Jugar con el bebé no solo es posible desde los primeros meses, sino que es necesario para crear lazos entre nosotros y además,
estimular muchos aspectos de
su desarrollo.
10 actividades para jugar con el bebé de menos de 12 meses para estimular su desarrollo
Quizá creemos que son demasiado pequeños o que perderán el interés pronto, pero nada más lejos. Solo se trata de buscar
fórmulas y juegos que se adapten a su edad, con ritmos que
no le sobreestimulen, que disfrute y le resulten interesantes.
1. Masajes
No solo pueden ser un tiempo de relax para tu bebé, también para ti. Una forma de
crear vínculo, de relajarle, de jugar incluso haciéndole caricias y pequeñas cosquillas y poco a poco, ir nombrándole sus partes del cuerpo para que las reconozca. Los
masajes son además una herramienta fantástica para de
estimulación temprana que además, ayuda a que se relajen, a descansar mejor y alivian los cólicos del lactante. También, mejoran el sistema inmunológico y es una buena oportunidad para que el bebé empiece a tomar contacto con el bebé desde muy pequeño.
2. Juegos desaparecer y ¡susto!
Hay pocas cosas que les hagan tanta gracia a los bebés como los típicos juegos de escondernos como el "cucu trás", y hacer como que nos asustamos cuando él o ella emiten un ruido fuerte. Estos juegos tienen
numerosos beneficios como son
mejorar la comunicación entre nuestro hijo o hija y nosotros,
potenciar su confianza y favorecer el desarrollo cognitivo.
El
"cucu trás" además, es un juego que enseñará a nuestro peque que aunque un objeto o nosotros mismos no estemos al alcance de su vista,
no desaparecemos. Perfecto para trabajar con él previamente a la
ansiedad por separación que suelen sufrir a partir de los seis - ocho meses.
3. Muecas
Las
muecas son otra forma de
hacer reír a nuestro bebé e, invitándole a que nos imite, también le estimularemos para que él o ella misma saque la lengua, frunza el ceño, cierre los ojos o sonría. Es un juego, además, que podemos comenzar a hacer con nuestro bebé desde que son muy pequeñitos, les encantará ¡y será divertido ver cómo intentan imitarnos!
4. Cuentos
Un niño o una niña nunca serán demasiado pequeños para oír un cuento. Cuando son muy bebés nuestra voz, si es relajada,
les calma. Además, crecer oyendo historias y cuentos estimulará su
desarrollo cognitivo. Existen, de hecho, cuentos para bebés en sus primeros meses que únicamente contienen figuras de colores blancos, negros y rojos; que son los primeros que distingue el bebé y que suelen llamar mucho su atención.

A medida que van creciendo, los libros de marionetas, los que tienen pop ups y con sonidos suelen ser sus favoritos ¡aunque una buena historia siempre nos encanta a todos y todas!
Escuchar cuentos proporciona múltiples beneficios en nuestros hijos e hijas tales como
aprender vocabulario, estimular su imaginación, su memoria y su creatividad y además, proporciona ratitos de relax y ayuda a
crear futuros lectores.
Si tienes la oportunidad de estar más de un adulto en casa (o incluso un hermano mayor, un primo...) es ideal que a la vez que lees a tu hijo o tu hija, también ven a los demás adultos en casa leer. Esto les hará reconocer la lectura como un hábito cotidiano.
5. Cesto de los tesoros
La
cesta de los tesoros es un famoso juego basado en la filosofía Montessori que hará las delicias de los peques, una vez ya sepan sentarse solitos. El juego es sencillo: se trata de colocar en una cesta de mimbre
objetos naturales de nuestra vida cotidiana (madera, piedra, objetos que no brillen, evitando plásticos) que sean llamativos, suenen, rueden, tengan diferentes temperaturas, texturas y formas... Y sobre todo, sean
seguros para los peques.
¡Las posibilidades son numerosas!

El
cesto de los tesoros es, en definitiva, una forma de jugar con objetos cotidianos, naturales y del día a día. Su objetivo es que el niño o la niña se divierta mientras
manipula los objetos y los explora. Los bebés los hace sonar, los chocan entre ellos... Además, practican un
juego libre, no dirigido, y potencia la
creatividad e imaginación. En
este post podéis ver al detalle cómo preparar un cesto de los tesoros para tu peque.
6. Música ¡y a bailar!
La música es un
estimulante para los sentidos, qué duda cabe, y tiene beneficios innegables para los peques: transmite emociones, ayuda a relajarse o ponerse activo, estimula la creatividad y sobre todo,
nos hace sentir bien. Si mezclamos además, música con baile, obtenemos un combo que podemos practicar desde que nuestros bebés son muy pequeños.
Primero, podemos bailar con ellos en brazos y a medida que crecen, animarles a que nos sigan. A medida que vayan creciendo, podemos ir creando coreografías más complejas y, en general, introduciendo más variedad de actividades y juegos más complejos para
estimular, no solo su desarrollo, sino también su aprendizaje.
Estimula el desarrollo y el aprendizaje de tu peque gracias a juegos y actividades con el Seminario Online "Juega y aprende en casa"
El baile, por ejemplo,
es un ejercicio sanísimo. Con él, potenciamos el
conocimiento del propio cuerpo, ayudamos a
evitar la obesidad, mantenemos una
salud cardiovascular y sobre todo, ayuda a los peques a potenciar conceptos tan importantes como
el equilibrio, la coordinación y el ritmo.
Cuando son mayores, es una forma de establecer vínculos con sus iguales porque ¿quién no ha bailado con sus amigas y amigos su canción favorita?
7. Juegos con las manos
Los
"cinco lobitos" es un juego que nos han cantado de pequeños a todos y todas, y lo que quizá no sabíamos es que este juego, además de entretener y suponer un ratito de diversión con nuestro bebé, también es
una herramienta estupenda para fomentar su imaginación, memoria y coordinación.

Hay multitud de
juegos que se hacen con las manos que hemos aprendido de pequeños y pequeñas de nuestras abuelas y abuelos, y aunque seguramente la letra cambie según donde vivamos, todas son muy similares. Son los que se denominan
juegos de regazo, el cual me parece un nombre muy tierno y bonito porque efectivamente, son aquellos que hacíamos en piernas de nuestros seres queridos. Es importante mantener este tipo de juegos con nuestros peques, ya no solo por los beneficios a nivel físico y mental, que también, sino por
compartir esos ratitos de infancia con nuestros peques.
8. Espejos
¿Quién está en el espejo? A los niños y las niñas
les encanta verse reflejados en los espejos aunque no es hasta los 18 meses cuando se reconocen en el reflejo. No obstante, eso no quiere decir que no se diviertan viendo la imagen que les devuelve el espejo, y si nos ponemos junto a nuestros bebés, podemos hacer muecas y ver cómo nos intenta imitar.

También podemos
jugar con el reflejo haciendo aparecer y desaparecer juguetes suyos; por ejemplo, muñecos o peluches. Les resulta fascinante ver cómo
los objetos aparecen y desaparecen como si fuera casi magia.
9. Sombras
Existen multitud de juguetes y lámparas que proyectan diferentes escenarios de colores para relajar a los peques. Desde constelaciones a animales o, simplemente, formas de diferentes colores. O, más sencillo, simplemente podemos hacer
juegos de luces nosotros y nosotras mismas con un punto de luz y nuestras manos proyectando sombras en la pared. Sea de una u otra forma, las
sombras y proyecciones son algo que a los peques les encanta y constituyen un recurso estupendo para
estimular su curiosidad y concentración.
Según van creciendo, van intentando ellos y ellas mismas realizar figuras y les encanta ver y experimentar con sus manitas en la pared.
10. Botellas sensoriales
Este es un tip que despierta la
curiosidad de los niños y niñas, pero también de los adultos. Es tan bonito, que llama la atención desde que lo ves y ayuda a
relajar y calmar a nuestros peques. Además, hacerlas puede ser todo un ejercicio de
manualidades donde los niños y las niñas potencian su
creatividad.

Para hacerlas, podemos usar una botella de plástico transparente y metemos en ella
objetos que hagan ruido, tales como botones, gomas, piedrecitas... O podemos utilizar también pompones o pelotitas de colores con agua y gomina que harán el efecto de
flotar. ¿Más ideas? Añadir
purpurina y colorantes alimentarios con agua y pegamento, y conseguir el efecto "bola de nieve". ¡Las posibilidades son infinitas!
Observa la cara de tu peque cuando al agitar la botella, aparezcan los
estímulos sonoros y visuales que son tan importantes durante el primer año de vida. Además, con la botella van adquiriendo la
motricidad fina necesaria para agarrarla. ¡Son todo ventajas!
Tiempo de calidad
Nos decidamos por unas u otras actividades, lo importante es
compartir tiempo de calidad con nuestros peques e ir
descubriendo la personalidad y los gustos de nuestro bebé para acompañarle en ese proceso de estimulación y tiempo de ocio juntos.

¿Cómo juegas tú con tus peques? Puedes compartir tus ideas y actividades en la
Tribu CSC, donde entre todos y todas
compartimos ideas, experiencias y recursos, así como dudas y consultas que son resueltas por
Armando Bastida,
Carlos González y un nutrido grupo de profesionales formado por
especialistas actualizados del campo de la infancia y la crianza. Y, además, perteneciendo a la Tribu, tenemos
acceso gratuito a cursos y seminarios muy variados, como por ejemplo, relacionado con este post,
"Juega y aprende en casa".