La falta de deposiciones es un
trastorno habitual en los bebés y los niños pequeños. No tiene por qué ser un problema pero es lógico que nos preocupemos, sobre todo si son
muchos días sin hacer caca o nuestro hijo o hija se queja y tiene
dolor de barriga.
En algunas ocasiones no hay que hacer nada porque esta situación
puede ser completamente normal si se trata de un bebé lactante. En otras ocasiones sí podemos intervenir con
remedios naturales para el estreñimiento en niños. En este post os ofrecemos algunas ideas que os pueden ayudar a combatirlo.
Remedios para el estreñimiento en niños: cambios en la dieta
La dieta es una de las claves para acabar con el estreñimiento en niños.
En el caso de los bebés, hasta los seis meses
se alimentan exclusivamente con leche materna o artificial. En el primer caso es
"prácticamente imposible que tenga estreñimiento", según explica la
pediatra de Criar Con Sentido Común,
Gloria Colli.
"Sí puede suceder que no haga caquita en varios días, pero eso no es estreñimiento. Es la disquecia del lactante".

Cuando se trata de
leche de fórmula, en cambio, se puede cambiar el tipo de esta. Incluso el pediatra puede aconsejarnos alguna que sea
especial para evitar el estreñimiento. También hay que asegurarse de que
no estamos echando más agua o polvo del recomendado.
Una vez que se
introduce la alimentación complementaria podemos (y debemos) ofrecer frecuentemente
alimentos que favorecen el tránsito intestinal: las
legumbres (lentejas, garbanzos, alubias); los
cereales integrales (pan integral, arroz integral, pasta integral, avena); las
verduras (alcachofas, apio, judías verdes, puerro); y las
frutas son alimentos
muy ricos en fibra que son ideales en estos casos.
Ayuda a tus peques a crear hábitos saludables en la mesa desde la infancia con el Seminario Online "Cómo hacer que les gusten las verduras"
En el caso de la fruta, es posible que hayas escuchado como remedio para el estreñimiento en niños el zumo de naranja. Sin embargo,
los zumos de frutas no son recomendables para los niños. Es mejor optar por la
fruta fresca en trozos o triturada (si es un bebé pequeño que no sabe gestionar aún los trozos y no practica
BLW). Puedes probar a ofrecerle a primera hora de la mañana frambuesas, peras, uvas o kiwi.
Las ciruelas también son una buena opción puesto que contienen
sorbitol, que es un laxante natural.
El agua, otro aliado en el tratamiento del estreñimiento infantil
Procurar una
buena hidratación es otra forma óptima de
combatir el estreñimiento en niños.
No se debe dar agua a los bebés lactantes porque la leche materna o artificial contiene todo el líquido que necesitan. De hecho, no suele ser necesaria hasta
a partir del año porque la lactancia seguirá siendo la base principal de su alimentación y, además, hay alimentos como la fruta que ya aportan la hidratación necesaria.
"Cuando empiezan con la alimentación complementaria se les puede ofrecer agua, pero si no la quieren es señal de que no la necesitan. Si no les damos sal ni azúcar, toman mayoritariamente leche y alimentos ricos en agua como frutas y verduras difícilmente tomarán más agua. No hay una cantidad mínima que tengan que tomar. Ellos harán caso a su sed, el mejor mecanismo de regulación de la ingesta de agua. Nosotros solo debemos asegurarnos de que le ofrecemos agua hasta que sepan pedirla", indica la pediatra Gloria Colli.

Pero el agua también puede ser un buen aliado en forma de
baño relajante (no muy caliente, más bien con agua tibia). Esto le ayudará a
relajar los músculos abdominales y facilitará la evacuación de la caca. Además, suele aliviar las molestias del estreñimiento.
Masaje infantil: un remedio natural y relajante
Nuestras manos también pueden ser el vehículo para reconfortar en el
tratamiento del estreñimiento infantil. Por lo general, los
movimientos suaves y circulares del
masaje infantil pueden ayudarle a
mejorar el estreñimiento. Existen distintas técnicas para
favorecer el mejor funcionamiento intestinal de los bebés, según explica
Marta Saeta, fisioterapeuta de la
Tribu de Criar con Sentido Común. Si formas parte de la Tribu, puedes consultar con ella cualquier duda.
Además, podéis
descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto
para plataformas Apple como
para plataformas Android, y tenéis
una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y
consultar a nuestros/as especialistas.
Descubre los beneficios del masaje infantil tanto para el bebé como para ti, de la mano de la Fisioterapeuta Marta Saeta, en el Seminario Online "Masaje infantil"
Por lo general, los
masajes se concentran en la
zona del intestino grueso y con distintos
movimientos y presiones suaves con los pulgares se puede ayudar al niño o niña a
mejorar sus deposiciones. Entre esas técnicas también se utiliza la
flexión bilateral de caderas y rodillas, flexionando alternativamente (como si imitáramos el movimiento de la bicicleta).
Si el bebé es todavía pequeño y practicamos
el porteo, este puede ayudarnos a la hora de aliviar sus molestias. La
posición vertical y los
movimientos al caminar
facilitan la digestión y, de paso, le vamos haciendo un
masaje en su abdomen con cada paso.
La actividad física también es parte de los remedios contra el estreñimiento en niños
La práctica de
actividades deportivas tiene múltiples beneficios, tanto
si se trata de ejercicios físicos para bebés como para los
deportes para niños y niñas a partir de los cinco años. Gracias a él, adquirirán hábitos saludables; potenciarán su salud y evitarán enfermedades como
la obesidad; mejorarán su
sociabilidad y fomentarán una autoestima sana. Y, además,
beneficia el funcionamiento interno de su cuerpo y, por tanto, les ayudará a
regular el tránsito intestinal.

Es, por tanto, una buena idea fomentar el
ejercicio físico todos los días y evitar el sedentarismo que obstaculiza los movimientos intestinales (y, en general, no beneficia en nada, ni a los niños ni a nosotras). El
deporte y una buena dieta son una excelente combinación y funcionan de manera óptima como remedio para el estreñimiento en los niños. De hecho, si nuestra hija o hijo cumple ambas condiciones y, aún así está estreñida/o, es mejor
consultar al pediatra.
Las rutinas ayudan al tránsito intestinal
Al igual que tenemos
rutinas que se van incorporando al día a día de nuestros hijos, también podemos
establecer algunas a la hora de ir al baño. Con esto no quiero decir que haya que obligarlo a hacer nada y muchos menos presionarlo, pero sí le podemos invitar a sentarse un rato en el váter e indicarle qué postura puede facilitar que salga la caca. Incluso podemos
hacerlo a modo de juego para que ese momento le parezca divertido.

También es importante hacerles ver a nuestros peques que
hay que ir al baño en cuanto tenga ganas, porque a veces se emocionan tanto jugando o haciendo alguna tarea que se aguantan o se les puede "olvidar" y después se les pasan las ganas. Tienen que comprender que el cuerpo nos envía señales y que hay que responder a ellas. Y, luego, seguir jugando todo lo que les apetezca.
Lo que no hay que hacer en caso de estreñimiento en niños
Ahora que ya sabemos
qué se le puede dar a un niño con estreñimiento; debemos recordar que hay remedios "de toda la vida" que es mejor desechar. Por ejemplo,
nunca hay que dar
lavativas caseras, ni ofrecer zumos o
infusiones. Hay que
huir de la introducción de elementos externos por el culito como
un termómetro o un bastoncillo con aceite. Son remedios
contraproducentes y con los que podemos hacerle daño o provocar que solo haga caca con estímulos externos.
En algunas ocasiones, si el estreñimiento es duradero y no funciona ningún remedio natural, es posible que sean necesarios
medicamentos pero estos
solo han de administrarse
por prescripción médica.