¿Qué es el método mimamoru?
Mimamoru es un acrónimo fruto de 2 palabras japonesas: "mi" que significa vigilar y "mamoru" que significa proteger, y se puede traducir como "enseñar observando". ¿En qué consiste? En algo tan sencillo (y complicado a la vez) como dejar a los niños que resuelvan por sí solos sus propios conflictos, promoviendo así su aprendizaje. Para ello, observan la escena prestando atención a las señales no verbales, el lenguaje corporal y las emociones expresadas; adoptando una actitud de espera y permitiendo a los peques que resuelvan los problemas sin intervenir.
Solo en caso de ser necesario, interviene el adulto para guiarlos, practicando la escucha activa y mostrando empatía con los sentimientos y necesidades de cada menor implicado en el conflicto. De esta forma, los niños se sienten comprendidos y apoyados, a la vez que se fomenta la resolución pacífica de los conflictos. Pero, además, se fomenta su autonomía, autoconfianza y resolución de problemas, así como el aprendizaje de habilidades sociales.
El método mimamoru se caracteriza por 3 principios básicos:
- Intervención mínima temporal para reducir el riesgo de daño físico.
- No intervenir o mantenerse al margen de la pelea para alentar a los niños a resolver el problema.
- Dejar a los niños resolver el conflicto una vez que se determina que son capaces de hacerlo sin el apoyo de un adulto.
Pero esto no implica que dejemos a los más peques a su suerte para resolver conflictos. Los profesores del país nipón observan la escena, promoviendo el aprendizaje a través de la exploración y las acciones voluntarias, e intervienen solo en caso de ser necesario, concretamente cuando se ponga en peligro la seguridad de los menores y el riesgo del conflicto y daño físico causado por las peleas sea mayor a los beneficios de que lo gestionen ellos solos.
El método mimamoru no es ajeno a la propia cultura japonesa y, de hecho, está vinculado a la práctica de socialización del país tanto en el hogar como en la escuela, donde los adultos tienen por norma esperar a que los niños respondan por sí mismos a los problemas. Sin embargo, y debido a su éxito, el estudio plantea la posibilidad de exportarlo a otros países del mundo.
Así, según los investigadores, a pesar de que el método mimamoru puede parecer pasivo ya que evita la intervención activa de los adultos, lo cierto es que obliga a los educadores a trabajar la paciencia y observar y esperar a que los más peques piensen y actúen por sí mismos.
"Para ello, parten de la confianza de los adultos en la bondad inherente de los niños, así como en su capacidad de aprender a través de las interacciones sociales cotidianas", explican.
¿Cuándo debemos intervenir los adultos en los conflictos de los peques?
Aprender a resolver conflictos forma parte del desarrollo y educación emocional de nuestros peques. Por ello, es importante que ante las peleas de niños en el colegio, por ejemplo, les demos su espacio para que traten de resolverlos por sí solos, trabajando conceptos como la empatía, ponerse en el lugar de la otra persona y sus necesidades, aprendiendo a negociar y a solucionar problemas.
Descubre cómo comunicar a tu peque la llegada de un hermanito, gestionar los celos, conflictos entre hermanos y fomentar el vínculo entre tus hijos/as para conseguir que hagan equipo con el Seminario Online "Celos y conflictos entre hermanos/as"
Por ejemplo, los educadores señalaron que dejar a los niños que experimenten sensaciones como "¡duele!" (dolor físico) o bien "¡Oh no, no debería haberlo hecho" (culpa) puede significar una enseñanza con relación a que las peleas físicas no resuelven los problemas.
Les damos espacio, pero debemos estar presentes observando e interviniendo en caso de ser necesario. Sería el caso, por ejemplo, de los insultos o agresiones físicas. En este momento sí sería indispensable intervenir para poner los límites necesarios y resolver el conflicto entre ellos.
Recuerda que si sigues teniendo dudas sobre qué hacer con los niños que discuten por todo o cómo hacer que dos niños dejen de pelear, en la Tribu CSC podemos ayudarte. Junto a Elena Mesonero, encontrarás un equipo de profesionales para resolver todas tus inquietudes, además de 120 cursos online sobre diferentes temas como maternidad y embarazo, parto y postparto, salud o sueño infantil.
Podéis descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, y tenéis una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.
