Mi hijo tiene ganglios, ¿será grave?

Son frecuentes y tardan en desaparecer, pero la mayoría son benignos y están asociados a infecciones comunes en los niños

¿Le has visto un bultito en el cuello cuando ha girado la cabeza? ¿O se lo has tocado lavándole el pelo? Probablemente lo que has notado ha sido un ganglio linfático. Una estructura completamente normal que forma parte del sistema que nos protege de las infecciones y que son especialmente abundantes en la cabeza y el cuello de los niños.

¿Por qué los ganglios son tan habituales en los niños?

Aunque encontrar un bulto en cualquier parte del cuerpo puede alarmarnos, la mayoría de las veces será un hallazgo sin importancia en niñas y niños pequeños. Los ganglios forman parte del sistema linfático y son pequeños nódulos donde se producen y almacenan un tipo específico de glóbulos blancos, los linfocitos.

Suelen ser de pequeño tamaño, como una lenteja, de consistencia elástica y que parecen moverse cuando los tocamos a través de la piel. Los ganglios linfáticos se agrupan en zonas específicas y están distribuidos por todo el cuerpo.

 

 

Cada grupo de ganglios produce y almacena los linfocitos que van a actuar en la zona cercana a su localización. Por eso en los niños son especialmente llamativos los ganglios del cuello, porque son los que producen los linfocitos que van a combatir las infecciones de la nariz, la garganta o los oídos.

¿Por qué tardan tanto en desaparecer?

Cuando se produce una infección de una zona cercana, el ganglio se activa y crece. Un ganglio aumentado de tamaño es lo que se denomina adenopatía y, como suelen ser superficiales, se pueden tocar e incluso notar a simple vista.

Generalmente las adenopatías no precisan tratamiento ya que disminuirán de tamaño en cuanto se resuelva la infección que originó su activación, pero esta disminución puede tardar meses en producirse. En parte porque se trata de un proceso lento, pero sobre todo porque los niños y las niñas tienen infecciones de repetición que hacen que cuando todavía no ha terminado de volver al tamaño normal tras un virus o una bacteria, se produzca una nueva infección y de nuevo crezca, dando la impresión de que no termina de desaparecer nunca.

 

 

Si la adenopatía es muy grande, puede resultar dolorosa y precisar tratamiento con algún analgésico como el paracetamol o el ibuprofeno. Ocasionalmente puede precisar tratamiento antibiótico porque se acumule pus en su interior. En algunos casos es necesario que el cirujano haga un pequeño corte para que salga el pus.

Síntomas de alarma

Una de las preocupaciones más grandes cuando encontramos un ganglio es la posibilidad de que se trate de un tumor, porque los ganglios pueden ser también manifestación de un cáncer, como una leucemia o un linfoma.

Esta es una situación excepcional y muy poco frecuente. Solamente podríamos sospechar si se presentan ciertas características especiales, que nos harían buscar un origen maligno en la adenopatía.

 

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En cualquier caso, se recomienda consultar cuando nos encontremos un ganglio que cumple las siguientes características alarmantes:

  • Es muy grande (mayor de 2 centímetros) o crece muy rápidamente.
  • El tejido que lo rodea está rojo, caliente y doloroso; o al palparlo parece adherido a la piel o al fondo.
  • Persiste más de 3 semanas.
  • Aparece tras la picadura de un insecto o la mordedura de un animal.
  • Está localizado en sitios poco frecuentes como encima de las clavículas, en las axilas o detrás de las rodillas.

Cuando un ganglio se asocia a un cáncer se suelen presentar otros síntomas de alarma como cansancio persistente, pérdida de peso, malestar general, fiebre de origen desconocido, palidez intensa, hematomas sin causa aparente, irritabilidad continua y/o infecciones persistentes.

 

 

Pero la gran mayoría de los ganglios serán benignos en los niños y las niñas. De origen reactivo a las infecciones más habituales de las vías respiratorias, suelen estar localizados en cabeza y cuello. Aunque tarden un tiempo, van a desaparecer solos sin precisar ningún tratamiento, pero si tienes dudas sobre este o cualquier otro tema relacionado con la salud de tus peques, puedes consultar a nuestro equipo de expertos en la Tribu CSC.

 

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