El
lanugo es una
capa fina de vello que tiene el recién nacido. Su función es protectora y todos los bebés lo tienen, pero a la mayoría se les cae antes del nacimiento. Si tu bebé ha nacido con lanugo, no te preocupes,
desaparecerá por sí solo con el paso del tiempo.
¿Qué es el lanugo y para qué sirve?
Algunos bebés nacen con mucho
vello, largo y oscuro, especialmente en las zonas de
la espalda y los hombros, pero también puede aparecer
en el rostro o las orejas. A veces los padres se sorprenden al ver al niño, o se preocupan pensando que no es normal... ¡sí que lo es!
Esa
fina capa de vello se llama lanugo y es totalmente normal (en
los bebés prematuros, de hecho; es bastante frecuente, ya que su edad gestacional no ha dado tiempo a que se cierre el ciclo natural del proceso de desprendimiento).
La
genética es uno de los factores que intervienen en la cantidad de vello con el que el bebé viene al mundo. Hay neonatos que apenas tienen
lanugo, y otros que tienen muchísimo en algunas zonas, como la espalda. No hay que hacer nada para quitar este vello al bebé, ya que
se desprenderá solo de su cuerpo en las primeras semanas de vida.

No forma parte ni tiene nada que ver con la
vérnix caseosa, una fina capa de grasa blanquecina también conocida como
unto sebáceo, que recubre la tan
delicada piel del bebé cuando nace. Esta
tiene una función protectora, sirve para hacer frente a las agresiones externas y sustancias irritantes.
También contribuye a que el feto mantenga una
temperatura estable y adecuada, evitando la deshidratación, la humedad y el frío
dentro del útero. Asimismo, desempeña un papel importante en
el momento del expulsivo, ya que este unto sebáceo
favorece que el feto resbale mejor por el canal de parto.

Tradicionalmente, se han atribuido al
lanugo las mismas funciones que al
unto sebáceo, sin embargo no existen estudios científicos que demuestren cuál es la función exacta de este
vello, que recubre a muchos bebés cuando nacen.
¿Cuándo aparece y desaparece?
El
lanugo aparece primero en la cabeza del bebé alrededor de las semanas 15-18 de embarazo. Hacia la semana 22 ya recubre toda
la piel del bebé. Esta fina capa de vello desaparece casi por completo en las s
emanas 38 a 40 (excepto en la parte superior de los brazos y los hombros). Queda entonces suspendida en el
líquido amniótico, flotando. Al ingerir
este líquido el bebé, se expulsa posteriormente en forma de
meconio.
Por más que no te guste el aspecto que presenta tu bebé cubierto de vello, ten en cuenta de que
el lanugo es solo algo estético. No tienes de qué preocuparte, ya que
se irá desprendiendo por sí mismo del cuerpo del bebé en los primeros
días o semanas después del parto.

Durante
la caída del lanugo, es normal observar pequeñas calvas o calvicie total en algunas partes del cuerpo del bebé. Esto se debe a que
el roce hace que el lanugo desaparezca (la cabeza, por ejemplo, es una zona que tiene roce de manera continua).
¿Requiere algún cuidado especial?
No requiere ningún tipo de tratamiento, acción o cuidado especial para eliminarlo.
Se cae solo, siguiendo un proceso fisiológico natural que tiene sus propios ritmos y
debemos respetarlo. Y, por supuesto,
no debes plantearte ningún tipo de depilación.

Hay especialistas que sostienen que
masajear suavemente la piel del bebé puede facilitar y acelerar la
eliminación de lanugo, pero los mismos expertos aseguran que no es necesario y puede ser peligroso para el bebé si no se hace adecuadamente.
La piel del bebé es muy delicada y si la frotamos con demasiada fuerza, podemos producirle rojeces y sequedad.
Lo mejor es
tener paciencia, porque con toda seguridad
ese vello desaparecerá de la piel del bebé solo con el paso del tiempo (y más pronto que tarde).
¿Y si es hipertricosis?
Es habitual
confundir el lanugo y el pelo, pero son muy diferentes.
El lanugo es aterciopelado y se caerá, mientras que
el pelo es más duro, más largo y mucho más resistente.
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La
hipertricosis es una
alteración genética que hace que las personas tengan mucho más vello de lo "normal" cubriendo el cuerpo. Este vello es mucho más abundante y fuerte que el
lanugo y, aunque sigue siendo una cuestión estética, puede llegar a
afectar a la autoestima y la vida social de los niños.
En estos casos
sí se puede plantear la depilación láser como solución. Si sospecháis que vuestro bebé tiene
hipertricosis, consultad a vuestro pediatra vuestras preocupaciones. Él/ella es la persona más adecuada para averiguar si se trata de una
alteración genética, qué alcance tiene, las posibles soluciones y el momento adecuado para llevarlas a cabo.