Investigadores de la Universidad Reichman, en Israel, han desarrollado una teoría que unifica por primera vez
los fundamentos biológicos que pueden provocar la depresión posparto.
El estudio no solo ayuda al
diagnóstico de la depresión posparto, sino que propone un enfoque nuevo en el tratamiento de
un problema que afecta a entre el 13% y 19% de madres.
¿Qué es la depresión posparto? Algunas cifras
La
depresión posparto es un
trastorno psiquiátrico grave que, según los autores del
estudio de la Universidad Reichman, ha sido
poco estudiado, tanto clínica como experimentalmente. Y no solo eso. Además, es
una patología subdiagnosticada. Se estima que
el 50% de las mujeres con depresión posparto no han sido diagnosticadas.
Los síntomas de la depresión posparto generalmente
comienzan durante el embarazo o dentro de las primeras 4 semanas del posparto, pero es un trastorno que
puede padecerse incluso un año después del nacimiento del bebé.
Lo difícil no es el parto, sino todo lo que viene después. Adquiere herramientas para afrontar, física y emocionalmente, todos los cambios del postparto con el Seminario Online "Luces y Sombras en el posparto"
La incidencia estimada oscila entre
el 13 y el 19% de madres. Es decir, que, teniendo en cuenta que unas 920 millones de mujeres dan a luz cada año,
alrededor de 174 millones de mujeres sufren este tipo de depresión en mayor o menor medida.
La
psicóloga de Criar Con Sentido Común,
Mamen Bueno, explica que tanto
el embarazo como
el posparto son eventos "estresantes" en la vida de una mujer.
"Hay cambios físicos importantes, emocionales, de pareja... Adaptarse a todo esto a veces cuesta. Si añadimos cansancio, falta de sueño, estrés… puede desencadenar en problemas psicológicos de diversa índole, sobre todo si no se cuenta con apoyo.
Entre los problemas psicológicos más frecuentes podemos encontrar los trastornos de ansiedad, depresión, desgana, despersonalización, estrés postraumático…"
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición (DSM-5), clasifica la depresión posparto como un "trastorno de depresión mayor, con inicio periparto", ya que
la manifestación de los síntomas comienzan durante el embarazo en un tercio de las mujeres.
Descubre la importancia del autocuidado y aprende a practicarlo entrando en contacto con tu mundo emocional durante el embarazo para gestionar problemas de salud mental y que estos no afecten a la gestación con el Seminario Online "Autocuidado emocional en el embarazo"
¿Cómo se diagnóstica la depresión posparto?
El diagnóstico de la depresión posparto requiere
la presencia de 5 o más síntomas. Estos incluyen estado de ánimo depresivo, pérdida de interés por actividades que antes se disfrutaban, cambios en el peso o el apetito, dormir poco o mucho, fatiga, culpabilidad, problemas de concentración, e incluso pensamientos de muerte e ideas suicidas.
Muchos de estos síntomas son equivalentes a los que sufren las personas con depresión. Sin embargo, entre los criterios diagnósticos de la depresión posparto se incluyen otros
síntomas específicos:
- Falta de interés hacia el bebé.
- Falta de vínculo afectivo.
- Ansiedad por todo lo referente al peque.
- Sentirse mala madre.
- Y/o miedo a hacer daño al bebé o a uno mismo.
La aparición de estos síntomas, según la definición de la depresión posparto en la DMS-5, debe ocurrir durante la gestación o 4 semanas tras el parto. Pero se recomienda que los criterios diagnósticos se prolonguen hasta 6 meses después del parto y, en la actualidad, la
evidencia demuestra que
la depresión postparto puede darse hasta más allá del año posterior al alumbramiento y
puede durar años.

Dado el tremendo impacto que tiene tanto para la madre como para el bebé,
detectarla lo antes posible y tratarla adecuadamente, es un objetivo prioritario.
¿Qué instrumentos se utilizan para el diagnóstico de depresión en embarazadas?
Actualmente existen diversas escalas para la detección y diagnóstico de la depresión posparto. En Reino Unido, por ejemplo, se recomienda el uso rutinario de las "preguntas de Whooley" en todos los controles pre y postnatales. Estas preguntas suelen girar en torno al estado de ánimo de la mujer. Si responde afirmativamente a 2 de ellas, se le ofrece ayuda profesional. Sin embargo,
la escala más usada es la de Edimburgo.
¿Qué es la escala de Edimburgo y cómo se mide?
Una de las herramientas que se utilizan en Atención Primaria para
detectar la depresión posparto es
la escala de Edimburgo. Se trata de
un test que consiste en 10 declaraciones cortas. Cada madre debe elegir una de las 4 respuestas posibles en base a sus sensaciones durante la última semana. Estas respuestas tienen puntuación que pueden ayudar a diagnosticar este trastorno. Si supera el umbral del 12-13, se estima que la persona puede tener depresión posparto.

Pero este test de depresión posparto
no determina la gravedad de la depresión y no sustituye al diagnóstico clínico. Es más, lo recomendable es repetirla semanas después y realizar una evaluación cuidadosa clínica para confirmar el diagnóstico.
Según los autores de la Universidad de Reichman, "
actualmente no existe una herramienta de detección precisa para identificar a las mujeres con riesgo de padecer depresión posparto". De ahí, este modelo publicado en abril de 2023 en
Translational Psychiatry.
La propuesta de la Universidad de Reichman: Un modelo tan preciso que predice la depresión posparto antes de que aparezca el primer síntoma e incluye una prueba preliminar al inicio del embarazo
El profesor
Tsachi Ein-Dor de la Facultad de Psicología Baruch Ivcher de la Universidad Reichman, junto a la estudiante
Gal Levin, ha desarrollado un
modelo biológico integral que explica las diferentes formas en que se desarrolla la depresión antes y después del nacimiento.
Los autores señalan
4 factores principales:
- La actividad del sistema inmunológico.
- El estrés continuo.
- El desequilibrio hormonal.
- La reducción de actividades que propician la cercanía con el bebé (la lactancia materna y el piel con piel).

Este modelo permite no solo un diagnóstico de la depresión posparto más eficaz, sino que además
propone la adaptación de un tratamiento único para cada paciente, según los síntomas específicos que presente.
"El principal obstáculo para encontrar un tratamiento de este tipo reside en la multitud de razones para el desarrollo de depresión, que aparentemente no tienen relación entre sí", explica en esta nota Tsachi Ein-Dor.
Además,
las mujeres tienen "el doble de probabilidades" que los hombres de sufrir depresión debido a la actividad de la hormona sexual femenina, los estrógenos, "que pueden tener efectos tóxicos".
La lactancia materna, el
contacto piel con piel, la interacción con el bebé y el apoyo del entorno "son muy importantes, ya que pueden conducir a una reducción de los síntomas depresivos".
Crea un vínculo fuerte y sano con tu bebé que favorezca su desarrollo y vuestra unión con el Seminario Online "El desarrollo del vínculo afectivo"
Según los investigadores,
este nuevo modelo es tan preciso que es capaz de predecir la aparición de este trastorno antes de que aparezca el primer síntoma. Para ello
se realiza una prueba preliminar al inicio del embarazo.
Los factores biológicos detrás de la depresión posparto
Según el estudio, los 4 factores mencionados (sistema inmunológico, estrés, desequilibrio hormonal y alejamiento del bebé) provocan
una mayor producción de sustancias tóxicas. Paralelamente,
se reducen las sustancias positivas para un estado de ánimo y de actividad normal. Cada factor por sí solo puede conducir a la depresión, pero la interacción mutua entre ellos los hace más potentes. De ahí, que la depresión posparto sea tan común.
Estos factores biológicos interfieren en la forma en que el cuerpo y el cerebro utilizan
el aminoácido triptófano. Este aminoácido pasa por diferentes procesos metabólicos por dos vías principales. Una permite la producción de serotonina y melatonina. La otra genera ciertas sustancias que aumentan la actividad cerebral y generan energía.
La
serotonina y la melatonina son necesarias para
mantener una actividad cognitiva normal. Además, son
reguladoras del sueño y el apetito. Pero cuando hay cambios extremos en esos 4 factores, se altera el equilibrio. En consecuencia,
el nivel de serotonina y melatonina desciende mientras aumentan las sustancias productoras de energía hasta el punto de ser tóxicas.

La ecuación provoca
problemas de sueño (falta de melatonina) y dificultades cognitivas (falta de serotonina). Y esa toxicidad conduce a
la muerte de células y otros procesos "destructivos" en el cerebro. Procesos que pueden hacer que la madre reciente pierda el interés o las ganas de antes en cosas que le gustaban. Y también que sienta
desapego y rechazo hacia el bebé.
Depresión posparto: tratamiento
Los investigadores de la Universidad de Reichman reconocen que no existe un "remedio verdaderamente eficaz" para la depresión. En general, tras la detección de la depresión posparto,
el tratamiento suele tener tres vertientes: psicoterapia, antidepresivos y otros medicamentos si son necesarios (por ejemplo, para tratar el insomnio).
No obstante, en su estudio
abogan por tratamientos personalizados, dependiendo de la persona y la gravedad de los síntomas, en el que se utilice una
combinación de medicamentos que inhiban la producción de sustancias tóxicas en el cerebro, como la brexalona (que ya se utiliza y que reduce el rápido descenso de ciertas hormonas), combinadas con ketamina.
Asimismo, se recomienda
psicoterapia adaptada a cada caso. En este sentido, si necesitas asesoramiento profesional, en
la Tribu CSC puedes consultar online a la
psicóloga perinatal Mamen Bueno.