es muy distinto al de los adultos. Es un proceso evolutivo que va cambiando durante toda la vida. No duerme igual un niño que un adolescente o que un treintañero, ni una madre lactante duerme igual que otra que no amamanta. Y
. Se han pasado nueve meses viviendo plácidamente en el útero de su madre, rodeados de líquido amniótico y con un patrón de sueño distinto al de su progenitora. Durante la gestación, pasan la mayor parte del tiempo dormidos,
. Y comen constantemente gracias al cordón umbilical.
.
, repartido en 8-10 horas por la noche y de tres a cinco siestas que suman entre siete y nueve horas. Estas cifras son orientativas, evidentemente.
. No duerme más
para un desarrollo óptimo de los bebés. Es una información que podéis ampliar en nuestro
Sueño a demanda hasta los cuatro meses
Tras las primeras semanas, el organismo del bebé se va regulando y adaptando a los horarios que sus padres le van marcando. Poco a poco
irá distinguiendo el día de la noche y, alrededor de los tres meses de vida, comienza a dormir más en horario nocturno. Sin embargo, es importante subrayar que
hasta los cuatro meses el sueño del lactante debería ser a demanda (como el pecho). Dormir es vital para el momento de eclosión cerebral que está experimentando.
Los despertares del primer año, de los 0 a 8 meses aproximadamente, obedecen a esas cuestiones madurativas del sueño y a la programación instintiva del bebé, que lleva grabado a fuego asegurarse de que alguien le cuida, día y noche.
Eso significa que el bebé seguirá despertándose varias veces por la noche para lactar (ya sea del pecho de su madre o del biberón - que también es a demanda-). Es posible que tu peque te reclame cada dos horas, aunque sea de noche.

No obstante,
los beneficios de la lactancia le acompañarán toda su vida, así que merece la pena pasar esta etapa. Para mí la solución fue
colechar con mis tres hijas. Eso nos permitió descansar a ellas y a mí.
La lactancia nocturna tiene muchos beneficios, entre ellos favorece el sueño. La
prolactina relaja a la madre, así que mientras amamanta descansa, y el
L-triptófano que contiene la leche materna induce al peque a dormir. La
succión del pecho, por otro lado, también
le calmará y le ayudará a conciliar el sueño.
En cualquier caso,
el sueño del lactante sigue siendo muy ligero (en fase REM) porque, como explicaba nuestra experta,
el cerebro del niño está en pleno desarrollo, priorizando el aprendizaje frente al descanso. Además, a esta edad se cansan poco físicamente. Así que, además de por tener hambre, hay
otras razones por las que tu bebé se despierta por la noche: asegurarse de que te tiene cerca, por
los cólicos del lactante (o
falsos cólicos del lactante), para superar episodios de apnea (por supervivencia, vamos), para el cambio el pañal o por enfermedad.
El sueño del lactante de cuatro a ocho meses
El sueño del lactante cambia a partir del primer trimestre. Y en esto
la leche materna también podría ayudar en la instauración del ritmo circadiano. Es en este momento, de hecho, cuando empieza a adquirirlo y su sueño empieza a parecerse al de los adultos. Sí es capaz ya de
diferenciar la noche del día y puede empezar a
dormir más horas por la noche (pero no tienen por qué ser seguidas).
No obstante, algunos peques se despiertan más frecuentemente precisamente porque, de algún modo, notan esos cambios de fases del sueño. Los adultos también nos despertamos, pero nos dormimos solos. Los bebés y los niños, en cambio, necesitan comprobar que están a salvo y cuidados.

De tener dos fases pasan a tener cuatro (o cinco, según el autor).
Es posible que se despierte cada hora. A este momento se le conoce como la
crisis del sueño de los cuatro meses. Es normal porque la aparición de las fases es paulatina y el peque se tiene que ir adaptando.
Hasta los seis meses los bebés lactantes suelen dormir unas 16 horas al día, de las que entre 10 y 12 es por la noche. Por lo general,
se despiertan entre una y varias veces en horario nocturno. Para alimentarse, porque les están saliendo los dientes, o por los
hitos madurativos del bebé.

El sueño del lactante
durante el día se va espaciando. Sobre los seis meses el sueño diurno será de
tres a cuatro horas diurnas
repartidas en dos siestas. No obstante, es un periodo que coincide con la introducción de la alimentación complementaria (aunque la leche materna o artificial siga siendo el principal alimento hasta el año). Eso, unido a la incorporación de la madre trabajadora a su puesto, puede influir en el sueño del bebé. Precisamente,
la lactancia materna y el colecho pueden colaborar positivamente para pasar esta fase.
Entre los 8 y los 24 meses: La necesidad instintiva se vuelve psicológica
Como hemos visto, hasta los ocho meses el sueño del lactante va cambiando y evolucionando.
A partir de los ocho meses, sin embargo,
empieza el proceso de maduración del sueño. No es que deje de evolucionar, pero lo hace de otra forma.
La necesidad instintiva se vuelve más psicológica y es cuando el bebé y el niño se despiertan y conscientemente comprueban que sus padres están cerca. O sea, se trata de un hito biológico (maduración fases del sueño), psicológico (reconocerse seguro y atendido) y social (presión social sobre lo que es normal, horarios, etc.).
Hasta los dos años las horas de sueño total se irán reduciendo un poco.
Necesitarán entre 12 y 14 horas, la mayor parte por la noche, con
una sola siesta durante el día a partir del año. ¿Duermen a partir de entonces toda la noche? Difícilmente, porque
seguirán necesitando a sus padres para volverse a dormir, al menos hasta que pasen unos años. Y eso ocurre independientemente de que se siga con lactancia materna o no.

Yo les di el pecho a mis hijas hasta los dos años y se seguían despertando por la noche para hacer al menos una toma. No eran
despertares frecuentes. Les daba el pecho para dormir y cuando se despertaban de madrugada volvían a tomar. Seguramente lo hacían para
calmarse y volver a conciliar el sueño.
Y, además, la teta era el arma definitiva contra
las pesadillas. Para las familias con
bebés lactantes sé que
es un periodo difícil y cansado pero muy necesario para el correcto desarrollo de vuestro peque. ¡Y
no dura para siempre!, así que
paciencia.
Si tienes dudas sobre el sueño de tus peques, en
la Tribu CSC puedes consultar online a
nuestro equipo de expertos/as en salud materno-infantil y crianza respetuosa. Entre ellos/as se encuentran la
experta en sueño infantil Gemma López.
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