La Navidad está cada vez más cerca y con ella llega el que es, con seguridad, el momento preferido de muchos niños y niñas:
los regalos. Pero,
¿qué se le puede regalar a un niño en Navidad?
Navidad e inflación
Aunque la economía no da tregua y
los últimos meses están siendo especialmente difíciles para algunas familias, en esta época toca asumir un gasto más: los regalos de Navidad. Porque los niños, al fin y al cabo, no entienden de problemas de adultos y esperan con ilusión sus regalos.
Jugar es un derecho de la infancia y, como progenitores o tutores, debemos asegurarnos de que se cumpla. El juego de calidad en la primera infancia
es fundamental ya que constituye la base del aprendizaje, la autonomía y el desarrollo de los más peques. Puedes consultar nuestro post sobre
regalos geniales para peques por menos de 12 euros. Además, no hace falta que siempre sean cosas materiales. En ocasiones, con mucha imaginación y algo de maña, podemos hacer regalos realmente fascinantes. De hecho, en la
Tribu CSC cuentas con el grupo "Ideas, manualidades DIY y Trucos Domésticos", en el que la
psicóloga infantil y logopeda de CSC,
Elena Logopeda, junto al resto de familias miembro, muestra sus proyectos.
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Puede que nos asalten las dudas sobre qué regalar a un niño en Navidad y, lo cierto, es que hay diferentes aspectos que debemos tener en cuenta. Uno de los más importantes es
la edad del peque. Aunque en ocasiones, nos podemos llevar por la ilusión, la realidad es que
los bebés y niños muy pequeños no necesitan juguetes. Les basta estar en brazos de papá o mamá o en el suelo para empezar a experimentar por sí solos. Pero,
¿y cuándo son un poco más mayores? ¿Les regalamos lo que piden aunque no esté en consonancia con nuestros valores y forma de educar y criar?
Pues lo ideal sería
encontrar un equilibrio entre ambas, eligiendo
regalos que aporten algún beneficio a su desarrollo físico, cognitivo y social y, a la vez, esté
en consonancia con sus gustos e intereses. Si tienes dudas, en
Jugar con Sentido Común cuentas con una gran variedad de juguetes agrupados en función de las diferentes áreas de desarrollo, de aprendizaje o necesidades concretas de cada peque.
¿Qué regalar a un niño en Navidad? Botellas y esferas sensoriales
Las
botellas sensoriales o frascos de la calma son botellas con líquido de colores y elementos flotantes como trozos de purpurina, pompones, estrellas, lentejuelas, pequeños muñecos de goma, arroz o lentejas tintadas... Deben estar selladas con un tapón de madera para evitar accidentes (búscalas con certificado de la CE -Conformidad Europea- para que sean 100% seguras).
Son perfectas para que los peques observen, agarren o las hagan rodar. También puedes optar por hacer tus propias botellas sensoriales, aunque recuerda que deben ser seguras para evitar que el peque consiga abrirlas y se lleve los elementos del interior a la boca, con el consiguiente riesgo de asfixia. Asimismo, puedes optar por regalar a tu peque en Navidad
esferas sensoriales de diferentes pesos, tamaños o sonidos.
Instrumentos musicales para regalar a un niño en Navidad
Los
instrumentos musicales son otro de los mejores juguetes para regalar a un niño en Navidad. Los hay de todo tipo y para todas las edades. Con ellos, los peques pueden ir interiorizando los diferentes tonos y escuchar diferentes sonidos, además de
estimular la creatividad, mejorar la concentración y la memoria o favorecer la coordinación y el movimiento corporal.
El
xilófono, las
campanas musicales, el
árbol musical, unas maracas, un tambor o un teclado son solo algunas ideas para que los más peques empiecen a
experimentar con la música. ¡Y cuando son algo más mayores, no puede faltar la guitarra, la armónica o la flauta!
Libros y cuentos
Los
cuentos son uno de las mejores cosas que se les puede regalar a un niño en Navidad (y en cualquier otro momento del año). De hecho,
son una gran herramienta para estimular el desarrollo del lenguaje, así como la imaginación de los más peques, transmitir valores fundamentales o aprender sobre cualquier cuestión. No solo eso, a través de los libros los niños aprenden fácilmente gracias a que les hace despertar la fantasía.
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Y
no es necesario que sepan leer. Hay libros de tela o sensoriales con diferentes texturas para que los más peques toquen y experimenten con el tacto, estableciendo así el primer contacto con ellos e inculcando la pasión por la lectura. A medida que van creciendo, se pueden introducir libros más gráficos con los que aprender a través de los dibujos para, finalmente, comenzar con los cuentos como se conocen tradicionalmente. Si además tenemos en cuenta
sus gustos e intereses, podemos afinar en la temática para despertar mayor interés en el hábito de la lectura.
Bloques de madera
Gracias a los
bloques de madera,
los peques potencian sus habilidades motrices, adquieren conceptos matemáticos, físicos y espaciales como el volumen, el tamaño, la longitud, el peso, las formas geométricas... Además de transmitirles nociones algo más complejas como el equilibrio, la simetría o la resistencia.
Apilables y encajables
Los
juguetes de este tipo favorecen los primeros aprendizajes y el desarrollo psicomotor, además de enseñar los colores, los tamaños y a contar. Algunos de los más populares son la
torre cónica o los
cubos arcoíris. El gran valor de ellos es que es un material abierto, que permite gran variedad de juegos y, por tanto, acompañan a los niños durante mucho tiempo.

Dentro de esta categoría encontramos el
arcoíris Walforf que es, probablemente,
uno de los juguetes más famosos del mundo. Hay diferentes tamaños y colores y se adapta a cualquier edad. ¿Qué conseguimos con él? Estimular
el juego simbólico y de construcción, ayudar a contar y seriar, a aprender los colores o a construir en tres dimensiones, acercándose así a las nociones de
espacio y equilibrio. Y además, potencia la
imaginación ya que permite la creación de minimundos. ¡El único límite es la imaginación!
Juguetes para el baño
Hay peques a los que les encanta el momento del baño y otros que lo llevan algo peor. En este último caso, regalar a un niño en Navidad
juguetes para el baño puede ayudarnos a hacerlo algo más divertido.
Las opciones son múltiples, aunque recuerda que
lo mejor es que no tengan ningún tipo de agujeros por donde pueda colarse el agua.
Así evitarás que esta se quede en el interior, pudiendo generar moho. Si ya te ha ocurrido,
puedes limpiar los hongos de los juguetes del baño fácilmente, ¡aunque siempre mejor evitarlo!
Puzles para regalar a un niño en Navidad
Los puzles son una forma divertida y estimulante de aprender y desarrollar habilidades. Son un recurso fantástico de
observación y atención, reconocimiento de formas, colores y dibujos, ordenar y clasificar piezas y de
concentración.
Además,
ejercitan la memoria visual y la paciencia, ayudan a desarrollar la motricidad fina, potencian las habilidades espaciales y matemáticas, mejoran la inteligencia visoespacial y la habilidad de pensar y percibir el mundo en imágenes. Y no solo es cosa de niños, ¡los adultos también podemos pasar horas haciéndolos! En función de la edad, pueden ser de plástico, de cartón, imantados, de madera, con diferentes modos y tamaños o niveles de dificultad.

Si son muy peques, lo mejor son los encajables, con formas sencillas y grandes, colores llamativos y botones de agarre.
A medida que van creciendo, podemos aumentar el nivel de dificultad o elegir los puzles de asociación de figuras o conceptos, desarrollando el razonamiento lógico.
Qué regalar a un niño en Navidad: Bicicletas y patinetes
Aunque pueda parecer lo contrario,
las bicicletas y los patinetes (casi) no tienen edad. No es necesario que el peque sepa andar para disfrutar de uno de los juguetes clásicos de la infancia, aunque eso sí, debe ser capaz de mantener cierto equilibrio para no caerse.
Así, para los más peques son perfectas las
bicicletas sin pedales, de forma que el peque consigue moverse con sus piernas. Cuando son algo más mayores, le podemos regalar a un niño en Navidad una bicicleta convencional, con ruedines o sin ellos.
Otra opción son
los patinetes. En el mercado hay gran variedad de ellos, adaptados a todas las edades.
Lápices y rotuladores para pintar
A pocos niños no les gusta
pintar. Casi todos llevan un artista en su interior, así que un cuaderno,
lápices o rotuladores de colores (mejor si se van fácilmente con agua) son una de las mejores cosas para regalar a un niño en Navidad. Las acuarelas son también otra gran opción. Otra alternativa son las
pinturas para dedos o las
pizarras y tizas de colores. ¡Pasarán horas creando en ella!
Juego simbólico: Cocinitas, cunas de bebés, sillas de paseo, mochilas de porteo...
Durante los primeros años de vida, los peques
aprenden mientras juegan basándose, sobre todo, en
la imitación. Es lo que se conoce como el
juego simbólico: en él adoptan diferentes roles y reproducen situaciones que ven realizar a los adultos en la vida real. Jugar a los médicos, a ser profesores, a cuidar a sus muñecos como si fueran un bebé o a
cocinar son solo algunos ejemplos de juego simbólico.
Hay diferentes opciones para regalar a los niños en Navidad relacionadas con
el juego simbólico: cocinitas de juguete, comida y utensilios de cocina de madera, cunas de bebé, material médico o veterinario...
Juguetes de movimiento
Una comba, patines, pelota... Cualquier juguete que estimule el ejercicio físico y el desarrollo de la motricidad gruesa será bienvenido por un niño o una niña pequeños. De entre ellos, dos de los que gozan de mayor aceptación son el
triángulo de escalada o la
tabla curva, un balancín de interior para desarrollar el
equilibrio.
Se trata de un material inspirado en
la pedagogía Pikler, desestructurado y abierto que permite el movimiento libre, el juego simbólico, los juegos de construcción y la creación de minimundos. Sus posibilidades son infinitas:
balancín, columpio, puente, cabaña, tienda, taburete, cuna, asiento... Además de potenciar diferentes habilidades, ayuda al
desarrollo físico-cognitivo. Las hay de diferentes tamaños para diferentes edades.
Peluches
Los
peluches ayudan a los más peques a
expresar y exteriorizar sus sentimientos. Son juguetes emocionales y excelentes
objetos de apego que les aportan seguridad, calma y bienestar. A los más peques les suelen gustar, especialmente, aquellos que recrean animales.
Mesas de luz
La
mesa de luz es un material inspirado en
la pedagogía Reggio Emilia que, aunque se puede regalar a cualquier edad ya que es un magnífico estímulo sensorial con el que también
trabajamos la concentración, la relajación y el enfoque; empieza a ser realmente útil a partir de los tres años.
Gracias a la luz, los materiales adquieren una nueva dimensión, lo que atrae especialmente la atención de los peques.
A través de materiales translúcidos se pueden trabajar diferentes conceptos como los colores, las formas, las letras, los números, las formas geométricas o los animales. Pero además, también puedes hacer tus propias creaciones artísticas y composiciones.
¿Qué regalar a un niño en Navidad?: Juegos de mesa
Los
juegos de mesa cuentan con importantes
beneficios tanto para el desarrollo como para el aprendizaje de niños y niñas. A ello se suma que podemos pasar horas en familia jugando. ¡Y los hay para todas las edades! Además podemos elegirlos si queremos reforzar áreas concretas o estimular cualquier interés de los peques.
Así, podemos empezar por juegos que potencian las habilidades psicomotrices y cognitivas para potenciar el aprendizaje y desarrollo. Y a medida que crecen, se pueden introducir juegos de mesa en los que van aprendiendo que hay turnos y objetivos a alcanzar. Además, los juegos de mesa les ayudarán a
aprender normas, socializar, desarrollar la paciencia, el lenguaje y gestionar la frustración cuando pierden.