Tener un bebé supone una gran responsabilidad y el cuidado de la salud de los más pequeños es una parte muy importante de la crianza. Las visitas al pediatra son muy frecuentes en los primeros años de vida y los motivos más habituales de consulta dependen de la edad del pequeño y del número de hijos que haya en la familia, ya que cuando hay más niños, la experiencia hace que madres y padres sepan resolver muchos problemas menores sin necesidad de acudir al médico.
Cuáles son las consultas más frecuentes en pediatría
¿Cuáles son las consultas pediátricas más frecuentes? Cuando el bebé es pequeñito las visitas al pediatra suelen estar motivadas por problemas relacionados con dudas sobre alimentación y crianza y actuaciones preventivas como los controles del crecimiento o las vacunas. Estos son los motivos de consultas más frecuentes en pediatría:1. La alimentación del lactante
En el caso de los recién nacidos, los motivos de consulta más frecuentes se relacionan con dudas que suelen surgir con la alimentación del lactante. Cuando reciben lactancia materna, los problemas pueden deberse a que el bebé no se engancha bien o reclama el pecho muy a menudo o, por el contrario, duerme mucho y parece que nunca quiere comer.

Con la lactancia artificial las dudas suelen deberse cantidades de leche, frecuencia de las tomas, molestias al comer o sospecha de alergia a proteína de leche de vaca.
2. ¿Por qué llora mi bebé?
Los cólicos del lactante y otros motivos de llanto del recién nacido también son motivos frecuentes de consulta. Al no poder expresarse de otra forma, todo cuanto le sucede el bebé lo expresa mediante el llanto. Así, el llanto de un bebé puede ser por dolor, malestar, frío, calor, sueño, necesidad afectiva... No saber por qué el bebé llora trae de cabeza a muchas familias. Sobre todo en los primeros meses de vida, cuando su salud preocupa especialmente a sus familias.
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3. Los problemas de la piel
Los problemas de la piel también son causa habitual de visita al pediatra, incluso desde el nacimiento. El recién nacido se puede poner amarillito durante los primeros días si tiene ictericia neonatal o pueden aparecer los típicos granitos del acné neonatal o el exantema toxoalérgico del recién nacido o la dermatitis seborreica del lactante.
Por lo general, la gran mayoría de estos problemas realmente son leves, pero generan preocupación por el desconocimiento que hay sobre los mismos.
4. El cordón umbilical o la obstrucción del lagrimal
Problemas relacionados con el cordón umbilical o la obstrucción del lagrimal también son motivos frecuentes de consulta. En este post de nuestro blog podéis consultar los cuidados básicos del recién nacido en el primer mes de vida.

5. ¿Cuáles son los principales motivos de consulta en pediatría?: Altura y peso
En los bebés lactantes la ganancia de peso es un tema que preocupa y suele generar muchas consultas. El seguimiento del peso y la altura son las medidas más fáciles para conocer el estado de salud de los peques, pero también pueden generar dudas si la ganancia de peso o talla no es la esperada.6. Los problemas del sueño
Los más pequeños al principio comen y duermen pero, poco a poco, el sueño infantil, que en los primeros meses sigue un ritmo muy simple, va adoptando las fases del sueño adulto y pueden surgir problemas a la hora de quedarse dormidos o pueden presentar múltiples despertares por la noche, provocando verdadero agotamiento en los cuidadores. En la Tribu CSC puedes consultar online a la especialista en sueño infantil, Gemma López.

7. La alimentación complementaria
Cuando llega el momento de iniciar la alimentación complementaria vuelven a surgir dudas sobre el tipo de alimentos que se pueden ofrecer, cuál debe ser la consistencia y con qué frecuencia pueden o deben tomar ciertos alimentos. Hay que decidir si darle papillas o hacer Baby Led Weaning (BLW). En esta etapa pueden aparecer las primeras reacciones alérgicas o los casos de estreñimiento o diarrea.
8. Las primeras enfermedades
Cuando el niño empieza la escuela infantil y entra en contacto con los gérmenes habituales, empiezan las primeras enfermedades. Durante los primeros años de educación infantil los peques pueden tener entre 7 y 10 infecciones víricas al año. Generalmente, se trata de infecciones de vías respiratorias altas, catarros, faringitis y otitis o infecciones gastrointestinales con vómitos y diarrea.
9. La fiebre
De entre las consultas más frecuentes en pediatría, normalmente el síntoma que más preocupa a las familias es la fiebre. La fiebre puede ser preocupante en un lactante pequeño porque la inmunidad no está aún completamente desarrollada y cualquier infección puede evolucionar rápidamente.
Siempre que un bebé de menos de un mes tenga fiebre se debe consultar de forma urgente y si es un bebé de menos de 3 meses también, porque aunque ya pueden defenderse mejor de los gérmenes más habituales, son todavía muy pequeños y pueden enfermar gravemente.
En el caso de niños más mayores, cuando enferman suelen presentar algún síntoma que nos orienta al origen de la infección pero si la fiebre es alta y no hay ningún síntoma o aparecen síntomas preocupantes como dificultad respiratoria, vómitos persistentes, dolor de cabeza intenso o manchas en la piel que no desaparecen al estirarla es conveniente también consultar en urgencias.
En el resto de los casos la fiebre es un síntoma de alarma que nos puede orientar en el diagnóstico pero que en principio no precisa una consulta urgente.
Aprende a detectar cuándo una enfermedad empieza a ser grave, qué síntomas sirven de alerta en un bebé o un niño pequeño y cómo actuar cuando tu peque está enfermo/a con nuestro Seminario Online "¿Cuándo ir a urgencias?"
10. La tos
La tos es otro de los síntomas frecuentes en pediatría y una de las consultas más frecuentes en pediatría. La causa más habitual es el catarro de vías altas. Una infección generalmente vírica que suele mejorar en 3 ó 4 días, como mucho una semana, pero puede quedar una tos residual que puede persistir durante 2 ó 3 semanas.
Algunos niños llegan a presentar un broncoespasmo en el curso de este tipo de infecciones y tener síntomas similares a los del asma, con sibilancias y dificultad respiratoria. Los niños que han sufrido una bronquiolitis durante los primeros meses de vida suelen tener estos episodios con más frecuencia y generan muchas consultas relacionadas con estos síntomas.
Si tienes más dudas, en la Tribu CSC puedes consultar online a nuestro equipo de expertos/as en salud materno-infantil y crianza respetuosa. Entre ellos/as se encuentran la pediatra Gloria Colli o el enfermero de Pediatría y CEO de CSC, Armando Bastida.
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