Hoy en día las recomendaciones a favor de la lactancia materna son claras: tiene muchos
beneficios tanto para la madre como para el bebé, en su infancia y durante su vida adulta. Sin embargo, en ocasiones conseguirlo no es fácil. Y es ahí donde entra
el papel de la tribu.
El 90% de las embarazadas desea dar el pecho, pero tres meses después del parto sólo el 30% sigue amamantando
Todos los mensajes que recibimos son en ese sentido: en las clases de preparación al parto, en las visitas con la matrona, en el ginecólogo...
Dar el pecho es lo mejor. Quizás por eso, la mayoría de las embarazadas, (en torno al 90%) desea amamantar a su hijo/a al nacer.

Sin embargo, hay algo que está fallando, porque a pesar de esta cifra tan elevada de intención de amamantar,
al alta del hospital sólo sigue amamantando el 70% de esas mujeres.
Cifras que van bajando y que
disminuyen al 30% a partir de los tres meses de vida del bebé. Estas cifras se alejan mucho de las recomendaciones tanto de la
Organización Mundial de la Salud, como de la
Asociación Española de Pediatría.
Es decir,
"presionamos" a las mujeres para que den el pecho, diciéndoles constantemente que es lo mejor, pero la realidad es que
no sabemos ayudarlas en caso de dificultades con la lactancia. Todo esto implica una
tasa alta de abandono de lactancia materna. Mujeres con muchas ganas que terminan dejando de lactar por obligación ante las circunstancias. Es muy frustrante "querer y no poder".
Aprende a identificar y corregir los posibles inconvenientes que surgen durante la lactancia con el Seminario Online "Problemas de la lactancia"
¿Por qué si las mujeres quieren dar el pecho no lo consiguen?
Son varios motivos los que influyen, pero me centro en 2 principales:
La pérdida de la cultura de la lactancia
Las madres de los años 70-80 alimentaron a sus hijos en su mayoría con
leche de fórmula: malas recomendaciones médicas, falsas creencias de que la leche de fórmula era mejor, liberación de la mujer, etc. Todo esto ha hecho que
a nuestro alrededor apenas hayamos visto mujeres amamantar y, además, asociemos el comportamiento del bebé alimentado con leche de fórmula como el comportamiento normal del recién nacido humano, a diferencia del alimentado con leche de su propia especie.
Por eso, muchas veces
las madres recibimos comentarios del entorno basados en estas creencias y que no nos ayudan nada:
"El bebé pide muy a menudo, eso es porque se queda con hambre", "Tu leche no alimenta porque el bebé no aguanta en el carrito", 'Si no duerme toda la noche es porque no ha comido suficiente', etc. Comentarios que
no son malintencionados pero que, de forma continuada,
van mermando la confianza de la mujer en su cuerpo y en su capacidad de amamantar.

La leche materna se digiere muy rápido, en la mitad de tiempo que la leche de fórmula. Por este motivo, es
muy habitual que los bebés alimentados con leche materna hagan tomas más seguidas. Esto no significa que el bebé se quede con hambre, sino que es el comportamiento normal del bebé humano.
Por otro lado, solemos pensar que
la lactancia materna es fácil. Que es algo instintivo y natural y que no necesita aprendizaje. Pero no es así: para el bebé sí que
es instintivo, pero no para las madres, que estamos influenciadas por la cultura y nuestro entorno social. Para nosotras
la lactancia es una conducta aprendida y que requiere práctica. Debemos adquirirla de nuestras madres, tías y vecinas. De nuestro entorno durante nuestra infancia.
Se sabe que
gorilas que se han criado en cautividad no son capaces de amamantar a sus crías. Pues a nosotras nos pasa algo parecido: problemas de
dolor,
grietas,
baja ganancia de peso del bebé,
mastitis e incluso baja producción de leche pueden deberse a una mala postura del bebé al pecho, o un
mal agarre y solucionarse de manera "muy simple": corrigiéndola.
Aprende cómo es la postura adecuada para dar el pecho y facilitar un buen agarre, así como a prevenir y resolver problemas comunes en la lactancia en el Seminario Online "El agarre y la postura en la lactancia"
Los sanitarios, por normal general, no están formados en lactancia materna
Es decir, el sistema
no se implica en formarlos. Durante la carrera universitaria apenas se habla de lactancia, y posteriormente no se le da importancia a la misma. Muchas mujeres recurren a los sanitarios en busca de ese conocimiento que se ha perdido de generación en generación sobre lactancia. Sin embargo, lo que saben algunos sobre ello no difiere mucho de lo que puede saber la vecina o la suegra.
Es habitual que las madres reciban malos consejos por parte de pediatras basados fundamentalmente en
mitos o
recomendaciones desactualizadas:
Realmente
es un problema de salud pública cuando una madre acude a su médico buscando ayuda por dolor al amamantar, por unas grietas que le sangran y que está a punto de claudicar, a pesar de todas las ganas de dar el pecho que tiene,
y que su médico no sólo no sepa resolverle el problema, sino que además la anime a dejar la lactancia:
"Porque hay veces que no se puede", "Porque qué más da si con el biberón se crían igual, para qué sufrir"...

Evidentemente hay excepciones, y
cada vez hay más personal de la salud implicado y que decide formarse. Hay un cambio que va avanzando en nuestro sistema,
pero aún así queda mucho camino por delante.
La importancia de la tribu en la lactancia
La lactancia no es fácil. De hecho, a veces parece que se trate de una carrera de obstáculos. Muchas
dudas, incertidumbre, falta de confianza en nosotras mismas, entorno que no nos apoya, sanitarios que nos dan malas recomendaciones…
Por todo ello
es fundamental tener a personas a tu alrededor que tengan un mínimo de conocimientos de lactancia que puedan sostenerte, acompañarte en caso de dificultad y que comprendan tu situación en caso de desahogo.
Cuando estás agotada porque
tu bebé se despierta mucho por la noche y lo cuentas
en tu entorno habitual, lo más probable es que recibas un comentario del tipo:
"Porque tú quieres. Si le dieras un biberón no pasaría". Lo mismo ocurre si tienes cualquier dificultad: dolor al dar el pecho, tu bebé pone poco peso…

Cuando algo así te ocurre lo que no necesitas es que te digan que estás así por tu propia elección. Que el biberón es la solución a "todos tus males". Lo que
necesitas es un entorno que comprenda cómo te sientes. Que haya pasado por eso,
que te dé ánimos, te alabe, reconozca tu labor y te diga que lo estás haciendo bien y que todo eso… pasará.
En una sociedad donde
hemos perdido la cultura de lactancia, los
grupos de apoyo a la lactancia son ese entorno favorable,
esa tribu que te arropa y acompaña, muchas veces no sólo en la lactancia, sino en la crianza en general.
Las mujeres que acuden a grupos de lactancia amamantan durante más tiempo, y sus bebés acuden menos a la consulta del pediatra
Estos son los resultados de un estudio realizado por
Cintia Borja Herrero, enfermera e IBCLC (consultora internacional de lactancia materna) en el centro de salud Fuente de San Luis de Valencia, que constató que
las madres que nunca acudieron al grupo de apoyo, llevaban casi el doble de veces a sus bebés a los pediatras que aquellas que sí lo habían hecho.

Además, estas madres que acudían al grupo, se sentían más seguras y con mayor confianza en su capacidad de amamantar y
amamantaron durante más tiempo.
¿Qué encuentras en un grupo de apoyo a la lactancia?
Una de las cosas que preocupa a las mujeres a la hora de
acudir al grupo de lactancia es qué tipo de gente encontrará allí. Temen no encajar, no sentirse cómodas o incluso pueden tener determinados
prejuicios a la hora de asistir. Son
temores que desaparecen en cuanto ven el ambiente que se respira.
A los
grupos de apoyo a la lactancia (GALM) acuden mujeres normales. Madres como tú y como yo. Mujeres con profesiones diversas,
madres primerizas, madres de
familia numerosa, embarazadas, madres con dudas en lactancia, otras que van a escuchar y aportar tranquilidad a las demás…
Imagen: Grupo de lactancia de la Asociación reAmare, (Asociación de Lactancia y Crianza del Aljarafe) Sevilla
En definitiva, mujeres del día a día, que
tienen en común una forma de crianza similar, acompañadas en algunas ocasiones por sus parejas o familiares. Por eso, si quieres dar el pecho o estás en ello, es fundamental tener una tribu física o una tribu virtual como la
Tribu CSC, donde además de contar con el apoyo y la experiencia de otras familias, cuentas con todo el
equipo de profesionales de Criar con Sentido Común, para acompañarte en tu lactancia y la crianza de tu bebé.
No lo dejes para cuando tengas un problema. Es mejor que acudas antes, ya desde el embarazo. De esta forma, adquieres la experiencia que se ha perdido de generación en generación, recobras la confianza en tu cuerpo y en tu capacidad para amamantar y te vas rodeando de
personas que te van a entender y apoyar ante una dificultad en la lactancia. ¡Busca tu
grupo de apoyo más cercano!
Además, podéis
descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto
para plataformas Apple como
para plataformas Android, y tenéis
una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y
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