Enfermedad cardiovascular y Covid-19
Un estudio, en el que participaron casi 160.000 personas en Reino Unido, publicado en Cardiovascular Research (revista de la Sociedad Europea de Cardiología), señala una relación directa entre enfermedad cardiovascular y Covid-19. Los pacientes que han pasado esta enfermedad tienen más riesgo de muerte a corto y largo plazo. En los niños y jóvenes, una de las consecuencias más grave ha sido el Síndrome inflamatorio multisistémico. Una complicación postinflamatoria rara pero grave que puede causar disfunción miocárdica aguda, arritmias y anomalías en la arteria coronaria. Este estudio, no obstante, se ha centrado en personas adultas.
Sobre el síndrome inflamatorio multisistémico, la pediatra, Gloria Colli, explica en nuestro blog:
En cualquier caso y ante cualquier duda, puedes contar con Colli y con el resto de miembros del equipo de profesionales de Criar Con Sentido Común al que puedes encontrar en la Tribu CSC."Aunque no se saben exactamente las causas que provocan el Síndrome Inflamatorio Multisistémico por COVID-19 en niños, sí que se conocen los síntomas que orientan el diagnóstico y gracias a la alta sospecha, al diagnóstico precoz y al tratamiento de soporte adecuado, el pronóstico de esta entidad es bueno y los niños se recuperan sin secuelas."
Riesgo 81 veces mayor de afección cardiovascular en las 3 semanas posteriores a la infección por Covid y 5 veces hasta 18 meses después
El estudio que relaciona enfermedad cardiovascular y Covid-19 se ha centrado en comparar la aparición de afecciones cardiovasculares y la muerte en personas contagiadas y no contagiadas antes de diciembre de 2020, cuando no había vacunas disponibles para frenar la pandemia del coronavirus.En comparación con las personas no infectadas, la probabilidad de que los pacientes con Covid-19 mueran es de hasta 81 veces mayor en las primeras 3 semanas de infección y 5 veces mayor hasta 18 meses después.

Para ello utilizaron los datos del UK Biobank. Concretamente se emparejaron a 7.500 pacientes infectados con la Covid-19 (infectados entre marzo y noviembre de 2020) con hasta 10 personas sin enfermedad durante el periodo del estudio (entre marzo y agosto de 2021). También con una cohorte histórica de 2018 (antes de la pandemia).
Los datos se obtuvieron de registros médicos y de defunción. Se incluyeron enfermedades cardiovasculares importantes (combinación de insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular y enfermedad coronaria); condiciones cardiovasculares como apoplejía, fibrilación auricular e infarto de miocardio; muerte por enfermedad cardiovascular, y todas las causas de muerte.
Mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares
Los investigadores evaluaron dos fases:- Fase aguda. Dentro de los 21 días posteriores al diagnóstico de covid-19.
- Postaguda. A partir de los 22 días posteriores al diagnóstico y continuando hasta los 18 meses.
En comparación con las dos series no infectadas, los pacientes con Covid-19 tenían 4 veces más probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular importante en la fase aguda y un 40% más en la postaguda.

En comparación con las personas no infectadas, el riesgo de muerte en pacientes con coronavirus fue hasta 81 veces mayor en la fase aguda y 5 veces mayor en la postaguda.
Es decir, que en el binomio enfermedad cardiovascular y Covid-19, las personas que habían pasado el coronavirus tenían más probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular importante o morir que los casos no graves. Estas infecciones incluyen infarto de miocardio, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y trombosis venosa profunda.
No obstante, para algunas de estas enfermedades como el accidente cerebrovascular o la fibrilación auricular, el riesgo volvía a los niveles normales a medio y largo plazo.
Enfermedad cardiovascular y Covid-19: Los autores piden que se vigile a los enfermos durante un año
El autor principal de este estudio que relaciona enfermedad cardiovascular y Covid, 19, Ian CK Wong (Universidad de Hong Kong) indica que "los pacientes con la Covid-19 tenían más probabilidades de desarrollar numerosas afecciones cardiovasculares en comparación con los participantes no infectados, lo que puede haber contribuido al mayor riesgo de muerte".
Por ello propone que las personas que han pasado la Covid-19 deberían ser vigilados durante al menos un año tras recuperarse de la enfermedad grave para diagnosticar las posibles complicaciones cardiovasculares de la infección. Estas complicaciones forman parte de lo se conoce como Covid persistente.
¿Cómo se asocia las enfermedades cardiovasculares con el Covid?
El catedrático del área de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), Guillermo López Lluch, escribe en este artículo que la margen de los síntomas habituales respiratorios, la Covid-19 y otros virus respiratorios pueden desencadenar síntomas cardiovasculares, como apunta el estudio explicado antes."De hecho, el conocimiento que tenemos de las secuelas de otras pandemias indica que estos síntomas pueden afectar a la esperanza de vida provocando muertes prematuras desde meses a años después."Según este experto, las complicaciones más frecuentes que relacionaban enfermedad cardiovascular y Covid-19 eran fallo cardiaco, daño en el miocardio, arritmias y síndrome coronario agudo.
En esto momentos se barajan 2 posibilidades sobre por qué el coronavirus afecta al sistema cardiovascular y ambas se basan en "evidencias consistentes":
" 1. Una respuesta inmunitaria desequilibrada frente a la infección vírica causa un proceso inflamatorio que provoca daños vasculares. La inflamación, cuyo máximo exponente es la tormenta de citoquinas, provocaría vasculitis, o inflamación vascular. Así, en personas que ya presentan inicio de enfermedad cardiovascular, esta inflamación aceleraría el proceso. Esto explicaría que las personas más afectadas por Covid-19 sean aquellas que presentan problemas cardiovasculares y factores de riesgo como diabetes, hipertensión y hipercolesterolemia. 2. El SARS-CoV-2 se introduce en las células utilizandola proteína ACE2, muy presente en las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos. Esta proteína es esencial para el funcionamiento del sistema cardiovascular, regulando la presión sanguínea, el control de electrolitos, la reparación de los vasos y la inflamación. Así, si el virus llega a la sangre invadirá estas células, provocará daño en el endotelio acompañado de inflamación, dando lugar a vasculitis y a trombosis, dos de los síntomas de la infección. Además, la propia proteína S genera señales de inflamación en las células endoteliales agravando aún más la situación."
