Si hablamos de cómo se instaura el
vínculo mamá y bebé, creo que todos y todas diríamos rápidamente palabras como
gestación, dar a luz, lactancia, piel con piel, cuidado... Pero si hablamos del padre... ¿
cómo se desarrolla el vínculo del padre en crianza? ¿Cómo se crea esa
conexión del padre con su bebé? ¿Cuál es
el papel del padre en la crianza?
El papel del padre en la crianza
Es difícil, al menos a priori, definir el vínculo padre-hijo-a; puesto que aún existe todo un conjunto de
condicionantes socioculturales de género que vincula la crianza del bebé con la madre, con la figura de la mujer. Mientras la madre ve cómo su vida desde el embarazo, para dedicarse a su bebé y relegan su
yo a un segundo plano,
ellos tienden a delegar responsabilidades.

Y es absolutamente necesario que la maternidad-paternidad sea
reconducida, si bien
el papel de la madre sigue siendo protagonista, sobre todo los primeros meses, tampoco tiene que ser una
superheroína.
Los padres pueden y deben tomar el control de su paternidad,
siendo parte proactiva y quitándose de encima el papel secundario que la sociedad les había presentado.
¿Cómo te ayudo?
Los
nuevos permisos de paternidad, afortunadamente, han pasado de tres días a cuatro meses con la entrada del nuevo año, por lo que
la figura del padre comienza a estar más presente en esos primeros meses de crianza. Pero puede ocurrir que de esas 16 semanas que el padre puede disfrutar, decida guardarse 10 para más adelante puesto que es algo que la nueva ley contempla, y se reincorpore a la vida laborar seis semanas después de nacer su hijo o hija. Cuando el
padre vuelve a la vida laboral, es importante que tenga claro que
sigue siendo parte activa de la crianza. Su bebé se beneficiará de tener un padre y una madre implicados en su bienestar y donde la corresponasabilidad sea la norma.

Lo mejor para reconducir la maternidad-paternidad desde la corresponsabilidad, es la comunicación fluida, y directamente preguntar a la madre
"¿Qué necesitas?, ¿Cómo puedes sentirte mejor?". Quizá la mamá en ese momento esté deseando que te ocupes del bebé porque sueña con darse una larga ducha. O quizá acaba de conseguir que se duerma y le viene mejor que prepares la comida. Es importantísimo transmitir el mensaje de
"estoy aquí, dime cómo puedo ser útil".
Y no,
las tareas de la casa no son "ayudar", esas deben ser al 50%. Estamos hablando de crianza, de cuidados del bebé, de paternidad. Ellas tienen un papel protagonista pero
no deben asumirlo todo. Necesitan colaboración, ser escuchadas. Parte del papel del padre es cubrir precisamente la parte que la madre necesite para que
ella pueda delegar y no relegar(se).
¿Qué referencias tenemos?
Cuando tengas dudas sobre cómo actuar en unos u otros momentos de la crianza, es un buen ejercicio de reflexión pensar "
¿Cuáles son mis referencias?, ¿Con qué modelo de padre he crecido y por ende, he asumido como normativo?" En resumen:
"¿Cómo he aprendido a ser padre?" Ojo, a las madres igual.
Descubre cuál es la herencia con la que llegamos a la paternidad y cómo podemos ser padres más conscientes y comprometidos en el Seminario Online "El papel del padre en la crianza"
Tengamos muy en cuenta que
el machismo en la sociedad se ha transmitido (y continúa aún) de una forma silenciosa... pero evidente. Muchos hombres han crecido estando totalmente seguros de que efectivamente
su papel es de "ayuda", porque el de la mujer es de "hacer".
¿Significa eso que nuestros padres estaban ejerciendo un papel machista a conciencia?, ¿Qué eran egoístas en ese sentido? Pues sí y no. Sí, obviamente, socialmente era normativo pensar que
la madre llevaba el peso de la casa, de la crianza y era la que debía renunciar a todo lo que fuera necesario para cumplir ese papel que la sociedad esperaba de ella. Pero no, probablemente no ejercían ese papel de forma egoísta (en la mayoría de ocasiones) sino que habían
interiorizado que era así y no habían mirado más allá.

Por lo que
ese ejercicio de introspección no debe ejercerse como una acusación a nuestros padres, sino que debemos
buscar mejorar y avanzar para ser mejores padres con nuestros hijos e hijas y
no seguir transmitiendo estereotipos limitantes.
¿Cómo presiona la sociedad?
Las mujeres continúan manteniendo esa presión de ser las principales cuidadoras,
tanto de los hijos-as como de la casa. Un ejemplo muy claro, ¿cuántas veces oímos el adjetivo "madraza"? ¿Y cuántas "padrazo"? De nosotras no se suele alabar porque es lo esperable, pero
los padres que ejercen su papel ven enarbolado cada pañal que cambian, cada tarde en el parque, cada cena preparada.
Esto genera un "caldo de cultivo" que puede provocar que en ocasiones
las madres no quieran confiar ciertas tareas por la presión social. Por ejemplo, no quieren que el padre vista al bebé porque si no le abriga suficiente, automáticamente la gente va a pensar "qué poco ha abrigado la madre a su bebé". Y sufrirá, no solo
el juicio de los demás, sino el temido
cargo de conciencia y la culpa. Es un ejemplo muy simple, pero muy claro de cómo casi todo lo que tiene que ver con el cuidado y la crianza del bebé, todavía recae sobre la mujer.
Todas las miradas van hacia nosotras. Esto es algo en lo que como sociedad hay que emplearse para cambiar, pero mientras esto llega, volveríamos de nuevo al primer punto:
"¿Cómo puedo ser útil?". Dejando que sea la madre la que decida qué tareas necesita que solventes, es la mejor manera de
implicarse. Y también siendo proactivo y proponiendo tares de las que hacerte cargo para repartir el peso de la crianza.
¡Entender qué es tener un hijo-a!
Tener un bebé significa que el mundo se para. Esto es algo que es real y se dice todavía muy poco. La paternidad es dura,
la crianza es dura. Maravillosa sí, pero dura. Mucho padres y madres quizá llegan a esta aventura sin entender realmente que tener un hijo o una hija significa que
tu yo se pone en pausa para poder atender a una
personita que acaba de llegar al mundo y depende total y absolutamente de ti, no solo para las necesidades fisiológicas más básicas como comer o dormir, sino que
hablamos de criar en su más amplio sentido de la palabra.

La diferencia radica en que
la madre pega el frenazo y aprende que su tiempo ha dejado de ser suyo porque no le queda otra. Sin embargo, muy a menudo,
los padres pasan de puntillas. Continúan pensando que
SU tiempo libre es intocable, frente al de la madre, que se ve como prescindible y mantienen una postura de
bastante inmadura y que en muchas ocasiones no tienen intenciones de trabajar.
Para las madres no hay "opción B". Son capaces de dar todo su tiempo, su mundo, para su bebé porque son las
cuidadoras principales y no tienen respaldo. Sin embargo, pensemos: "¿Cómo de habitual es que el padre cuando se queda con su hijo o su hija a solas, acuda a casa de los abuelos?, ¿O busque otro cuidador-a?". Esto
tiene que cambiar.

Como padre, es tu
responsabilidad asumir esa pausa, ese frenazo, igual que lo hacen ellas. Entender que
la ma-paternidad no es la visión edulcorada que nos vende la sociedad, y
ser parte implicada. Piensa, si fuera al revés: ¿Qué querrías tú? Apoyo, sin duda.
Yo, contigo. Si estuviéramos hablando en un lenguaje coloquial, además, diríamos lo típico de "los niños-as crecen rápido, espabila que te lo pierdes". Y es totalmente cierto.
Empezar a trabajarlo en el embarazo
No es obligatorio esperar a tener a tu bebé en brazos para comenzar a trabajar todo lo que hemos hablado, podemos
comenzar desde el embarazo. ¿Cómo? Quedando con
otras parejas con hijos e hijas para que nos asesoren, y nos hablen de la realidad de lo duro que es para
comenzar a pensar cómo organizarse.

En la
Tribu CSC por ejemplo, tenemos un gran
punto de encuentro donde se consigue justamente eso,
compartir experiencias y nutrirse entre todos y todas.
Aprender juntos,
compartir conocimientos, leyendo sobre sueño infantil, crianza, alimentación, etcétera, es otro pilar para comenzar esta aventura.
Ser partícipes y no meros espectadores, papás.
Reconocimiento
Y por último, pero no menos importante, la parte emocional.
Los padres son el pilar básico para la madre, tanto durante la gestación como durante el parto y la crianza. ¿Sabías que hay estudios que dicen que según cómo actúe el padre, el parto puede ser más o menos sencillo? Así de importante es.
Transmitir fortaleza mental,
reconocimiento, poniendo en valor el gran papel que la madre representa cada día es tan importante como todo lo demás. Una mujer que se siente apoyada tendrá confianza, se sentirá empoderada y podrá
disfrutar de su maternidad, en lugar de sufrirla.
Si tienes más dudas, en
la Tribu CSC cuentas con un
equipo de expertos/as que pueden ayudarte y a los que puedes consultar todas tus dudas.
Además, podéis
descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto
para plataformas Apple como
para plataformas Android, y tenéis
una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y
consultar a nuestros/as especialistas.