No, no tienes más probabilidad de tener lesión anal si no te hacen la episiotomía

Un estudio demuestra que la reducción de la tasa de episiotomías no supone un aumento general en las lesiones del esfínter anal

Brenda Macías5 min de lectura
No, no tienes más probabilidad de tener lesión anal si no te hacen la episiotomía
Un estudio publicado en PLOS Medicine ha demostrado que la reducción de la tasa de episiotomías no supone un aumento general en las lesiones del esfínter anal.

Sin relación causa-efecto entre la ausencia de episiotomías y las lesiones del esfínter anal

Para realizarlo, los investigadores evaluaron las variaciones en la prevalencia tanto de las episiotomías como de las lesiones en el esfínter anal utilizando datos de las Encuestas Perinatales Nacionales de 2010, 2016 y 2021, con un total de 29.750 mujeres con parto vaginal. Y descubrieron que la prevalencia general de la episiotomía disminuyó del 25,8% en 2010 al 20,1% en 2016; llegando al 8,3 en 2021. Esta tendencia a la baja se mantuvo en todos los grupos, desde el -33% en mujeres nulíparas (que nunca han parido antes) con un feto único en posición cefálica y a término que tuvieron un parto con fórceps hasta el -94% en partos múltiples.   Tipos de pujos ¿cómo pujar y respirar durante el parto?   Al comparar estos datos con los relacionados con las lesiones del esfínter anal, encontraron que la diferencia en la prevalencia general entre 2010 situada en 0,7% y 2021 con un 1% no fue estadísticamente significativa. Así, entre los grupos solo las mujeres nulíparas con un feto único en posición cefálica y a termino con un parto instrumentado tuvieron un aumento significativo en cuanto a las lesiones anales. Según Raphaele Houlbracq de la Université Paris Cité, y uno de los autores del estudio:
"Nuestros resultados y la literatura reciente sugieren que es necesario reconsiderar las indicaciones de políticas restrictivas de episiotomía para partos instrumentales en mujeres nulíparas".

¿Qué riesgos tiene la episiotomía y por qué ya no se recomienda?

La episiotomía es una incisión que se realiza en el periné para ensanchar el canal blando del parto. Hasta hace unos años se realizaba de forma rutinaria para evitar desgarros, pero, tal y como recoge el Ministerio de Sanidad en la Guía de Práctica Clínica sobre la Atención al parto normal, no debe realizarse de forma rutinaria en un parto espontáneo y solo se llevará a cabo si hay necesidad clínica, como un parto instrumental o sospecha de compromiso fetal.   Aprende a identificar los síntomas del parto y a prepararte para ese día, los días previos y el postparto con el Curso Online "El Parto"   Por tanto, se entiende que esa disminución que refleja el estudio está relacionada con el cambio en las indicaciones obstétricas a lo largo de los años. Si antes lo habitual era realizar una episiotomía "para evitar el desgarro", en la actualidad, las recomendaciones médicas y la práctica clínica ha demostrado que una episiotomía no solo no evita el desgarro, sino que lo agrava.  ¿Cómo se cuida la cicatriz de la episiotomía? Además de lavarla con agua y jabón neutro una vez al día y secarla bien con toques suaves hasta que se hayan caído o se retiren los puntos, hay que vigilarla de cerca ya que, a veces, puede aparecer dolor. Este puede ser normal los primeros días, pero si va en aumento, la zona está inflamada, enrojecida o caliente, la herida expulsa líquido o sangra o provoca fiebre y/o malestar es importante consultar al médico. En ocasiones, pueden seguir existiendo molestias, dolor, inflamación, falta (o exceso) de sensibilidad en la zona o adherencias una vez que la herida ya ha cicatrizado. Y en ningún caso deben considerarse normales, por lo que resulta fundamental saber cómo tratar este tipo de cicatrices.   Temblores postparto   Hay que tener en cuenta que en las episiotomías (y también en las cesáreas) los cortes van más allá de la piel: tejido subcutáneo, fascia, terminaciones nerviosas y músculos en las intervenciones más profundas. Y es justo en el corte de las terminaciones nerviosas donde podemos encontrar la falta de sensibilidad de la zona. También pueden provocar adherencias, fibrosis, retracción de los tejidos o queloides, cuyas consecuencias son más molestas. A ello se suman incontinencias urinarias y fecales, dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), prolapsos, dolores digestivos, respiratorios, lumbares, abdominales o ginecológicos, con dolores durante la regla que antes no existían. Incluso la postura puede verse afectada ya que si la cicatriz hace tensión, tira del tejido, puede provocar que la mujer tienda a flexionar el abdomen dando lugar a una retroversión de la pelvis para compensar. Es decir, muchas veces aparecen dolores en otras zonas del cuerpo y no somos capaces de relacionarlos con la cicatriz que, aparentemente, se ha curado bien por fuera. Por ello, es fundamental acudir a las revisiones postparto, especialmente con la fisioterapeuta especializada en suelo pélvico que nos ayudará a tratar este tipo de lesiones en caso de ser necesario.   Sana las heridas emocionales y cura las secuelas del parto traumático con el Seminario Online “El parto traumático”   ¿Por qué ya no se recomienda la episiotomía? ¿Qué riesgos tiene la episiotomía? ¿Qué es mejor, episiotomía o desgarro? Si quieres saber las diferencias entre la episiotomía o un desgarro perineal natural, cómo es la recuperación de la episiotomía o sus consecuencias, en la Tribu CSC cuentas con un equipo de expertos/as en salud infantil y crianza respetuosa que puede ayudarte. Entre ellos, se encuentra la matrona Sara Caamaño Además, podéis descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, y tenéis una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.