El
daltonismo es una anomalía visual difícil de detectar en
una revisión rutinaria a profesional de oftalmología porque se necesitan pruebas específicas para hacerlo. De hecho, solo si el peque tiene
antecedentes familiares de daltonismo se le realizará algún test relacionado con los colores.
Se trata de
una afección leve, que no supone ningún riesgo para la salud. Sin embargo, es importante
la detección temprana porque la falta de discriminación de colores
puede afectar a la vida diaria, el rendimiento escolar (y laboral, en el futuro) de un niño daltónico. Sí hay
algunos juegos y actividades que podemos hacer en casa y que nos darán
alguna pista en este sentido.
¿Qué es un niño daltónico?
La
discromatopsia o
daltonismo se refiere básicamente a la dificultad a la hora de ver los colores de los objetos. El nombre más conocido, daltonismo, tiene su origen en el físico y matemático
John Dalton que lo padeció. Fue el primero en describir esta deficiencia e incluso pidió que se conservaran sus ojos. En 1995 se publicaron los análisis de ADN de esos órganos que
demostraron que efectivamente padecía un tipo concreto, la deuteranopia.
La
retina del ojo humano contiene una células llamadas
fotorreceptores que son las encargadas de captar la luz que reflejan los objetos en forma de onda. Hay
dos tipos de fotorreceptores, los
conos y los
bastones. Estos últimos se encargan de
la visión nocturna y diferencian el negro, el blanco y distintas tonalidades de grises, así como la visión periférica. Los conos, por su parte, se encargan de
la visión fina, de los detalles y de la recepción del color. Un
niño daltónico tiene
los conos dañados o no funcionan correctamente.

Puede ser
congénita o
adquirida. En el primer caso, el daltonismo afecta
al cromosoma X, por lo que afecta más a niños que a niñas (del 5-al 8% de los chicos frente al 0,5% en el caso de las chicas). Existen varios tipos, según la clasificación de la
Asociación Española de Pediatría y que responde a criterios del color implicado y el grado de afectación:
- Acromatopsia: No se percibe ningún color (es una enfermedad rara pero la forma más grave de esta patología);
- Daltonismos monocromático (o monocromatopsia): la visión se reduce a solo un color;
- Daltonismo dicromático: puede ser de tres tipos:
- Pronatopía: no se identifica el rojo, que parece beige, y el verde es parecido al rojo.
- Deuteranopía (el que sufría John Dalton): No se distingue el verde, que se ve en tono amarillo. Es el más frecuente dentro de esta categoría.
- Tritanopía: falla el azul, que además se confunde con el amarillo y el azul.
- Daltonismo tricromático anómalo: Se confunden varios colores entre sí. Es el más extendido.
El daltonismo adquirido
Se trata de un tipo de discromatopsia
menos común y está relacionado con una
enfermedad o
afección ocular. Según la
Academia Americana de Oftalmología, este tipo de daltonismos está causado por trastornos de la retina o del nervio óptico. Entre
los síntomas están una visión deficiente o puntos oscuros y blancos persistentes.

Puede afectar a uno o a los dos ojos y lo provocan
enfermedades como
las cataratas, neuritis, glaucoma, degeneración macular; por
patologías sistémicas o
neurológicas; o por el
consumo de drogas, alcohol o tóxicos.
Cómo saber si un niño es daltónico
Existen
dos pruebas que
el oftalmólogo pediatra puede usar para determinar si nuestro peque es daltónico. Por un lado, la
prueba Ishihara, que es la más común y bastante fiable (e incluso podemos hacerla en casa). Consiste en
una serie de imágenes de color que tienen números incrustados con puntos de colores.
Estos son de un color diferente al fondo. Si el menor no distingue el número, lo más probable es que tenga
daltonismo. También pueden incluir caminitos o figuras en vez de números para aquellos menores que aún no reconocen las cifras.

Esta prueba se llama así por
el oftalmólogo japonés Ishihara Shinobu, profesor también de la Universidad de Tokio. La desarrolló
en 1918 para estudiar cómo veían los militares japoneses.
Por otro lado, existe el
test de Farnsworth-Munsell. Se realiza con fichas de colores de distintas tonalidades numeradas en el anverso. El niño debe ordenarlas según la gama de colores. Es una prueba que necesita de la colaboración del menor, así que difícilmente se puede realizar si son muy pequeñitos.
Cómo ayudar a un niño con daltonismo
Aunque puede ser adquirido, lo más habitual es que el daltonismo sea una condición desde el nacimiento. Los niños que padecen daltonismo
no sabrán que lo tienen, en estos casos, porque su visión siempre ha sido así.
Es la única forma de ver que conocen. No obstante, es posible que hayamos detectado que
confunden objetos azules y verdes, o rojos y verdes, lo que ya es una señal en sí misma. Desde luego no hay que entrar en pánico. Podemos realizar
algunas actividades para asegurarnos.
Si no conocen los colores, podemos invitarlos a
agrupar cartulinas de colores. Debemos elegir el rojo, verde, azul y amarillo. Cortamos varios cuadrados de cada color y les pedimos que los agrupen. Confundirlos puede ser indicativo de que son daltónicos. Si los conocen, podemos animarles a
identificar colores utilizando frutas. Podemos observar también
cómo colorean sus dibujos. Es muy habitual que dibujen animales, como un perro, de color rojo o verde.
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Una vez determinemos que confunden los colores, lo mejor es
acudir al pediatra o al oftalmólogo pediátrico para que confirme el diagnóstico. Si formáis parte de
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Para el daltonismo
no hay tratamiento. Sin embargo, como indiqué al principio, es importante detectarlo para que esta anomalía no interceda en la vida de nuestros peques. Según la AEP, la ciencia está desarrollando
sistemas para mejorar el daltonismo, aunque no se ha logrado que la visión sea como la de personas que no lo tienen. Existen gafas cromáticas, filtros rojos, lentillas especiales e incluso programas informáticos.
Tal vez para cuando nuestros hijos sean mayores se habrán logrado avances suficientes. No obstante, la
única limitación que tendrán en el futuro si no es así es que no podrán ser controladores aéreos, pilotar un avión o ser policías. Afortunadamente, hay muchas otras profesiones a las que podrán dedicar parte de su vida.