¿Qué produce la faringitis en niños?
Tanto en menores como en adultos, la mayoría de las faringitis son de origen vírico. Los virus más frecuentes en estos casos son los del resfriado, como el rinovirus o el adenovirus; el de la gripe (Influenzavirus), el virus de Epstein-Barr que produce la mononucleosis infecciosa, etc.
Pero la faringitis en niños también puede estar provocada por una bacteria llamada Streptococcus pyogenes. Según la pediatra de Criar Con Sentido Común, Gloria Colli, con la que podéis consultar cualquier duda a través de la Tribu CSC: "la probabilidad de que una infección de garganta esté producida por una bacteria y necesite tratamiento antibiótico es mayor cuanto mayor sea el niño".
Es decir, que una faringitis bacteriana en bebés y menores de dos años es muy poco frecuente, tal y como señala nuestra pediatra en este post sobre cómo saber el origen de las placas en la garganta:
- Antes de los 2 años lo más frecuente son los virus. "Es rarísimo que la causa de la infección sea una bacteria y normalmente no van a necesitar antibióticos, aunque tenga placas", señala Colli.
- Entre los 2 y los 3 años los virus seguirán siendo la causa más frecuente de infección. Solo un 5-10% estará causada por bacterias.
- Después de los 3 años siguen predominando los virus, pero las faringitis bacterianas pueden llegar a suceder hasta en el 30-40% de las ocasiones.
¿Cómo saber si mi hijo tiene faringitis? Síntomas de la faringitis en la infancia
El síntoma más frecuente de la faringitis en niños es el dolor de garganta, que suele aparecer de forma espontánea y aumenta al tragar. También es común sentir cierta quemazón y la garganta rasposa y seca, provocando carraspeo. Pueden aparecer mocos, lagrimeo, secreciones en los ojos y tos. También puede aparecer fiebre, que será gradual si la infección es vírica y brusca si es bacteriana."Lo más típico es que el niño empiece bruscamente con fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas o vómitos y dolor abdominal. Cuando abren la boca podemos ver placas, pero también una garganta muy roja, como una fresa, que puede indicar que estamos ante una infección bacteriana", explica Gloria Colli.En estos casos, además, es posible que se inflamen los ganglios linfáticos de la zona lateral del cuello (adenopatías cervicales).
¿Cómo se diagnostica?
Cuando hay sospecha de una faringitis bacteriana es necesario acudir al pediatra ya que el tratamiento requiere medicamentos específicos. El diagnóstico se puede realizar a través de una prueba rápida de estreptococo, cuyos resultados se conocen en pocos minutos. O a través de un cultivo, que tarda 24 horas en desvelar una faringitis estreptocócica o no. Si se confirma la enfermedad por esta bacteria, es importante completar el tratamiento. En caso contrario, la enfermedad puede empeorar.Deberías acudir al pediatra cuando:
- El dolor de garganta es persistente y no se resuelve en pocos días.
- Si la fiebre es alta (más de 38,5 Cº).
- Cuando notes inflamación en los ganglios linfáticos del cuello de tu hijo/a.
- Si aparece una erupción cutánea o la piel en los pliegues cutáneos está enrojecida.
- En el momento en que haya dificultades respiratorias.
- Excesivo babeo en un bebé lactante.
- Si hay pus en la pared posterior de la faringe.
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¿Cómo se cura una faringitis en niños?
Es importante distinguir entre una infección vírica y una bacteriana. El tratamiento es diferente. De hecho, en el caso de la faringitis vírica no hay tratamiento específico. Solo se puede tratar la fiebre y el dolor con algún analgésico, como paracetamol.Faringitis en niños: Tratamiento
Cuando se trata de la faringitis bacteriana el tratamiento es con antibióticos prescritos por el o la pediatra. Insistimos en que es importante seguir el tratamiento completo, aunque el niño o la niña mejore, para evitar que la faringitis persista o incluso se agrave. Es importante que el menor esté bien hidratado. Por lo general, la faringitis bacteriana en niños suele dejar de ser contagiosa a partir de las 48 horas tras el inicio del tratamiento, cuando ya no hay fiebre.
Faringitis en niños: Remedios caseros
¿Qué hacer si mi hijo tiene faringitis? ¿Cómo curar la faringitis en casa? Si el origen no es bacteriano, hay ciertos consejos que podéis seguir para mejorar el estado del peque:
- Darle a beber sorbos de agua del tiempo.
- Ofrecerle líquidos fríos o helados (como polos de hielo). Resulta apropiado aunque pueda parecer contradictorio, ya que el frío ayuda a reducir la inflamación de la faringe y, por tanto, aliviar el dolor en la garganta.
- Enseñarle a hacer gárgaras con agua templada y sal (no debe beberlo, solo hacer gárgaras).
- Comer caramelos o pastillas para la garganta (para niños mayores de 4 años).
- Administrarle paracetamol o ibuprofeno infantil cuando sea necesario.
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