El
acné neonatal es un tipo de afección en la piel del bebé que aparece a los pocos días (o semanas) del nacimiento. Se trata de
una afección benigna diferente al acné juvenil, que tiene un origen y unas características completamente distintas.
La
piel del bebé es muy delicada y necesita cuidados por nuestra parte. En
Criar Con Sentido Común contamos con profesionales como
la pediatra Gloria Colli o
la dermatóloga infantil Mónica Roncero que os pueden ayudar a través de
la Tribu CSC en esta labor.
Los recién nacidos tiene una piel con
muchas particularidades que la hacen especialmente sensible y susceptibles de
irritación, sequedad, erupciones o manchas. Hasta la pubertad no se desarrolla por completo.
La piel del bebé es más fina y delicada, y la función de barrera y protección aún no está bien desarrollada, y por eso es tan importante su cuidado. Incluso
la producción de melanina es más lenta (de ahí la necesidad de protegerles de las radiaciones ultravioletas del sol).
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En ocasiones, la piel del bebé se puede ver afectada por
patologías cuya causa es indeterminada y que nos preocupan. Ocurre con el acné neonatal que, afortunadamente, es una afección sin riesgos.
¿Qué es el acné neonatal?
Se trata de
lesiones benignas de la piel que aparecen normalmente cuando el bebé ha cumplido la segunda semana tras su nacimiento. Según la Asociación Española de Pediatría (AEPED), se trata de una circunstancia que afecta hasta al
20% de los recién nacidos. Pero no hay que preocuparse porque es benigna.
La causa del acné neonatal no está muy clara, aunque la hipótesis más aceptada es que
está relacionado con las hormonas maternas. Es decir, que en algunas ocasiones el paso de las hormonas de la madre al bebé hace que
se estimulen las glándulas sebáceas del bebé y este desarrolla estos granitos.
No se trata de acné adolescente ni tiene relación con el hecho de que en la familia haya antecedentes de esta afección cutánea. En algunos textos se habla de otro concepto,
el acné del lactante, pero, según nuestra pediatra, Gloria Colli, es
"una mala traducción del inglés porque no existe tal tipología".

Sí se puede producir
acné infantil, similar al de los pre y adolescentes, pero es una circunstancia rara que puede aparecer a partir de los 2 años aproximadamente. Según nuestra pediatra Gloria Colli, el acné infantil está relacionado con alguna alteración hormonal del niño o niña. En cualquier caso,
el acné neonatal es diferente.
Tampoco tiene relación con el acné de la pubertad. Pueden parecerse, pero el mecanismo que lo produce es distinto y los granos también. En el acné de los recién nacidos
no hay espinillas (comedones) ni granos grandes dolorosos y con pus, como sí lo hay en el de los adolescentes. El acné infantil y el de la pubertad sí son similares.
¿Cuáles son los síntomas del acné neonatal?
Si tu bebé tiene acné neonatal habrás observado que tiene
unos pequeños granitos rojos o blancos en su carita, principalmente en
las mejillas, la nariz y/o la frente. Son benignos e indoloros así que, aunque a ti te puedan resultar molestos, al bebé no.

Este tipo de acné
no presenta complicaciones ni síntomas complementarios. Y habitualmente
se resuelve de manera espontánea. Lo habitual es que desaparezca en los
primeros tres meses de vida.
¿Cómo se eliminan los granitos?
En realidad es una circunstancia que tal como viene, se va. Es decir, al ser una patología leve
no es necesario aplicar al bebé ningún tratamiento. Y no deja cicatrices en la piel del bebé.
Desde la AEPED señalan que no hay que aplicarles cremas ni hacer nada especial, sino que es suficiente con
mantener la higiene habitual. En el caso de los recién nacidos,
la mejor opción es utilizar solo agua y, en caso de usar algún producto, que este sea natural adecuado para la piel del bebé y si es aceite mejor que gel.

Como ya hemos dicho, la piel del bebé es extraordinariamente delicada (es
5 veces más fina que la de un adulto) por eso cualquier alteración puede afectarle. Por ejemplo, en verano es muy habitual que se vean afectados por
la sudamina que afecta principalmente a recién nacidos y menores de un año. Está provocado por la obstrucción de las glándulas que producen el sudor, las glándulas sudoríparas.
¿Se puede prevenir?
No,
no se puede prevenir, debido a que no se conoce muy bien la causa. En cualquier caso, si los granitos se mantienen pasado los tres primeros meses o te preocupan, puedes consultar con el pediatra para que este determine si es necesario aplicar algún tratamiento más concreto ya que, aunque
por lo general suele ser leve y resolverse espontáneamente sin dejar cicatrices (por lo que no suele precisar ningún tratamiento), en determinados casos se puede indicar un tratamiento con una crema suave con corticoide.