Un
estudio realizado por académicos de la Universidad de Swansea sobre la seguridad de la preparación de fórmulas infantiles en polvo ha revelado que
el 85% de las máquinas de preparación de fórmulas infantiles probadas por padres en hogares del Reino Unido
no parecían producir agua que estuviera lo suficientemente caliente como para matar todas las bacterias dañinas en las fórmulas infantiles y esto podría suponer
un grave riesgo para la salud infantil.
Casi tres cuartas partes de los bebés en el Reino Unido reciben
alimentación con fórmula infantil durante las primeras 6 semanas de vida y esta proporción aumenta al 88% a los 6 meses de edad.
Para el estudio, publicado en la revista
Maternal & Child Nutrition, se probaron 74 máquinas de preparación de fórmulas infantiles, en tanto
69 progenitores usaron una tetera para calentar el agua utilizada para preparar la fórmula infantil.
El 85% de los usuarios de máquinas de preparación de fórmulas infantiles informaron de que el agua no estaba lo suficientemente caliente como para matar todas las bacterias dañinas; tan solo el 22% de los que usaban tetera informó de que la temperatura del agua no era lo suficientemente caliente.

El estudio, que exploró
la seguridad de las prácticas de preparación de fórmulas infantiles en comparación con las directrices del NHS, utilizó métodos científicos comunitarios e involucró a familias de
bebés de 12 meses o menos. Alrededor de la mitad de los
143 progenitores (74 personas) utilizaron máquinas de preparación de fórmulas infantiles, mientras que los 69 padres restantes utilizaron teteras para hervir el agua para la preparación de fórmulas infantiles.
Los lactantes alimentados con fórmula tienen un mayor riesgo de infecciones gastrointestinales, en parte debido al mayor riesgo de contaminación bacteriana
Los lactantes alimentados con fórmula tienen un mayor riesgo de infecciones gastrointestinales en comparación con los bebés amamantados. Según los autores del reciente estudio, esto puede atribuirse en parte a la
contaminación bacteriana procedente de la propia fórmula infantil en polvo (que no puede esterilizarse), el equipo utilizado para la alimentación y/o la preparación fórmula infantil con manos sucias.
Los
especialistas señalan que las prácticas subóptimas de lactancia están asociadas a un
incremento en la tasa de mortalidad y morbilidad infantil tanto en países subdesarrollados como desarrollados.
También subrayan que
la alimentación con sucedáneos está asociada a corto y largo plazo a mayores riesgos de padecer complicaciones de salud como
síndrome de muerte súbita del lactante, enterocolitis necrotizante, hipertensión y colesterol, asma, alergias, enfermedad celíaca, obesidad, diabetes tipo 1 y 2 y cáncer.

Particularmente, en
bebés nacidos antes de término, la alimentación con fórmula se asocia a un desarrollo más pobre y
mayor riesgo de contraer infecciones. Y es que
los riesgos se agravan en el caso de los bebés prematuros, los cuales tienen mayor riesgo de sufrir una
enterocolitis necrosante si no son amamantados o alimentados con leche materna.
Por otra parte, para las madres, no amamantar se relaciona con
riesgos más altos de padecer cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular e hipertensión.
El agua utilizada para elaborar biberones debe hervirse a una temperatura de al menos 70 °C para eliminar las bacterias
Para ayudar a reducir el riesgo de este tipo de infecciones, el NHS (National Health Service) ha adoptado la
recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que el agua utilizada para elaborar la fórmula infantil debe hervirse y enfriarse, de modo que esté
a una temperatura de al menos 70 °C para eliminar las bacterias.
"Me preocupó descubrir que de las 74 máquinas de preparación de fórmulas infantiles probadas por los padres, el 85% parecía no alcanzar una temperatura de al menos 70°C., que según el NHS es necesario para matar todas las bacterias que pueden vivir en la fórmula infantil en polvo", manifiesta la Dra. Aimee Grant, experta en salud pública y directora el estudio.
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nuestro equipo de expertos/as en salud materno-infantil y crianza respetuosa. Entre ellos/as se encuentra la
pediatra Gloria Colli, el
enfermero de pediatría Armando Bastida y la
asesora de lactancia Inma Mellado, que además de IBCLC, es monitora de La Liga de la Leche, Máster en Nutrición Pediátrica y presidenta de la Asociación Española de Consultoras Certificadas en Lactancia Materna.
Normas más estrictas para la comercialización de dispositivos de preparación de fórmulas infantiles y el etiquetado de las fórmulas
El estudio cuenta con el testimonio de progenitores.
Jonie Cooper es una de las madres que participó en el estudio y comparte su experiencia:
"Cuando probé por primera vez mi máquina de preparación, usando la configuración para una botella de fórmula de cuatro onzas, obtuve una temperatura de 52 °C. Cuando vi esto, me quedé sorprendida porque confiaba en que la máquina siguiera las pautas del NHS sobre la temperatura del agua, porque estaba diseñada específicamente para bebés. Aconsejo a los padres que utilicen una máquina de preparación para comprobar la temperatura del agua".
El estudio recomienda
protecciones más estrictas para la comercialización de dispositivos de preparación de fórmulas infantiles para ayudar a
proteger a los bebés de la contaminación bacteriana relacionada con las fórmulas infantiles.

Asimismo, los investigadores piden que se actualicen los
requisitos de etiquetado de las fórmulas infantiles para alinearse con las directrices del NHS y la OMS, mostrando información de que la fórmula infantil en polvo no es estéril, así como de la temperatura óptima del agua y
los riesgos de no utilizar agua suficientemente caliente, al tiempo que se indica la
importancia de lavarse las manos y esterilizar periódicamente todo el equipo de preparación de la alimentación del bebé.
El estudio también recomienda que estos mensajes de salud pública se compartan en el curso del apoyo a la alimentación infantil prenatal y posnatal, siguiendo las orientaciones de UNICEF. Finalmente, el equipo de investigación recomienda que
las infecciones gastrointestinales bacterianas en bebés, en particular aquellas que resultan en hospitalización,
deben asignarse a lotes de fórmula infantil y equipos de preparación asociados para proporcionar información que pueda fundamentar medidas para mejorar la seguridad de las prácticas de alimentación con fórmula para bebés en el mundo.
Se aconseja a los padres comprobar la temperatura del agua
Es importante que la fórmula se prepare según las directrices del NHS para
evitar riesgos de contaminación que pueden provocar enfermedades graves e incluso la muerte.
"Si algún padre está preocupado, les recomendaría que compren un termómetro para alimentos y prueben la temperatura sólo del agua caliente que sale de su máquina (pero que no utilicen esta agua probada en el alimento, debido a una posible contaminación); si es inferior a 70°, no utilice la máquina para preparar fórmula infantil y comuníquese con el fabricante de la máquina", añade la especialista.

El profesor
Robin May, asesor científico principal de la FSA, manifiesta que los hallazgos de este proyecto enfatizan la importancia de
comprobar que el agua utilizada para preparar la fórmula infantil esté a una temperatura de al menos 70 °C, independientemente del método utilizado.
"A la luz de estos hallazgos, recomendamos que los consumidores verifiquen que el agua dispensada por las máquinas de preparación de fórmulas infantiles esté al menos a 70°C y, si ese no es el caso, deben comunicarse con el fabricante, su Departamento de Normas Comerciales local o con Atención al Ciudadano", incide el experto.
Además, May subraya que "la FSA está trabajando estrechamente con otros socios, incluida la Oficina de Normas y Seguridad de Productos, para
determinar si se requieren acciones adicionales".