¿Qué es el sistema de anclaje Isofix?

El sistema de anclaje Isofix facilita la instalación de la silla, pero no hace, por sí solo, que esta sea más segura

María Arenzana5 min de lectura
¿Qué es el sistema de anclaje Isofix?

Seguro que si tienes peques o estás esperando un bebé, ya has empezado a oír hablar del famoso Isofix. Voy a contarte todos los secretos de este invento que nació a manos de la marca Britax Römer en 1997, en colaboración con Volkswagen.

Lo bajaremos un poco del pedestal en el que lo ponen a veces y así, podrás apreciarlo de verdad si fuera necesario. Lo primero que haremos será desmitificarlo.

¿El Isofix es lo mejor? ¿Si una silla lleva Isofix es más segura?

A la primera pregunta diré “depende”. Y la segunda un rotundísimo NO. El isofix es un sistema de anclaje que se ha estandarizado a nivel internacional para anclar los sistemas de retención infantil en los vehículos. Tiene más nombres y variantes, en función del país en el que nos encontremos.

Puede estar compuesto por metal en su totalidad, o puede llevar unas cinchas desde la pinza hasta la silla (en este caso se llamaría Latch). En la actualidad, se ha incorporado a todas las sillas de nueva fabricación, homologadas bajo la nueva normativa R129, para estandarizar la instalación de las mismas.

Lo más fácil es susceptible de considerarse como “lo mejor”. ¿Por qué? Porque si todo el mundo sabe hacerlo, hay menos probabilidades de hacerlo mal. Y este es uno de los motivos de incorporarlo en esta nueva normativa de forma obligatoria, que haya menos probabilidad de error en la instalación de las sillas. Pero al isofix, vamos a cogerlo con pinzas (nunca mejor dicho).

Para probarlo se hacen unas pruebas isoestáticas manteniendo una carga de 800 kg. Ese es el límite que soporta la instalación del coche, que se traduce en 33 kilos en estado de reposo. Esos 33 kilos hay que repartirlos entre el peque y la silla, por eso, el límite habitual de las sillas que cubren aproximadamente de cero a cuatro años y que llevan isofix, es de 18 kilos.

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Luego encontrarás variaciones que hacen que las sillas no tengan todas una misma duración. No todas tienen la misma altura (las de la normativa R129 se han visto reducidas a 105 cm, por lo que es probable que no alcancen los cuatro años de edad) y hay otros sistemas de retención infantil a los que se les ha rebajado el peso para poder aumentarlo como límite para el niño o niña. Así, en el mercado existen sillas con isofix que alcanzan los 20 o los 23 kilos de límite de peso para su ocupante.

“Vale, pues entonces tengo que buscar una silla que tenga isofix y ya está”, pensarás. Pues tampoco. El Isofix necesita otros componentes en la silla para que ésta pueda llamarse SEGURA, con todas las letras y mayúsculas.

El Isofix no hace, por sí solo, que una silla sea más segura

En primer lugar, debe ir acompañado de una pata de apoyo. Esta hace que evite la rotación de la silla hacia adelante si hubiese un impacto, además, le proporciona estabilidad. Esta pata de apoyo va al suelo del coche, recuerda observar si tienes cajones debajo de la alfombrilla, no nos llevemos sorpresas luego.

Otro componente imprescindible es el arco antivuelco. Si está, se ve. Si no se ve, es que no está. Sin trucos. Lo identificarás porque está donde quedarían los pies del bebé, totalmente pegado al respaldo del asiento. Y así es como debe estar, muy pegado al asiento, para que si tratas de mover la silla hacia el mismo, esta no se mueva.

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Si consigues acercar la cabeza del peque hacia el asiento, es decir, si se mueve, no es una silla segura o no está bien instalada. Cuidado con esto, porque si mueves la silla con la fuerza de tu mano, sin aceleración, imagínate en un impacto a 50 km/hora. El movimiento será mucho mayor.

La tercera cosa que tienes que observar es que la silla esté a contramarcha. Si es una silla con arnés a favor de marcha o escudo, ya puede tener Isofix, que no evitará posibles lesiones en el cuello o en la zona abdominal.

¿Y si no lleva Isofix? ¿La descarto entonces?

No, para nada. Porque de hecho, para poder continuar a contramarcha durante el mayor tiempo posible, que es lo más recomendable, debemos olvidarnos de él, decirle adiós hasta que volvamos a encontrarnos con él en una silla para mayores, de grupo 2-3 a favor de marcha con cinturón.

Pero hay un impás de tiempo en el que los peques pueden seguir a contramarcha hasta los 25 incluso hasta los 32 kilos, sabiendo que también tenemos que observar tres elementos: cinturón de seguridad, pata de apoyo y lower tether. Vale, y volviendo al Isofix: ¿Cómo sé si lo he instalado bien?

¿Cómo usar anclajes Isofix?

Algunas sillas tienen chivatos rojos o verdes, según indican las instrucciones de instalación en las que explican cómo funciona el sistema isofix, pero la prueba del algodón está en que si la silla no se mueve y está “clavada”, ya puedes arrancar.

Por supuesto, los ojos de profesional cualificado son muy importantes para esto. Si te acompañas de ese servicio en un centro especializado y que luego puedan revisar la silla siempre que necesites, no habrá duda. Así que recuerda, con ojos de experto o experta cada vez que acudas a una tienda para adquirir un sistema de retención infantil, que ya sabes cómo identificar si una silla es segura. Ya solo te queda probarla en tu coche.

Si tenéis dudas o inquietudes acerca de la seguridad infantil, en la Tribu CSC tenemos un grupo específico donde encontraréis información actualizada.

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