Los Reyes Magos existen

Después de los últimos artículos en los que he compartido ideas inspiradoras para regalar el primer y el segundo año de vida de nuestros peques, hoy me gustaría hablaros de la ilusión de la Navidad y la magia de los Reyes Magos.

Es un tema que a veces genera debate y la verdad que no entiendo muy bien por qué: cada familia elige lo mejor que quiere para sus hijos y en concordancia con sus creencias, algunas prefieren permitir a los niños disfrutar de la ilusión que les proporciona su inocencia, y otras se identifican más con un enfoque más sincero. ¿Acaso alguna de las dos tiene que ser peor que otra? Para mí la clave como siempre está en el RESPETO.

En nuestra casa por ejemplo, y a mí particularmente, me encanta ver cómo se iluminan los ojos de mi hija mayor cuando habla de Papá Noel o los Reyes Magos, la ilusión con la que ya escribe ella sola la carta, los nervios durante todos estos días y especialmente la noche anterior al acostarse y dejar todo preparado. ¡Ojalá pudiera volver a ser niña y disfrutar de nuevo de todas esas sensaciones mágicas!

Cada año voy teniendo más miedo a “la gran pregunta”. Ya son ocho los que va a cumplir y me parece increíble que todavía conserve esa inocencia tan hermosa. Pensaba que el año pasado se iba a acabar el hechizo, entre otras cosas porque en México estuvo yendo a una escuela Montessori, y aunque amo esta pedagogía veo demasiado estricto el enfoque que tiene sobre el tema de la fantasía en los niños (otro día hablaremos más a fondo de este punto), y porque además allí los Reyes Magos no existen. Ya sabemos que es una tradición española, así que menos mal que se encargaron de escribir a mi hija una carta durante el mismo vuelo en el que cruzábamos el charco indicándole que ya sabían la buena nueva sobre nuestro cambio de dirección.

Cada familia debe decidir lo mejor para ellos

Bueno, pues como digo la opción que considere cada familia será siempre la mejor y por tanto hay que respetarla, y centrarnos en que lo maravilloso de esta época es poder disfrutarla en familia y celebrar todas las cosas buenas que tenemos en la vida, ¿no crees?

Si en vuestra casa también acuden regularmente Sus Majestades los Reyes Magos cada seis de enero y estáis preocupados por el día en que el peque empiece el “cole de mayores”, o a atar cabos con algunos amiguitos, aquí te dejo una opción muy bonita que descubrí el año pasado y que puedes ir preparando con cariño para cuando llegue el gran día.

Se trata de un texto que me parece precioso, y que me gustaría compartir para que puedas tener a mano. ¡Nunca se sabe cuándo lo vas a necesitar!

El original fue publicado en este enlace por Agencia Quadratín.

Mamá, ¿los Reyes son los padres?

Mamá, mamá… mis amigas del cole dicen que los Reyes Magos son los padres ¿Es verdaaaad? La madre de María sonríe, le da un beso y le dice:

– Mira María… Tengo que enseñarte algo que guardo en este cajón desde hace 9 años.

 Su madre saca del cajón un sobre blanco. Lo abre y le dice a María:

– Esta carta la recibimos en casa el día en que naciste. Es una carta escrita por los Reyes Magos y nos piden que les hagamos tres favores ¿Quieres que te la lea?

– ¡Sí mamá, por faaaavor!

 

Apreciados papá y apreciada mamá de María:

Somos los Reyes Magos. Sabemos que acaba de nacer María. Es una niña preciosa que os va a hacer muy felices a los dos. Ya saben que cada 6 de enero nosotros vamos en silencio a casa de todos los niños y les dejamos unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño Jesús y para decirles lo orgullosos que estamos de ellos.

Pero a partir de ahora no podremos hacerlo porque estamos muy viejecitos y cada vez hay más y más niños en este mundo. No podemos ir a casa de todos. Además, ayer me caí del camello y me rompí el brazo (soy Melchor, un poquito torpe); Gaspar es muy lento porque camina con la ayuda de un viejo bastón y Baltasar, ¡nuestro viejecito Baltasar!, se olvida siempre de dónde tiene la lista de los regalos.

Como ves, ya estamos muy mayores y necesitamos pediros tres favores muy importantes:

1er favor: Que nos ayudéis a poner los regalos a los niños. Cada padre y madre harán nuestro trabajo el día de Reyes: leerán las cartas de sus hijos y, con la misma ilusión que la nuestra, les harán regalos como si fuéramos nosotros. Así todos los niños del mundo tendrán sus regalos y nosotros podremos descansar y ver, desde lo lejos, sus caritas de alegría.

2º favor: Como esto es un gran secreto, no se lo podrán decir a María hasta que cumpla los 9 años. Cuando tenga esta edad, ya será mayor y sabrá guardar este secreto. Los niños pequeños no deben saber que nosotros ya no podemos poner los regalos y que son los padres los que nos ayudan porque sino… ¿qué pensarán de nosotros? ¿dónde estará la magia? El secreto se ha de decir solo a los niños responsables, a los que ya pueden entender que nosotros les queremos mucho y que por eso pedimos ayuda a sus padres, las personas que más los quieren a ellos.

3er favor: Algunos padres que nos ayudan están enfermos o no tienen dinero para comprar regalos a sus hijos. Y también hay niños que no tienen la suerte de tener dos papás. Por eso, necesitamos que sus hijos se conviertan “un poquito” en Reyes Magos y compartan algunos regalos con los niños que no tienen tanta suerte como ellos.

Nada más. ¿No es demasiado, verdad? Cuando María te pregunte por primera vez quiénes son los Reyes Magos léele esta carta. Entenderá por qué nosotros hemos confiado en ustedes para hacer nuestro trabajo: porque son ustedes las personas que más los quieren en el mundo y que mejor pueden ver su enorme y bondadoso corazón de perla.

Melchor, Gaspar y Baltasar.

Los Reyes Magos son de verdad

Y aquí os dejo otra propuesta publicada en el blog de El huevo de chocolate que también me gusta mucho.

Sobre todo lo más importante, sea cual sea la opción que elijas, es que si decides mantener esta tradición no la utilices para amenazar a los peques con que si no se portan bien no tendrán regalos. No lo hagas pos favor, los niños no son malos, ni quieren llamar nuestra atención, solo quieren pasar tiempo con las personas que más quieren en el mundo: sus papás, es decir, vosotros.

Si quieres que te enviemos la carta que hemos compartido en este artículo puedes suscribirte a nuestra lista de correo y la recibirás en tu correo para que la puedas imprimir y dejar preparada en un sobre, nunca se sabe cuándo la vas a necesitar.

Y tú, ¿cómo tienes pensado hacerlo? ¿Tenías ya alguna idea? Cuéntanosla en los comentarios, ¡seguro que  nos viene bien a más de uno!

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1 comentarios en "Los Reyes Magos existen"

  1. A mi cuando ya tenía la edad “maldita”en la que se descubre, mis padres me hicieron la explicación pertinente acompañándola de un… los reyes están en la imaginación de cada uno. Y ahora ya de adulta, todavía lo recuerdo y pienso… no hay año que no prepare esta noche con ilusión y deje preparados los zapatos y un pequeño piscolabis de agradecimiento aunque no hayan niños en casa. Que se descubra no significa que se acabe la magia.

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