• ACCEDER
  • No hay productos en el carrito.

Mi historia gemelar: capítulo 4 (por Noe dos Toxos)

Una historia única, pero doble

Tras el capítulo 1, el capítulo 2 y el capítulo 3, seguimos con el capítulo 4, que da fin a esta “Mi historia gemelar”.

¡Nos vamos para casa! Recogemos petates y allá que vamos. Dios, ¡qué ganas tenía de ver a Toxo, mi perrete! Parece que se acerca a mí con miedo, como si temiera hacerme daño, y me huele la zona de la barriga… Animalito, qué buenos que son.

Vale, ¿y ahora qué se hace con dos bebés de cuatro días? Pues teta. Y a la cuna a dormir. Así aprovecho para tumbarme a descansar, que me encuentro hecha una mierda y me duele la barriga una barbaridad. Además, casi no puedo me puedo mover, caminar me resulta un suplicio y estar sentada es una tortura, directamente. ¡Y hay quien dice que las cesáreas son la opción fácil al parto! Que venga y me lo diga a la cara, ¡¡que me lo como con patatas!! 😵

Llega la noche. Las niñas se despiertan cada dos horas más o menos, y están unos 45 minutos al pecho en cada toma. Estoy destrozada, pues tengo que estar sentada con el cojín gemelar, ¡y me duele el culo de tanto tiempo en la misma postura! Para colmo, tengo que escuchar comentarios de los opinólogos, tipo “No tienes leche, se quedan con hambre, tu leche es muy aguada, si despiertan tanto es porque con tu leche no les llega…”. Bien. Bien, bien, bien. Eso es justo lo que una recién parida necesita escuchar. Exactamente eso. No sé, ya si ves que tal, decidme de paso que soy menos madre porque no las he parido, y echadme en cara que no se parecen en nada a mí. Grrrrrrrrr. Cuidado conmigo, ¡¡que llevo el doble de hormonas posparto en mi cuerpo y estoy mu loca!!

Los primeros días son de adaptación. Intentamos mantener los mismos horarios para las niñas: alimentarlas a la vez y dormirlas a la vez. ¡Parece que funciona! Baño… Cremas… Caca… Teta… Caca… Dormir… Y así pasan los días. Hasta que, dos semanas después, mis suegros se van. Y nos quedamos solos. ¡¡NOS QUEDAMOS SOLOS!! Bueno, a ver, que no cunda el pánico, somos dos contra dos, ¿no? Al menos no nos superan en número. Seguimos con la misma rutina, ¡y va bien la cosa! Y entre revisiones pediátricas, empezamos a atrevernos a salir a pasear. Vaya, cuantos más días pasan, peor van en el carrito. ¿Será que no les gusta? No, no creo, ¿no? ¡Casi todos los niños van en el carrito! ¡Las nuestras no van a ser diferentes!

…BAM! Primer tortazo. Os ahorraré muchos días de lloros y frustración: no, no les gusta el carrito. Pa-ra-na-da. 😭 Bueeeeno, miraremos mochilas portabebés, como los hippies. ¡Ey, esto parece que sí que les gusta! ¡Pues genial! Qué mejor plan que llevar pegada a una mini estufa en pleno verano en el Mediterráneo, ¿no? 😅 Todo sea por poder salir de casa, pues.

Menos mal que la cuna sí… Duermen toda la noche en ella. Bueno, las duermo en el cojín y luego van a la cuna. Bueno, vale, no exactamente, primero cojín, luego hamaca (porque se despiertan al tocar la cuna) y luego cuna. Está bien, después de la hamaca pasan para mi cama, hasta que vuelven a dormir del todo y luego ya sí, cuna. Algo es algo, ¿no? Pero bueno, ya dormirán en su cuna, como todos. Bueno, menos los hippies que hacen colecho, menudo coñazo.

… BAM! Segundo tortazo. También os ahorraré meses de millones de despertares: a día de hoy, con 14 meses, seguimos colechando. 😅

Pero bueno, del resto va bien la cosa… Día a día vamos sobreviviendo, por suerte evitamos los cólicos 💪💪 y las nenas lloran poco…

…BAM! Tercer tortazo. A día de hoy, lloran infinitamente más que cuando eran recién nacidas. ¡Mis tímpanos sangran! 😅

Nos movemos en un equilibrio inestable, al borde del precipicio, pero aguantamos sin caer. Las niñas se van haciendo más mayores, un poquito más independientes, ¡ya no sólo duermen y cagan! También me buscan, se ríen, les gusta la música y columpiarse en su hamaca. Gracias a la teta, bendita teta, consigo relajarlas en cualquier ocasión, pues el chupete, nanai. Son muy naturistas ellas, la silicona para Hollywood, ¡¡ellas quieren chicha fresca!! 😎

Y los meses siguen pasando, imparables, haciéndonos ver que, esos bebés pequeñitos, diminutos, ya son más niñas, buscan su independencia, quieren explorar y aprender. Son mis repollitos adorables… Qué buenas que son.

Hasta que… No sé cómo decirlo. Me da vergüenza. “Vosotros os lo habéis buscado”, me diréis. Y con razón. Por idiotas despistados.

Resulta que en el hospital, el día que nos dieron el alta, nos dieron unos papeles en donde venían unas indicaciones para el cuidado de los bebés. Eran tres:

– Extremar precaución con el sol (lógico, vivimos en Tarragona, el sol es abrasador).
– Cuidado con el agua (ya, bueno, tiene mucha cal y reseca la piel).
– No darles de comer después de medianoche.

Por qué, ¿por qué no me acordé de dormirlas en brazos y les di teta? Con la leche en sus estómagos en plena noche, mis preciosas repollitos se transformaron en…

¡¡UNOS MALDITOS GREMLINS!! Diooooos, ¡¡están como una cabra!!! Se tiran unos pedos bestiales y se parten de risa, me meten el dedo en la nariz hasta tocarme el lóbulo frontal cerebral, te acarician la cara y al despiste te meten el dedo en el ojo… Tan pronto se ríen, como empiezan a berrear y a llorar, porque claro, quieren el juguete de la hermana, que curiosamente es exactamente igual al que tienen en la mano, pero no importa, ¡el de la hermana es mejor!

Y así es cómo nuestra vida se transformó en un auténtico caos. No dormimos, no podemos salir a tomar nada porque la lían parda, no podemos sentarnos a ver la tele sin que el pobre Toxo sufra alguna agresión por su parte… Y sin embargo, ahora soy feliz. Incluso Rubén, ¡¡que nunca sucumbió a la tentación de ir a comprar tabaco a lo yanki!! 😂

Además…

… lo pasamos mal todo de golpe, ¡¡pero en la mitad de tiempo!!

Recordad esto: cuando los bebés del 2017 ya duerman toda la noche del tirón y los padres volvamos a descansar… ¡¡OS VOLVERÉIS A QUEDAR PREÑADAS, TODO EMPEZARÁ DE NUEVO Y YO SEGUIRÉ DURMIENDOOOOOOOO!! YIIIIIIIIIJAAAAAA 😈

PD: a todas las futuras madres: ¿Queréis receta de bizcocho de mojito? 😂😂

😈😈😈😈😈😈😈😈😈😈😈😈😈

 

Noe dos Toxos es una de las mamás que forman parte de la tribu de la comunidad “Criar con Sentido Común”. Hace unos días nos contó su historia gemelar por capítulos y la hemos disfrutado tanto que le pedimos que nos dejara publicarla en abierto, para que la disfrutéis también y para veáis lo [email protected] que estamos en el Grupo de Apoyo, en La Tribu.

No te pierdas los nuevos posts de nuestro blog!

Introduce tu correo y te avisaremos de nuevos posts en el blog de Criar con Sentido Común


Esto no es todo. Un Grupo de apoyo virtual y Seminarios Online gratuitos te están esperando si te unes a la Tribu "CSC"


Más Información

4 comentarios en "Mi historia gemelar: capítulo 4 (por Noe dos Toxos)"

  1. 😂😂😂😂😂, ni hablar de quedarse embarazada de nuevo, sería un suicidio!!
    Me siento tan identificada, a mi historia le debes de añadir los cólicos 😝😝

  2. Otro bebé ni hablar, 🤐🤐🤐 además la mía de 2017 es la segunda así que yo cumplida con la media nacional 😁😁😁. Y también le añadimos los cólicos, por lo demás parecida a tu historia pero con una.

  3. No os confiéis, chicas, no os confiéis!! Que cuando volvamos a dormir bien, estemos medianamente descansados, volvamos a mirar con otros ojos a nuestras parejas… Puede surgir la chispa! Y… Bam!!!!!

  4. Buena a todas, primer de todo felicitacions Noè xk me he reído much pero que estoy pasando ahora yo. Todo tu relato es el mio.
    Ya ni mojito ni cervesa quiero!

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.