La anemia en adolescentes suele estar relacionada con los ciclos menstruales largos y abundantes típicos de esta edad. Sin embargo, hay que prestar atención a los síntomas de la anemia en adolescentes para que no tenga consecuencias importantes.
La
anemia es una enfermedad que
se produce cuando la hemoglobina en la sangre disminuye por falta de hierro. Este es un mineral necesario para el buen desarrollo del cuerpo humano. Así, cuando una persona tiene anemia, la sangre tiene
menos glóbulos rojos (hematíes) de los normal, con los peligros que ello conlleva ya que son los encargados de
transportar oxígeno por todo el cuerpo.
A pesar de que la
anemia es frecuente en bebés y niños muy pequeños, la anemia puede aparecer en edades más avanzadas, como en la adolescencia. Especialmente, en
mujeres en edad fértil entre los 10 y los 19 años. En este momento, suele aparecer la
primera menstruación (conocida como menarquia) y, hasta que se regula con el tiempo, es habitual que haya
ciclos largos y muy abundantes. Esto provoca una
importante pérdida de hierro y, en algunos casos, la anemia en adolescentes.
Síntomas de la anemia en adolescentes
Los síntomas de la anemia dependen de la causa y de su gravedad. En el caso de los adolescentes, la anemia más común es la causada por una
deficiencia de hierro debida al ciclo menstrual o las que se deben a dietas estrictas en las que se ve afectado el consumo de alimentos ricos en hierro o bien otros nutrientes como el folato o la vitamina B12.

Pero, en función de la gravedad de la anemia, los
síntomas pueden ser más o menos evidentes. Entre los
más comunes son:
- Mareos o aturdimiento.
- Debilidad, cansancio y fatiga.
- Palidez de la piel y de las mucosas.
- Sensación de palpitaciones o latidos irregulares.
- Respiración rápida.
- Falta de apetito.
- Bajada de defensas.
- Manos y pies fríos.
- Dolor de cabeza.
Hay que tener en cuenta que
si la causa de la anemia es una enfermedad, esta puede enmascarar los síntomas de la anemia. Así, puede estar relacionada con enfermedades renales, dietas muy estrictas y sin control, enfermedades que causan una inflamación continuada como el cáncer, el SIDA, virus de la inmunodeficiencia humana, enfermedades renales o enfermedad del Crohn. También enfermedades relacionadas con la médula ósea como la leucemia o la mielofibrosis o enfermedades hemolíticas.
¿Cómo se diagnostica la anemia?

Si nuestro hijo o hija adolescente tiene alguno de los síntomas anteriores, lo ideal es consultar de inmediato con su médico o pediatra.
En
la Tribu CSC puedes resolver todas tus dudas online con
nuestro equipo de expertos/as en salud materno-infantil y crianza respetuosa. Entre ellos/as se encuentran la
pediatra Gloria Colli, que junto a la
matrona Sara Caamaño y la
dietista-nutricionistaRebeca Pastor pueden ayudarte con la anemia de tu hijo o hija.
Además, podéis
descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto
para plataformas Apple como
para plataformas Android, y tenéis
una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y
consultar a nuestros/as especialistas.
Lo más habitual es que el pediatra haga una
historia clínica detallada en la que incluya preguntas sobre los hábitos alimentarios o sobre el ciclo menstrual. A partir de ahí y si sospecha de que una anemia, es probable que encargue una
analítica, con la que se podrán conocer los datos reales sobre los hematíes totales y la hemoglobina.
Hay que tener en cuenta que
la anemia puede estar asociada a otras enfermedades y, en ese caso, habrá que incluir otro tipo de exámenes o analíticas para averiguar las causas y poder
tratarla adecuadamente.
En este seminario te enseñamos qué pasos debes seguir para que tu hijo o tu hija aprenda a comer sano en familia, inculcándole desde el principio hábitos saludables con el Seminario Online "Aprender a comer sano en familia"
A partir de ahí se podrá iniciar el
tratamiento de la anemia, que empezará con una
modificación de la dieta en caso de ser necesario y la introducción de
alimentos ricos en hierro en la alimentación diaria. Si los niveles de hematíes y hemoglobina son muy bajos, se pautará un
suplemento de hierro que puede estar combinado con otras vitaminas.
Además, en el caso de las chicas,
si realmente las reglas son largas y muy abundantes, sería necesaria la valoración de la matrona o el ginecólogo para determinar si es normal en este momento hasta que se regulen los ciclos menstruales o, por el contrario, hay que iniciar algún tratamiento.