecto:

Frase del padre: “Hay una cosa que la gente dice y mis padres me decían de pequeño: ‘Niño, no juegues con la comida’. Pues están completamente equivocados. Nuestra niña, cuando juega, come mucho mejor”.

Frase de la madre: “Vamos, ahora es muchísimo más fácil darle de comer y disfrutamos muchísimo más del momento”.

Niño, no juegues con la comida

Esta frase suele usarse en niños más mayores que la niña del vídeo (que ya entienden nuestro lenguaje, dicho sea de paso), cuando han comido algo de lo que se les ha servido pero no se han terminado todo el plato. Los padres les obligan a no levantarse de la mesa hasta que se lo terminan todo, y claro, como no tienen más hambre y empiezan a juguetear y guarrear con lo que queda en el plato, alguien dice eso de: “Niño, no juegues con la comida”.

Está más que comprobado que los niños comen mejor si tienen una buena relación con la comida, si entre sus juguetes tienen algunos con formas o figuras de frutas y verduras, si los implicamos a la hora de elegir los alimentos, si les dejamos experimentar sus texturas, su tacto, su olor y su sabor y colaborar con nosotros en la preparación (esto último, evidentemente cuando ya tienen algún añito).

En este vídeo, la niña ni siquiera está “jugando” con la comida. Está inmersa, hipnotizada, embobada, ante un avión volador ante el cual yo también me quedé con la boca abierta, he de reconocerlo.

Sigue comiendo, seguro que te cabe más comida…

Se sabe también, desde hace tiempo, que todo este tipo de artimañas para hacer que el niño que no tiene más hambre abra la boca y coma más cantidad de alimento de la que su cuerpo le pide, no favorece la buena relación entre el niño y la comida sino más bien todo lo contrario, por no hablar del hecho de que favorece la aparición de obesidad, ya que se obliga al niño a ignorar sus señales innatas de saciedad y además se le sobrealimenta.

Cada niño tiene unas necesidades energéticas diferentes, y por que coma menos de lo que nosotros le preparamos no pasa nada, siempre y cuando lo que le ofrezcamos sean alimentos de calidad: “Tú encárgate de la calidad, que él se encargará de la cantidad”.

¿Por qué no enseñarle a disfrutar de la comida y a comer con atención plena desde que es pequeño? Vivimos en una sociedad donde los niños comen viendo la tele, sin disfrutar de lo que están comiendo, sin pararse a oler, saborear y disfrutar aquello que comen. En una sociedad donde la obesidad es una pandemia, con unas tasas de obesidad infantil que cada año van en aumento. ¿Qué estamos haciendo con nuestro bebé si usamos este tipo de artefactos? Estamos consiguiendo lo mismo que consigue la tele pero cuando aún se es bebé (y más cosas aún peores).

Ahora es más fácil darle de comer y disfrutamos más del momento

La frase de la madre muestra un problema doble, pues lo que en realidad dice es: “Ahora es más fácil que se coma lo que le preparamos aunque no lo quiera, aunque no le apetezca y aunque no tenga ya hambre, y nosotros disfrutamos más del momento, mientras la niña no solo disfruta menos con la comida, sino que deja de saber qué come ni cuánto”.

Una de los objetivos de la alimentación complementaria es introducir a nuestro bebé en el maravilloso mundo de la comida, no solo como momento de alimentarse si no también como acto social. Sentar al bebé junto a nosotros en la mesa, comer a la vez que él y ver cómo experimenta con sus manos y la comida que tiene delante, o ver cómo agarra la comida de tu plato, aquella que tú estás comiendo, es la forma en la que debemos enseñar a nuestros hijos, dejando que disfruten aprendiendo.

El día de mañana querremos que nuestros hijos se sienten en la mesa a comer junto a nosotros, que nos cuenten lo que han hecho en el cole, que contemos anécdotas y riamos mientras comemos, y que consideren que el acto de comer es un momento agradable y no uno en el que simplemente te tienes que nutrir hasta que no puedas comer más. No deseamos un niño que solo come embobado mirando la tele y con el que no podemos ni hablar, ¿no?

Este comportamiento se aprende desde “la cuna”, desde que somos pequeños. Enseñemos a nuestros hijos desde pequeñitos a “jugar” con la comida (no a mirar con la boca abierta de asombro a un avión que les hipnotiza).

Dejemos que se manchen, dejemos que disfruten, dejemos que dejen de comer cuando no quieran más, dejemos de obligarles, dejemos de engañarles. No dejemos de sonreírles, no dejemos de ofrecerles, no dejemos de alentarles, y no dejemos nunca nunca de respetarles (incluso sus señales de saciedad).

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común


Esto no es todo. Un Grupo de apoyo virtual y Seminarios Online gratuitos te están esperando si te unes a la Comunidad "Criar con Sentido Común"


Más Información

8 comentarios en "Abre los ojos y abre la boca: 'Nutrispoon' es la cuchara que hace comer a los niños aunque no tengan hambre"

  1. Creo se se os está yendo de las manos esto a todos los “expertos”. Estamos hipersensibles últimamente o es que hay mucho “influencers” con ganas de tener visibilidad a costa de las marcas… ¿Qué padre no le a puesto la tele a su hijo o el tablet alguna vez, sea bebe o no? ¿Dónde dice que se “obliga” a nadie a comer? A muchos nos parece una idea divertida y original como premio para un concurso (creo). Absurdo todo esto, estamos ya en un país que hasta la más mínima tontería se convierte en tema de estado… En fin…

  2. Interesante, pero extraño, ¿Qué opináis? ¿Alguien real lo ha probado? Saludos.

  3. Estoy totalmente de acuerdo. Pero a mí me resulta muy difícil comer todos , por el horario del padre , aunque sí conmigo ( que ahora estoy en el paro). Y , mi pequerrecho de 20 meses , es de poca cantidad , aunque , a veces , me planteo si la suficiente ( su pediatra en principio no le da importancia a la cantidad). Quiere comer él , y le dejo , aunque me vacile , a veces!. Reconozco que me desespero , porque es leeento , y mastica un fideo como si fuera un filete entero. Él lo que come , lo hace variado y lo más natural posible o que puedo. Tiene sus preferencias: cosas con mucho sabor ( el jamón le rechifla , y ahí no tiene parada , el queso ,los guisos , el yogurt no , la fruta le gusta variarla , aunque estamos en momento de poca…). No sé para mí hay qué currárselo mucho , es muuuy lento para su cantidad. Y no sé en qué podría mejorar , o más bien cómo. A veces me sobrepasa. Mi humor puede cambiar dependiendo de cómo coma.

  4. Gracias a esas mamás y papás y expertos que se preocupan por educar con respeto y crean así un mundo mejor.
    Aunque no sea siempre, aunque seamos humanos y nos equivoquemos, aunque nos pongamos nerviosos con la lentitud ya que vivimos y estamos acostumbrados a correr; gracias.
    Ana, entiendo tus desespero, pero los hijos siempre nos ponen en situaciones de aprendizaje. Y podría ser una oportunidad para parar, ir despacio y sentir (cosa que corriendo, evitamos).
    Y si Sergio, es posible enseñar a comer sin la tele o la tablet a tu bebé. Creo que es una cuestión de foco. Si tu objetivo es que coma eso que le has preparado de la manera más rápida, la tele o la cuchara, te irán genial.
    Pero si tu foco es que la comida sea una experiencia de placer y de salud. Seguramente le darás más importancia a educar a tu hijo o hija a qué aprenda a autorregularse tanto en cantidad como en placer.

  5. Gran artículo Natalia.
    Soy médico de familia en plaza de pediatría y médico puericultor, además tengo un máster en nutrición y dietética y soy padre de 3 niños.
    Acabo de ver el video promocional de este invento del demonio y me parece increíble que ne el momento en el que vivimos se hagan cosas así. No entiendo la falta de ética de estas marcas que con tal de vender crean estos artilugios que son totalmente contraproducentes para los niños y para los padres!. Se guro que en la aplicación también ponen anuncios para que no para la máquina de hacer dinero.
    Esto es una máquina para crear niños obesos, malnutridos y adictos a los móviles.

    Cuanta indecencia!!

  6. Una vergüenza, conspiran contra la naturaleza humana!!!

  7. Con todos mis respetos este articulo es absurdo y exagerado. Este video no promueve que el niño coma si no quiere. Que os pensáis, que los padres somos idiotas y que no sabemos usar la tecnología?
    A veces las ganas de tener repercusión en las redes sociales hacen que digáis cosas sin contextualizar y pensando que todos somos tontos. Seguid con vuestro afán de protagonismos!

    • Con todos mis respetos, quizás en tu casa y en tu caso sea exagerado. En muchas otras casas no lo es. Por eso una de las recomendaciones más habituales es la de no utilizar pantallas cuando se come, porque quitas el foco de la comida y la familia, y corres el riesgo de comer más. En un primer mundo con muchos más niños con sobrepeso y obesidad, no tiene ningún sentido inventar artilugios que hagan comer más de lo que necesitan a los niños (ni usar más pantallas de las que ya usan, que habitualmente es más de lo necesario y recomendable).

      Por supuesto que no pensamos que los padres son idiotas. Pero no podemos negar la realidad que acabo de mencionar: demasiados niños pesan más de lo que deberían, y demasiados niños pasan más tiempo del recomendable delante de una pantalla. Quizás los padres sí sepan utilizar la tecnología y sepan autolimitarse. Los niños, no.

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.