Mastitis aguda: Todo lo que hay que saber

No siempre es necesario el antibiótico y en ningún caso está indicado el cese de la lactancia, ya que puede ser muy perjudicial para la madre

Redacción CSC5 min de lectura
Mastitis aguda: Todo lo que hay que saber
La mastitis aguda y el dolor al amamantar son unas de las principales causas por las que las mujeres abandonan la lactancia materna en los primeros meses. Los estudios dicen que el 10% de las mujeres lactantes sufrirá una mastitis aguda, aunque lamentablemente, esta cifra está infraestimada.  La mayoría de las mastitis tendrá lugar en las primeras 12 semanas. Precisamente por la alta prevalencia y el riesgo de abandono de la lactancia materna, es importante que tratemos este tema en Criar con Sentido Común.

¿Qué es la mastitis aguda y por qué se produce?

La definición más habitual de mastitis aguda dice que es una "Inflamación de uno o varios lóbulos de la glándula mamaria acompañada o no de infección".     Para que esto tenga lugar, es necesario que haya una acumulación o estasis de leche en el lóbulo mamario y, posteriormente a esto, puede haber sobrecrecimiento bacteriano e infección.

¿Por qué se produce la mastitis?

Toda aquella circunstancia que implique un escaso vaciado del pecho: En definitiva, todas son causas de mastitits aguda, ya que al fin y al cabo dificultan el vaciado correcto de la glándula mamaria. Por ese motivo, una vez tenemos el diagnóstico de mastitis aguda, la clave del tratamiento es incidir sobre este vaciado frecuente.   Aprende a identificar y corregir los posibles inconvenientes que surgen durante la lactancia con el Seminario Online "Problemas de la lactancia"  

¿Cómo podemos diagnosticar mastitis?

El diagnóstico de la mastitis aguda es clínico. Es decir, por los signos y síntomas que presenta la mujer. No se necesita ninguna prueba complementaria. Los síntomas de mastitis son los siguientes:
  • Dolor en el pecho con endurecimiento local.
  • Zona enrojecida.
  • Aumento de temperatura local del pecho.
  • Síntomas generales: malestar, dolor de articulaciones, fiebre (cuadro pseudogripal).
Si presentas dos o más de estos signos/síntomas es muy probable que tengas una mastitis aguda (no tienes que presentarlos todos).

¿Cómo proceder? Tratamiento de la mastitis aguda

Como hemos visto anteriormente, la mastitis es una inflamación de la glándula mamaria, que puede estar acompañada o no de infección. Es decir, puede haber infección pero la clave es la inflamación y esta inflamación se ha producido por un mal drenaje del pecho.     Por ese motivo, el tratamiento antibiótico no sería la primera indicación. Hay otra serie de medidas que son más eficaces y que si se hacen correctamente, pueden llegar a curar el 90% de mastitis sin necesidad de antibiótico:
  • Extracción eficaz: con bebé o sacaleches cada 2-3 horas. Si es posible, se recomienda colocar la barbilla del bebé en dirección al bulto, para favorecer el drenaje. En ningún caso está indicado el cese de la lactancia, ya que esto puede ser muy perjudicial para la madre al no vaciarse el pecho.
  • Frío local: evitar el calor, dado que puede disparar el crecimiento bacteriano. El frío es un antiinflamatorio natural. Las hojas de col metidas en el frigorífico o congelador van muy bien para la mastitis aguda (pásales previamente un rodillo para que se rompan las fibras nerviosas, y póntelas directamente en el pecho).
  • Medicamentos antiinflamatorios: generalmente son compatibles con la lactancia. Puedes consultar compatibilidad de medicamentos con la lactancia materna en www.e-lactancia.org.
  • Descanso: es muy importante también que la madre pueda descansar, igual que si tuviera una gripe, para poder recuperarse bien de la mastitis aguda.
Puedes seguir estas recomendaciones durante 24-48 horas y si no notas mejoría, entonces acudir a tu médico para que te paute un tratamiento antibiótico. Es importante tener en cuenta que el tratamiento antibiótico para las mastitis agudas debe ser prolongado, de 10 a 14 días, y que tratamientos de una semana son insuficientes y con alto riesgo de recidiva.    

A tener en cuenta si crees que tienes mastitis aguda

  • El sabor de la leche durante la mastitis cambia. Aumenta la concentración de sodio y la leche se hace más salada. Puede que el bebé rechace el pecho o haga menos tomas. En ese caso habría que extraer la leche de forma manual o con sacaleches.
  • Después de la mastitis es habitual que disminuya la producción de leche. Pero no te preocupes, que es algo reversible. Sigue poniendo a tu bebé al pecho y si fuera necesario estimula con sacaleches. En unos días volverá a la normalidad.
  • Si se vuelve a repetir la mastitis aguda, está indicado hacer un cultivo de la leche, así como indagar en las causas de la misma: tratamiento inadecuado o insuficiente, descartar mal agarre del bebé o anquiloglosia (frenillo lingual).
    Ante cualquier problema con la lactancia es igualmente recomendable contactar con una asesora de lactancia, ya que ningún otro profesional está especializado en lactancia materna. Las familias miembro de la Tribu CSC pueden realizar sus consultas online y contar con el asesoramiento del equipo de profesionales de Criar con Sentido Común, entre los que se encuentra la consultora de lactancia Inma Mellado. Además, podéis descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, y tenéis una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.