El parto inducido en embarazos sin complicaciones se asocia a un menor rendimiento académico de los menores a los 12 años de edad
"Todos los estudios anteriores analizaron los resultados a corto plazo: muerte infantil y problemas graves poco después del nacimiento. Ninguno de los estudios analiza los efectos a largo plazo de la inducción en el niño, como el desarrollo cognitivo", manifiesta Wessel Ganzevoort, ginecólogo y profesor asociado del Departamento de Obstetricia de Amsterdam UMC.
En su estudio de cohorte vinculado, el equipo de investigadores científicos combinó los datos sobre el embarazo incluidos en el registro perinatal holandés con datos sobre el rendimiento escolar de 'Statistics Netherlands' para evaluar los posibles efectos del parto inducido sobre el rendimiento escolar en los embarazos de bajo riesgo.
Los resultados, publicados en 'Acta Obstetricia Et Gynecologica Scandinavica', revelaron una ligera pero significativa disminución en las puntuaciones de los exámenes de los niños y niñas que nacieron tras un parto inducido entre las semanas 37 y 41 de embarazo, en comparación con aquellos a cuyas madres no se indujo el parto en esas mismas semanas, examinando siempre embarazos de bajo riesgo.
Esto, según advierte la investigadora del Departamento de Obstetricia de Amsterdam UMC., Renée J. Burger, una de las autoras del trabajo, puede tener un bajo impacto si se considera a nivel individual, pero "potencialmente grande en la sociedad" debido a que cada vez hay más inducciones electivas.
"Observamos una reducción pequeña pero significativa en los puntajes de las pruebas para los niños nacidos después de un parto inducido de 37 a 41 semanas, en comparación con los niños en los que no se indujo el parto en esa misma semana, entre los embarazos de bajo riesgo. Y aunque el impacto en el individuo niño puede ser pequeño, esto podría tener un impacto potencialmente grande en la sociedad, dado el creciente número de inducciones electivas", explica Renee Burger,
Consecuencias de la inducción electiva del trabajo de parto en el desarrollo cognitivo
En el estudio solo se analizaron datos procedentes de embarazos en los que no se habían presentado complicaciones y los resultados muestras que, la inducción electiva del parto hasta la 41 semana de gestación inclusive tiene como consecuencia que los menores obtengan puntuaciones inferiores a las de aquellos que nacieron por parto natural."Para cada edad gestacional hasta las 41 semanas, la inducción del trabajo de parto se asoció con puntajes de rendimiento escolar más bajos en comparación con la no intervención. Después de la inducción del trabajo de parto, menos niños alcanzaron el nivel superior de la escuela secundaria (a las 38 semanas, el 48% frente al 54%)", explican los investigadores en su artículo.
Tanto Burger como Ganzevoort enfatizan que la decisión de inducir el parto es siempre un balance de riesgos y consecuencias para el niño y la madre.
"Si hay complicaciones en el embarazo y, por lo tanto, un mayor riesgo para la madre o el niño si el embarazo continúa, estos riesgos superan un efecto adverso modesto a largo plazo, como el rendimiento escolar. Sin embargo, en un embarazo sin complicaciones antes de las 41 semanas, cuando no hay beneficios comprobados de inducir el parto, los investigadores creen que la inducción debe usarse con precaución", enfatizan los autores.
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Inducción electiva: Qué es, por qué se recurre a ella y por qué no es recomendable
La inducción electiva del parto es el inicio del trabajo de parto por conveniencia, sin que haya necesidad médica. Es decir, se da inicio al parto cerca de la fecha en que se completa el embarazo, pero antes de que el cuerpo de la mujer comience el trabajo de parto espontáneamente. La inducción se produce mediante el uso de medicamentos u otros medios para abrir el cuello uterino e iniciar las contracciones.¿Por qué podrían querer las mujeres inducir el parto?
Los motivos por los que se suele recurrir al parto inducido en embarazos de bajo riesgo sin motivos médicos pueden ser variados. Por ejemplo, mujeres que viven lejos de un hospital o que tienen antecedentes de partos rápidos pueden preferir una una inducción programada para evitar el riesgo de un parto sin asistencia que no desean. También se puede optar por la inducción por molestias físicas durante la parte final del embarazo, por querer tener a su propio médico en el parto, por facilitar una fecha en la que con seguridad tendrían a su pareja acompañando en el parto, por conflictos de agenda laboral, etc. En definitiva, se recurre a la inducción electiva si se tiene un embarazo incómodo o si se quiere programar el parto, por diversas cuestiones.
¿Qué consecuencias tiene el parto inducido?
"Aunque a menudo existen razones médicas que brindan una indicación para inducir el parto (por ejemplo, presión arterial alta o problemas de crecimiento), el número de inducciones electivas, es decir, no médicamente indicadas, está aumentando en los tres países . Impulsado principalmente por un aumento en la inducción que no es médicamente necesaria", inciden los autores.
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No obstante, según los autores, el fundamento para llevar a cabo esta intervención médica sería erróneo, ya que "la parte complicada es que todos los estudios anteriores analizaron los resultados a corto plazo" pero "ninguno de los estudios analiza los efectos a largo plazo de la inducción en el niño, como el desarrollo cognitivo", incide Ganzevoort.
Por este motivo, tanto Burger como Ganzevoort enfatizan que deberías sopesarse detenidamente los riesgos y los beneficios antes de tomar la decisión de inducir el parto cuando no existen razones médicas para ello, para evitar así posibles consecuencias negativas tanto para el niño como para la madre.
Evidentemente, cuando existen complicaciones en el embarazo y existe riesgo para la madre o el niño si este continúa, los riesgos superan la posibilidad de sufrir las consecuencias de un posible efecto adverso modesto a largo plazo, tal como puede ser el rendimiento escolar. Sin embargo, por todo lo anteriormente expuesto, en un embarazo sin complicaciones antes de las 41 semanas, los investigadores sostienen que la inducción debe usarse con precaución.
