Errores de la lactancia en tándem: Es peligroso dar el pecho embarazada
Muchas mujeres al quedarse embarazadas piensan que no pueden seguir dando el pecho a su hijo mayor ya que puede perjudicar el curso del embarazo. Uno de los errores de la lactancia en tándem más habituales es creer que está relacionado con partos prematuros o niños de bajo peso, o que puede ser perjudicial para ella misma o para el niño lactante. Sin embargo, según diferentes estudios, dar el pecho estando embarazada no es perjudicial en ninguno de los tres casos. Y de hecho, solo en casos muy concretos sería más complicado, como por ejemplo un hermano al que se unen gemelos (o al revés).
El "único inconveniente" es que durante la gestación, la mujer puede tener el pecho y los pezones más sensibles de lo habitual o el cansancio, especialmente durante el primer trimestre de embarazo. Pero si no duele ni molesta dar el pecho, la oxitocina generada por la succión no provoca contracciones dolorosas y el embarazo transcurre con normalidad, no hay problema en dar el pecho embarazada.
Hay que tener en cuenta que los aumentos en los niveles de estrógenos y progesterona propios del embarazo pueden provocar una disminución en la cantidad de leche (especialmente en el segundo trimestre) e incluso modificar su sabor. Esto puede llevar a un destete voluntario del niño.
El niño lactante le roba nutrientes al feto
Durante el embarazo, el cuerpo de la madre se centra en la nueva vida que alberga y pasa todos los nutrientes al feto a través de la placenta. Tener a un bebé mayor mamando no significa en ningún caso que robe nutrientes al no nacido, ya que cada uno recibe los nutrientes que necesita para seguir creciendo y desarrollándose, en especial el feto.¿Qué pasa con el calostro?
El calostro es una sustancia que protege y alimenta al recién nacido de manera inigualable. Tanto, que se considera el oro líquido de la lactancia materna gracias a sus superpoderes. Cuando se opta por lactancia materna, el calostro es el principal alimento del bebé hasta pasados tres o cuatro días cuando sube la leche.
Y esto puede llevar a pensar que durante estos días es mejor dejar de dar el pecho al mayor para reservar todo el calostro al hermano pequeño. Sin embargo, el calostro "no se acaba". Durante los días que transcurren hasta la subida de la leche, habrá cantidad suficiente para los dos, sin que el pequeño tenga ninguna carencia. No obstante, en estos primeros días claves para el establecimiento de la lactancia sería conveniente priorizar las tomas del recién nacido.
Además, la subida de la leche suele ser más suave, a lo que se suma el hecho de que el hermano mayor (todo un experto) se encarga de drenar bien el pecho, por lo que es raro que la madre sufra ingurgitación en los pechos.
Pensar que no hay suficiente leche
Entre los errores de la lactancia en tándem frecuentes, está pensar que no vamos a tener suficiente leche para alimentar a los dos niños. Sin embargo, a mayor demanda de pecho, mayor producción, lo que significa que si pones a tus dos peques al pecho cada vez que lo demanden, habrá leche para todos. De hecho, lo más probable es que haya una sobreproducción y que el mayor mame mucho más porque hay mucha leche. Es posible que en este momento, con el hermanito recién llegado a casa, el mayor trate de imitar al pequeño en todo para no sentirse excluido, y la lactancia no iba a ser menos. En la medida de lo posible, como decíamos antes, es importante priorizar las tomas del recién nacido ya que en este caso, la leche es su único alimento, mientras que para el mayor es un complemento.
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En caso de que el pequeño no gane peso, sí sería interesante analizar el motivo, pero la solución no es destetar al mayor. De hecho, la succión del hermano mayor permite mantener la producción de leche si la succión del recién nacido es débil.
Errores de la lactancia en tándem: Ofrecer un pecho a cada niño
No hay mejor estimulador para la producción de leche que la succión del niño. En este caso, el hermano mayor es todo un experto en lactar, por lo que el pecho es capaz de producir mucha leche ya que la glándula está muy estimulada. Por este motivo, puedes alternar los dos pechos con los dos niños en lugar de dar el mismo pecho a cada niño en todas las tomas. Sin embargo, es una decisión de cada familia.La leche no es de calidad para el mayor
Es cierto que la leche materna se adapta a las necesidades de cada pequeño en cada momento concreto y no es la misma cuando es recién nacido que cuando tiene dos años. Pero, ¿qué pasa cuando estamos con lactancia en tándem? En este caso, la leche prioriza al más "débil", adaptándose a las necesidades del más pequeño. Sin embargo, esto no significa que la leche sea mala para el mayor o que suponga algún inconveniente tomarla.
Contagio de enfermedades
Cuando la madre enferma, transfiere anticuerpos a través de la leche materna a su pequeño. Y cuando este es quien está malito, no hay mejor alimento que la leche de su madre que adapta sus propiedades a este momento. Pero, ¿qué ocurre cuando uno de los niños está enfermo y el otro no? ¿Hay riesgo de contagio? Según se ha comprobado, no hay más riesgo (salvo en casos excepcionales) y es probable que el bebé que está sano reciba los anticuerpos de la enfermedad de su hermano. Es más, según Inma Mellado, en muchos casos hay más riesgo de contagiarse por la vía respiratoria que por compartir el pecho. De hecho, es probable que ambos intercambien gérmenes antes de que la enfermedad dé la cara, por lo que no es necesario destetar. Es importante resaltar que sí habría problemas en caso de infecciones tipo herpes en periodo neonatal.La madre debe comer más
Durante la lactancia en tándem, al igual que durante el embarazo o en cualquier otro momento, la mujer debe seguir una dieta sana, variada y equilibrada, lo que no significa que deba comer por tres. Es cierto que la lactancia conlleva unas necesidades calóricas algo más elevadas, pero no se traduce en que haya que comer más. Lo mismo ocurre con el agua. Lo mejor es beber cuando tengamos sed.
