El sueño de los bebés es, en ocasiones, todo un desafío. Aunque hay excepciones con
niños que duermen toda la noche del tirón en algunos periodos, lo habitual es que los bebés interrumpan su sueño llorando. ¿Te has preguntado alguna vez
por qué tu bebé se despierta llorando por la noche? Te lo explicamos.
¿Por qué mi bebé se despierta llorando por las noches?
La realidad es que
un bebé puede despertarse llorando por las noches por diferentes motivos. Para ellos,
llorar es la única forma de llamar la atención de sus padres para advertirles de que les pasa algo. Por supuesto, cada bebé es diferente y su sueño, único. Habrá bebés que no se despierten en ningún momento, otros que lo hagan desde el principio y algunos que dormían "bien" y de repente comiencen a tener numerosos despertares. Y todo podría ser normal.
Eso sí,
es importante observarlo. Si un bebé que dormía más o menos bien, de repente comienza a despertarse llorando y se muestra inquieto durante el día, convendría consultar con el pediatra por si tiene algún problema físico.

Al principio,
puede resultar complicado identificar el llanto del bebé y qué necesita cada vez que nos reclama. Sin embargo, con un poco de entrenamiento y paciencia, serás capaz de saber por qué llora tu bebé en cada momento y cómo aliviar su llanto.
Es cierto que
los recién nacidos no suelen despertarse de repente llorando, algo que sí ocurre pasados unos meses y, especialmente, alrededor del primer año. Cuando nacen,
los bebés pasan gran parte del día (y la noche) durmiendo, pudiendo llegar a alcanzar las 16 o 17 horas diarias.
El hambre suele ser uno de los motivos principales por los que se despierta un bebé llorando por la noche, pero no es el único. A él se suman la angustia por separación, algún dolor o molestia o los terrores nocturnos y pesadillas.
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Hambre por la noche
En los primeros meses de vida,
el hambre es la causa más habitual por la que un bebé se despierta llorando. El pequeño estómago del recién nacido le obliga a hacer
tomas cortas y muy frecuentes, por lo que comerá de forma repetida.
Debes tener en cuenta que la
lactancia materna o artificial es
siempre a demanda del bebé, excepto en las primeras semanas y
hasta que recupere el peso de nacimiento, que es a oferta. Por ello,
debes ofrecerle pecho o biberón siempre que lo reclame.
Angustia por separación
El bebé necesita el contacto permanente con sus padres y al despertarse y no verlos cerca, es habitual que rompa a llorar. Él no sabe ni entiende que, probablemente, estamos justo en la habitación de al lado. Como cualquier otro mamífero,
cree que hay muchos peligros acechándolo.
Por ello, necesita la presencia de sus padres para sobrevivir a los peligros y
es necesario tranquilizar al pequeño con el contacto directo y la voz. La
angustia por separación suele aparecer alrededor de los ocho meses de vida y se puede extender hasta los dos años.
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Terrores nocturnos y pesadillas durante el sueño
Los
terrores nocturnos y pesadillas suelen
afectar al sueño de los bebés provocándoles que se despierten llorando por la noche. Los primeros pueden aparecer en torno al primer año de vida. Por su parte, las pesadillas llegan más adelante, entre los dos y cuatro años ya que en este momento aún no son capaces de diferenciar la ficción de la realidad.
Frío o calor del bebé durante la noche
Los bebés tienen el mismo frío o calor que los adultos. Por ello,
pueden despertarse por las noches si la temperatura de la habitación es demasiado fría o caliente. Hay que tener en cuenta que
en ningún caso debemos abrigar en exceso al bebé para dormir, ya que el exceso de abrigo está asociado al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante.
Molestias y dolores mientras duermen
Entre los dolores más habituales de los bebés destacan
la mala digestión, los gases y los cólicos, que suelen aparecer a los dos o tres meses, especialmente por la tarde. A ellos se suman otras molestias como
los flatos, la tos, la fiebre, los mocos o cualquier otra enfermedad.
Todo esto puede alterar el sueño del bebé y provocar que se despierte llorando. El
pañal mojado también puede resultar bastante molesto a algunos bebés y, por ello, pueden despertarse llorando para que se lo cambiemos.
En caso de enfermedad, es importante acudir al pediatra y seguir sus recomendaciones, además de
controlar la temperatura en caso de fiebre, también durante la noche.
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Causas de que el bebé se despierte llorando en la noche: La dentición
Todos los bebés pasan por la dentición, pero es cierto que
no todos la viven igual y con la misma intensidad. Así, algunos pequeños se despertarán por la noche por las molestias causadas por la
salida de los dientes.
Transición entre las fases de sueño
Cuando nacen, los bebés solo tienen dos fases de sueño. Alrededor de los cuatro o cinco meses, su sueño se asemeja al de los adultos, pasando a las cinco (o cuatro, según qué autores) fases de sueño y a diferenciar el día de la noche. Sin embargo,
pasar de una fase de sueño a otra, requiere cierto entrenamiento.
Por este motivo,
puede ser habitual que los bebés se despierten entre las diferentes fases. Lo más frecuente, es despertarse a los 45 minutos de quedarse dormido, al pasar de la primera a la segunda fase del sueño.
¿Qué hacer cuándo un bebé se despierta llorando por la noche?
Un bebé llora porque nos necesita. Por ello,
debemos acudir siempre a atender su llanto y no dejarlo llorar para que aprenda a dormir solo. De hecho, si los dejamos llorar, los niños no se acostumbran a estar solitos, sino que
aprenden a que nadie responde a sus necesidades.

Con grandes dosis de paciencia y empatía,
debemos acompañarlo en sus despertares y hacerle entender que no está solo. A partir de ahí, debemos
aprender a identificar el llanto para poder responder a sus necesidades.
Así, si llora por hambre, debemos darle de comer o en el caso del pañal mojado, cambiárselo. Pero más allá de las recomendaciones obvias, también
podemos ayudar a conseguir un sueño mejor con unas sencillas pautas:
- La habitación no debe estar ni muy fría ni muy caliente. Lo ideal es que la temperatura oscile entre los 18 y los 20ºC.
- Hay que ventilar la habitación al menos una vez al día.
- Las rutinas de sueño son claves para ayudar al bebé a dormir. Con unas tareas sencillas que se repiten cada noche (el baño, lavarse los dientes, luz tenue o leer un cuento, por ejemplo), el pequeño sabe que llega la hora de dormir. Gracias a esta anticipación, duerme más tranquilo y relajado durante la noche.
- Cógelo. Los bebés necesitan contacto, así que no dudes en coger en brazos a tu hijo y acariciarle siempre que lo necesite para calmarlo. Háblale de forma pausada e incluso aprovecha para cantarle en voz baja.
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