El juego tiene una importancia vital en el desarrollo del ser humano
El juego es un derecho de la infancia y una herramienta de práctica y preparación para la vida, pero también una poderosa fuente de de felicidad, alegría y de relación. Es decir, la calidad del juego de nuestros hijos e hijas influye directamente en su bienestar. Así que para saber si todo va bien en el universo emocional de nuestros peques y comprobar si están adquiriendo las habilidades necesarias para su desarrollo a través de sus juegos, basta simplemente con sentarse a observar. La observación del juego de nuestros peques nos da pistas de las carencias o necesidades, así como de las capacidades y preferencias personales de cada peque. La observación de nuestros hijos e hijas es la mayor consejera a la hora de elegir los regalos de Navidad para los niños. Por ejemplo: si detectamos dificultad con las mates en nuestro hijo, podemos buscar un juego que le ayude a entenderlas de una forma más manipulativa, lúdica y visual. Asimismo, si nuestra hija se pasa las tardes dibujando, seguro que saca buen partido a un maletín de pintura. ¡Incluso en los más pequeñitos es posible detectar si disfrutan más encajando que golpeando o haciendo rodar!
Cómo elegir los regalos de Navidad para niños
Los patrones de juego de los niños
El psicólogo suizo Jean Piaget definió los esquemas de juego de los niños que debemos observar ya que representan las cuatro etapas del desarrollo infantil:- Etapa sensoriomotora. Suele durar hasta los dos años y en ella los peques aprenden a través de sus sentidos. En esa etapa es importante ofrecerles juguetes que puedan ver, tocar, oler, tocar e incluso saborear. Todo ello servirá para fortalecer sus estructuras cognitivas y promover su desarrollo y aprendizaje.
- Etapa preoperacional. En ella se juega con representaciones simbólicas y que alcanza hasta los seis o siete años. Es la etapa del juego simbólico que será uno de los pilares básicos de su aprendizaje en la primera infancia ya que les ayuda a comprender e imitar el mundo que les rodea. Los peques empiezan ahora a usar su imaginación y emplean objetos para representar cosas imaginarias. Por ejemplo, usan botones como monedas e improvisan una tienda con las cosas que tenemos por casa.
- Etapa de las operaciones concretas. Alcanza hasta los 12 años. Aquí el cerebro se ha sofisticado y nuestros hijos son capaces de aprovechar lo anteriormente aprendido para integrarlo en sus juegos y hacerlos más complejos. Los juguetes, por tanto, habrán de ser también más complicados. Es el caso de los juego de mesa o de lógica, a los que empiezan a prestar una mayor atención.
- Etapa de las operaciones formales. En ella se presenta el pensamiento abstracto y abarca hasta los 15. El pensamiento abstracto aparece alrededor de los 12 a 15 años, cuando ya son capaces de pensar y organizar ideas sin depender de la manipulación sensorial de un objeto.
El juego está íntimamente relacionado con el desarrollo motor del bebé, sus habilidades manuales, su capacidad de aprendizaje e incluso con la comunicación y el lenguaje. Aprende a proporcionarle el espacio y los objetos o juguetes más adecuados con el Seminario Online "Desarrollo, juego y estimulación (6-12 meses)"
Regalamos poco aire libre y pocas experiencias compartidas
Las etapas en el desarrollo de los niños pueden ayudarnos a elegir los regalos de Navidad de los niños pero también es importante promover los juegos al aire libre, ya que los expertos recomiendan jugar al menos dos horas diarias en el exterior. Esto resulta fundamental para el desarrollo físico, intelectual y social de los menores. Sin embargo, según la Guía AIJU del Instituto Tecnológico de producto infantil y de ocio, el 82% de los niños y niñas españoles - cuatro de cada cinco -, juega al aire libre menos tiempo del recomendado. Los menores de 10 a 12 años, con una media de 35 minutos, son los que menos lo hacen. La guía también alerta de un exceso de actividades extraescolares en detrimento del juego y del tiempo libre de los menores, lo que no solo afecta a su aprendizaje y desarrollo, sino que también tiene fatales consecuencias en su bienestar psicológico y emocional, ya que puede convertirlos en personas estresadas desde la infancia.
Aún peor es que solo el 10,3% de los peques menciona a sus padres y madres como compañeros habituales de juego. Y es que, tristemente, según la investigación LEGO Play Well Report, menos de la mitad de las madres y padres españoles (el 44%) consideran igual de importante jugar con sus hijos que ayudarles con sus tareas personales.
Sin embargo, parece que el confinamiento provocado por la pandemia ha hecho reconocer a los progenitores españoles que el juego destaca como un elemento importante para ayudar a toda la familia a mantenerse entretenida (91%) y emocionalmente sana (88%).
Consideraciones generales
A la hora de regalar a nuestros hijos sería fundamental tener en cuenta su fase de desarrollo y para ello nada mejor que observarles para ver cómo varían sus modos de juego, dándoles espacio para crear y desarrollar su imaginación a través del juego libre. Igualmente importante sería regalar juguetes que no les roben el protagonismo en el juego con miles de funciones electrónicas, sino que les permitan desarrollar libremente y a su ritmo su imaginación y creatividad.
Cada niño es único: Observa jugar para elegir bien sus regalos
Cuando elijo los regalos de mi hijo bien puede parecer que estén casi todos elegidos en tiendas de bricolaje y ferretería. Cuando lo cuento, observo que a mucha gente le da pena que no haya más juguetes en su lista de regalos de Navidad. Al consultar y pedir consejo al respecto a Elena Mesonero, logopeda infantil del equipo de profesionales de Criar con Sentido Común, con la que podéis poneros en contacto en la Tribu CSC, la especialista me confirmó que el que a todos los niños les gusten los juguetes es una percepción nuestra:"Igual que a todos los adultos no nos gustan las mismas actividades, es absurdo pensar que a todos los niños les van a gustar los mismos juguetes. De hecho, hay niños a los que ni siquiera les gustan los juguetes y prefieren material de manualidades, deportivo o menaje de cocina real.
Lo importante es conocer a nuestros hijos, saber qué actividades son sus preferidas, en qué tareas invierten más tiempo, observar con qué juegos se divierten más… Así también evitaremos incluir en la lista juguetes que puedan ser el resultado más de un capricho pasajero que han visto en un anuncio de la tele que de un interés real".
¿Qué le gusta? ¿A qué dedica mayormente su tiempo? ¿Qué hace en casa? ¿Qué cosas le divierten, por qué actividades muestra curiosidad y qué materiales pide directamente tener? Esas son las cosas que debemos tener en cuenta a la hora de elegir los regalos de Navidad para los niños.
