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Cuando la «Dulce espera» no llega (por Tamara Ruiz)

Dicen las estadísticas que el 80% de las parejas jóvenes logran un embarazo durante el primer año de la búsqueda del bebé pero, ¿qué ocurre con ese 20% restante de las estadísticas? ¿Cómo gestiona la pareja todo este proceso? La búsqueda de un bebé siempre entraña una red de emociones y sentimientos de la pareja y de su entorno.

Buscando el positivo

Al iniciar la búsqueda, estás en una nube de ilusión, de amor y de entusiasmo que en la mayoría de los casos culmina en un embarazo muy deseado, pero cuando este no llega comienzan a aflorar otras sensaciones desconocidas.

El negativo

La primera vez que el test te da negativo sufres una desilusión porque habías depositado tus esperanzas en ese positivo o esas dos rayas que te cambiarán la vida, pero no es así y aún no tienes ni la menor idea de que te queda un larguísimo y duro camino por recorrer.

¿Por que no me quedo embarazada?

Al pasar los meses y obtener los negativos, empieza la preocupación: ¿Por qué no me quedo embarazada? ¿Tendré algún problema? Y entonces empiezas a darle vueltas a la cabeza y cada negativo es una desilusión cada vez más fuerte; y llega un día que te planteas ir a ver qué problema tenéis y quién puede solucionarlo.

De médico en médico y tiro porque me toca…

Empiezas la ronda de médicos, primero el médico de cabecera, después el ginecólogo, te envían a hacer pruebas, vuelves al ginecólogo y te involucras en conversaciones absurdas como la siguiente:

  • Yo: (Contando toda mi historia) Quiero quedarme embarazada, llevo mucho tiempo y no me quedo, además no me baja la menstruación.
  • Ginecólogo: Pues si quieres que te baje la menstruación tienes que tomarte anticonceptivas.
  • Yo: Ya… pero es que quiero quedarme embarazada.
  • Ginecólogo: Entonces no te tomes nada.
  • Yo: Pero… si no tengo la regla regular es complicado que me quede embarazada
  • Ginecólogo: No se puede tener todo en la vida.

Empiezas a desconfiar de que puedan ayudarte con tu problema… Más adelante escuchas frases como «sobrepeso y falta de regla, ovarios poliquísticos de manual», donde por supuesto te dicen todo esto sin mirarte ni a la cara ni las pruebas que llevas en la mano. En esta etapa la incomprensión por parte de los profesionales que se supone que tienen que ayudarte es tu compañera de camino.

Y pruebas y más pruebas

Y empiezan a hacer pruebas, empiezas a sentirte un poco conejillo de indias, algunas son simples análisis, otras más invasivas te hacen estar un par de días en cama con dolores y te sientes muy perdida.

Departamento de fertilidad de la pública

Llega el momento en que vas a fertilidad, de nuevo con ilusiones y esperanzas y entonces te dicen que no estas dentro del programa porque tienes sobrepeso y que solo pueden aceptar hacer tratamiento a las mujeres que entran dentro de su canon. Te sientes hundida y sin fuerzas de continuar.

Y nos vamos al privado

Y cuando estás 100% seguro de que la seguridad social no va a ayudarte pruebas a irte al privado, donde en un primer momento empiezas con un tratamiento de inseminación artificial que es muy caro, muy duro emocionalmente y complicado hormonalmente. Te dicen que tienes que inyectarte tu sola en tu casa cada día las hormonas y después ir a las ecos, llegas a casa nerviosa y vas a la tarea y llega el día de la ecografía donde te dicen que algo no va bien y que no puedes completar el ciclo, te dan un diagnóstico que en ningún momento te habían dado, te devuelven parte del dinero y entonces te sientes estafada. ¿Por qué no me dieron ese diagnóstico al principio si lo tenían claro? ¿Por qué te devuelven el dinero si en España no te devuelven nada así por las buenas? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?…

Probando alternativas: la medicina homeopática

Desesperada, pruebas cualquier alternativa que te ofrecen, entre ellas la medicina homeopática. No sé si hay gente a quien le funciona, pero en nuestro caso fueron unos 2500€ y tomar más de 12 pastillas al día durante 6 meses y ni rastro de la menstruación ni por supuesto de la barriguita. Empiezas a sentir agotamiento emocional y físico.

Y se queda embarazado hasta tu abuelo

Suena cómico pero es así, se quedan embarazadas todas tus amigas en un tiempo récord, a la primera y sin problemas y cada vez que te lo dicen te hundes, lloras, pataleas y piensas que es injusto. ¿Por qué ellas y no yo? ¿Por qué no puedo tener yo mi bebe? Y vuelves a llorar y patalear, te sientes triste, hundida, perdida y dolida con la vida.

Y la gente preguntando

Todo el mundo pregunta ¿para cuando el niño? Y no lo hacen de mala fe pero te duele. La gente que realmente te quiere prefiere ni mencionarlo para no dañarte y respetar cuando tu quieras hablar pero otra gente pregunta y pregunta y pregunta, y con cada pregunta una astilla en el pecho y más dolor…

Una luz

De repente te encuentras a alguien que tu alumbra con su luz, en nuestro caso una ginecóloga-matrona. Fuimos a la consulta con esperanza y recelo, le expliqué todo, le di todos los informes, me escuchó pacientemente, se leyó todo lo que le di, nos explicó cada uno de los informes con paciencia, nos hizo una ecografía para descartar los ovarios poliquísticos, nos escuchó… por primera vez alguien nos escuchó. Salimos de la consulta emocionados, con ganas de llorar y con un atisbo de ilusión y esperanza. Nos hizo alguna prueba más durante unos meses y de nuevo un golpe muy duro cuando en una ecografía vimos que ni siquiera había ovulado y es que sin óvulos no hay
embarazo…

La fecundación in vitro

Nuestra luz nos recomendó dejar de perder el tiempo en tratamientos que no iban a ayudarnos e intentar una fecundación in vitro. Tocados emocionalmente decidimos hacerle caso, fuimos a la clínica de fertilidad donde me recomendaron perder peso y lo hice, perdí 17 kilos en unos meses a base de mucho esfuerzo y, por fin, llegó el momento de iniciar el tratamiento. De nuevo, nervios, hormonas, esta vez me pincharon en la clínica para disminuir el estrés que tenía y los fines de semana la madre de una amiga que es enfermera nos ayudó. De nuevo nervios, de nuevo hormonas, de nuevo problemas… porque no salía todo lo bien que queríamos, porque necesitamos el triple de medicación de la normal y el doble de tiempo en conseguir que mis óvulos fueran válidos para extraerlos y fecundarlos, porque cuando los extrajeron solo sacaron 8, porque cuando los fecundaron solo quedaron 2, porque me pusieron esos dos y estábamos muertos de miedo de que no sobrevivieran en mi vientre…

La Betaespera

O más bien beta-desespera. Son 15 días que tienes que esperar hasta hacer un análisis de sangre que te de el positivo o el negativo. Son 15 larguísimos y eternos días en los que intentas buscar el más mínimo indicio de que pueda ser positivo en tu cuerpo pero no lo encuentras..

Y llega el día…

Y llega el día en que te presentas para hacerte el análisis a las 8 de la mañana y no tienes cita hasta las 20.30 de la noche en la clínica para saber los resultados, y no pasan las horas y tienes a todo el mundo esperando noticias; y llega la hora y en la clínica te reciben con una sonrisa y con abrazos y cuando llegas a la consulta te dicen que es positivo y no puedes creerlo.

Sales de la clínica y llamas a todo el mundo, tienes ganas de gritar que lo has conseguido, que tras 6 años de lucha, muchísimo más dinero del que podías ahorrar, muchas lágrimas y mucho esfuerzo ¡LO HAS CONSEGUIDO! Pero te contienes porque tienes miedo de que no sea real.

Y entonces…

Y entonces mando un e-mail a mi ginecóloga, mi luz, la persona que nos ha guiado y que ha hecho posible que Sira esté hoy aquí con nosotros y le digo que ha sido positivo y que quiero que ella recorra con nosotros este nuevo camino porque sin ella no habría sido posible. Y nos vemos en la consulta, me hace una ecografía y allí está mi pequeña y el latido de su corazón, el sonido más bonito del mundo… y tras un embarazo de 42 semanas y un parto eterno y complicado aquí la tenemos con nosotros, en unos días cumplirá 8 meses, 8 meses de felicidad absoluta junto a ella.

Esta es mi historia

Por suerte con final feliz, pero conozco mucha gente que aún sigue intentándolo, que tiene historias mucho más difíciles que la nuestra, que incluso llegan a quedarse embarazadas y lo pierden y la sociedad no nos comprende… No nos comprenden porque lo normal es estar en ese 80%, pero nadie piensa que pueda estar en el porcentaje restante, y quienes saben de nuestra existencia muchas veces no tienen la empatía que deberían y nos volvemos invisibles, nos encerramos en nosotros mismos y convertimos la infertilidad en un tabú porque en el fondo te sientes poco mujer por no poder hacer lo que biológicamente es lo natural, porque no puedes dar la familia que quieres a tu pareja y porque te encierras en tu dolor. Y aunque la gente de buena fe te diga que estés tranquila, que ya llegará y te pongan mil ejemplos de conocidos que se quedaron cuando se relajaron, tu no puedes más que sentirte incomprendida. Podría escribir un libro entero pero estas son las pinceladas de los 6 años de nuestra búsqueda del bebé.

Ilustración | Tania R. Latorre


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8 comentarios en "Cuando la "Dulce espera" no llega (por Tamara Ruiz)"

  1. Tamara como te entiendo. Lo has contado tal cuál, La gente no lo entiende, no le da importancia, y es muy difícil contar cómo se siente una por dentro, esa frustración, incomprensión, poco a poco te vas encerrando en ti misma hasta llegar al punto de no querer hablar del tema, de no querer ir a eventos sociales para evitar preguntas y llorar con cada prueba, con cada comentario y con cada negativo. Ahora lo recordamos pero es verdad q hay muchas guerreras peleando, aúnq lo conseguirán seguro es un camino muy muy duro.
    Me ha encantado tamara….me has hecho emocionarme ???

  2. Tamara eres una tía y una madre increíble!me he emocionado mucho leyéndote y a llevamos más de medio año viéndonos y leyéndonos a diario por la tribu?.Que difícil és cuando nos toca formar parte de ese pequeño porcentaje ya sea cómo en tu caso o cómo en el mío y el de tantas mujeres.Sira a parte de ser uno de mis nombres favoritos;después de leerte ya será especial para siempre!?

  3. Yo creo que sólo nos entendemos [email protected] que lo hemos pasado. Yo tardé 3 años en tener mi positivo. Dos años de búsqueda natural y uno de invitros por culpa de un fallo ovárico precoz con 30 años. Después vino un pérdida, una hija viva, otra pérdida, genetistas, otra invitro…..y finalmente un embarazo natural totalmente inesperado estando en lista de espera para donante de óvulos. Parece fácil pero ha sido muy duro.

  4. Mi historia es parecida a la tuya , tras 6 años conseguimos tener a mi pequeña con nosotros, pero todo lo que describes fue tal cual , con la diferencia que de esa primera fiv tuvimos el tercer bioquímico ,( de las 5 ia’s obtuvo otros dos bioquímicos) de la segunda fiv tuvimos el cuarto bioquímico. Todo esto en 7 meses con las ilusiones por los suelos y el corazón bajo mis pies… no fue hasta la cuarta Fiv que lo conseguimos y gracias a una doctora que nos devolvió La Luz como tú dices, encontró al fin el problema y acabó la tortura, incomprensión, soledad, frustración , dolor ante embarazos ajenos, sentirse fatal por ello … ser ese 20% de parejas jovenes que no consigue embarazo y también ese 20 % que aún sometiéndose a tratamientos no lo consigue…
    A todas esas personas las animo a que sigan luchando y no paren hasta dar con una persona empatica, que les encuentren el problema ! Animo y les acompaño en esa lucha a través de mi blog!

  5. Cómo te entiendo Tamara! Y cuánto me alegro por vuestra pequeña, por vuestra familia!
    Nosotros estuvimos 4 años de búsqueda, pasando por una FIV fallida, y, cuando menos lo esperábamos (en mitad de una crisis de pareja muy grande, porque al final todo esto desgasta y mucho) un sorprendente embarazo natural. Hoy estamos con nuestro pequeño de 7 meses, y no podemos ser más felices.
    Solo quienes hemos pasado por esto entendemos el dolor, el cansancio, la rabia al ver los embarazos en los demás…
    Me alegro mucho por vosotros!

  6. Me alegro muchísimo de que al final tengais a vuestra princesa. Yo llevo dos años intentando quedarme embarazada, he tenido ya tres abortos, voy a empezar a hacerme las pruebas a ver qué problema hay. La gente no se puede llegar a imaginar lo que duele el querer tener hijos y ver que no vienen, no saben el daño que hace ese «y vosotros para cuando» , cuando tú estás ruta por dentro y luchando por no echarte a llorar, y cuando ves que tus amigas se quedan por error o a la primera y sus embarazos sí que avanzan… Y el tuyo no. El eres joven, tienes tiempo. Si tenía que venir mal, mejor ahora. El sentimiento de que has hecho algo mal y es por tu culpa… Espero algún día poder tener un final feliz como el tuyo. Enhorabuena y lo siento por el tostón

  7. Y todo este camino deja una huella imborrable. Una herida que aunque esté bien curada allí estará para siempre.
    Tuve un viaje similar de 5 años. Mi hija está a punto de cumplir 6 meses y a veces me encuentro fantaseando en volver a quedarme embarazada pero esta vez sin pinchazos.
    Una locura, lo sé.

  8. Madre mía!! Es mi historia!! Me pasó exactamente lo mismo.. Intento natural, nada; inseminación, nada; después de cuatro años de espera me dicen lo del sobrepeso; pierdo 19kg en 6 meses y fecundación… me extraen 9, solamente 6 son buenos, de esos 6 me transfieren 2 y de esos 2 progresa uno… Positivo!! Ilusión!! y miedo, mucho miedo.. Embarazo buenísimo y parto natural. Irene nació a las 40+1 semanas… El jueves cumplió 4 años… Es mi mayor ilusión pero jamás se me olvidará lo mal que lo pasamos durante los 5 años que duró su búsqueda… Ánimo a todas las que siguen buscando…

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