Es probable que si han tenido que realizar una analítica de sangre a tu peque o realizarle alguna cirugía, te hayan pedido que el bebé esté en ayunas unas horas antes. Pero, ¿cuánto tiempo debe estar sin comer? Y, en el caso de los peques amamantados,
¿cómo es el ayuno preoperatorio en bebés lactantes?
¿Cuántas horas de ayuno preoperatorio deben hacer los bebés lactantes?
Aunque no es muy frecuente, en ocasiones, puede ser necesario
someter a un bebé lactante a determinados procedimientos que requieren ayuno. Es el caso de una analítica de sangre, intervenciones quirúrgicas o pruebas médicas que sean dolorosas.
Así, se suele recomendar que el bebé no coma en las horas previas
para evitar que se produzca una broncoaspiración del contenido gástrico regurgitado, que puede tener consecuencias graves.
Por ello, es habitual que nos planteemos preguntas como ¿cuántas horas de ayuno debe tener un bebé para la toma de muestra? ¿Cuántas horas de ayuno para preoperatorios? ¿Cuántas horas sin comer antes de la anestesia?

Lo cierto es que
no hay evidencia directa ni ensayos clínicos que aborden el tema más allá de las guías de práctica clínica. Estas coinciden con la American Academy of Pediatrics (AAP), que indica que, salvo en los casos de emergencia,
el estómago del niño debe permanecer vacío antes de anestesiarlo.
Así se evita que los peques vomiten y que los alimentos o el ácido del estómago llegue a los pulmones. Según la AAP,
los peques menores de 1 año pueden consumir:
- Leche materna hasta 4 horas antes de la anestesia.
- Leche de fórmula, de vaca o de otros animales (para mayores de 12 meses) hasta 6 horas antes de la anestesia.
- Agua (para bebés mayores de 6 meses) hasta 2 horas antes de la anestesia.
- Alimentos sólidos ligeros hasta 8 horas antes de la anestesia.
Las indicaciones coinciden con lo que indica
e-lactancia. En la web, recomiendan la toma de
líquidos claros (agua, zumos o infusiones) o leche materna de 2 a 3 horas antes, ya que no afectan a la acidez y a la cantidad de líquido que queda en el estómago pasado este tiempo y, por tanto, no interfiere en la anestesia.
De hecho, los niños, especialmente cuando son muy pequeños,
llegan mucho más tranquilos a quirófano si no se les obliga a ayunos prolongados.
En caso de que el lactante vaya a ser intervenido quirúrgicamente, puede tomar pecho o líquidos claros hasta 3-4 horas antes de la anestesia, sin ser necesario más tiempo de ayuno.

Por su parte, la
pediatra de Criar con Sentido Común,
Gloria Colli, a la que podéis consultar en la
Tribu CSC recomienda, de forma general,
2 horas de ayuno con cualquier tipo de líquidos claros, como leche materna o leche de fórmula, agua o alguna infusión.
En caso de necesitar realizar
una analítica a un bebé lactante, sería necesario un ayuno de 2 horas, subiendo a las
4 horas si se trata de una cirugía.
Por qué evitar el ayuno preoperatorio prolongado
Unos
datos que difieren ligeramente de los aportados por la Sociedad Europea de Anestesiología y Cuidados Intensivos en su
"Guía de práctica clínica para el abordaje del ayuno preoperatorio en niños" publicado en mayo de 2022.
En ella se explica que
las pautas actuales al respecto han recomendado "regímenes conservadores durante muchos años" que
apenas han cambiado en las últimas décadas y algunas publicaciones recomiendan pautas de ayuno más liberales sin evidencia de aumento de las tasas de aspiración o regurgitación.

Ante ello, la entidad publicó la primera guía de práctica clínica con directrices basadas en evidencia sobre el ayuno preoperatorio en lactantes y niños. En ella, además de recomendar
evitar el ayuno preoperatorio prolongado ya que puede estar
asociado con la acumulación de cuerpos cetónicos y presión arterial sistólica más baja durante la anestesia, se indican las siguientes pautas:
- Leche materna hasta 3 horas antes de la anestesia.
- Leche de fórmula hasta 4 horas antes.
- Agua hasta 1 hora antes de la anestesia para procedimientos electivos.
- Alimentos sólidos hasta 6 horas antes de la anestesia.
En cualquier caso, es importante consultar al pediatra, ya que
cada anestesiólogo puede tener unos criterios diferentes y, en caso de no seguir sus recomendaciones se puede cancelar la anestesia e intervención del peque.
Además, si el peque toma
medicación de forma habitual, es importante preguntar qué debemos hacer el día de la anestesia, ya que hay algunos medicamentos que deben suspenderse antes.
Cuándo no es necesario hacer ayuno preoperatorio en bebés lactantes
Hay otros muchos procedimientos e intervenciones que no requieren ayuno del bebé lactante, a pesar de que se sigue exigiendo por tradición al considerarse molestos o incómodos para el bebé. Sin embargo, se ha comprobado que
la mejor forma de evitar la incomodidad en los peques es ponerlos en el pecho mientras se realizan, es la técnica conocida como
tetanalgesia.

Por este motivo, es importante
conocer cuándo es importante y necesario hacer ayuno preoperatorio en bebés lactantes y cuándo no. Y, sobre todo,
indicarlo solo cuando sea imprescindible y solo el tiempo necesario.
De hecho, si realizar ayuno ya genera malestar en los adultos, más aún en los bebés y niños pequeños, además de provocar
ansiedad e hipoglucemias.
Alimentación tras la anestesia o sedación
¿Y qué ocurre cuando el bebé o niño pequeño despierta
después de una anestesia o sedación? En este momento
podemos ofrecer leche materna, de fórmula, de vaca u otros animales al despertar.
En el caso de otros alimentos, se pueden ofrecer a demanda con cautela. En cualquier caso, lo ideal es preguntar antes al personal sanitario por si debe seguir algún tipo de dieta especial tras la anestesia.
Si tienes más dudas sobre el ayuno preoperatorio en bebés lactantes amamantados o cualquier otra consulta sobre salud infantil, puedes consultar online en la
Tribu CSC a nuestro
equipo de expertos, entre los que se encuentra la
pediatra Gloria Colli.