Algunos estudios sugieren que las mujeres embarazadas de niñas podrían tener más náuseas y vómitos durante el embarazo. Te explicamos qué dice realmente la ciencia.
¿Las náuseas intensas en el embarazo indican que esperas una niña?
“Si tienes muchas náuseas, seguro que es una niña”. Es uno de esos comentarios que muchas embarazadas escuchan tarde o temprano. Durante años se ha considerado una especie de mito popular, una de tantas teorías sobre cómo adivinar el sexo del bebé antes de la ecografía.
Pero curiosamente, la ciencia ha encontrado algo de verdad detrás de esta idea. Varios estudios han observado que las mujeres embarazadas de niñas tienen, de media, algo más de probabilidades de sufrir náuseas y vómitos en el embarazo que las que esperan un niño.

Resulta que esta afirmación tiene más fundamento que un simple mito. Un análisis de más de 1,8 millones de registros de síntomas de la aplicación de embarazo What to Expect reveló que las madres que esperan niñas tienen estadísticamente más probabilidades de experimentar náuseas o vómitos que las que esperan niños. De los 67 síntomas del embarazo que se registran habitualmente, las náuseas y los vómitos mostraron la mayor diferencia estadística entre ambos sexos.
Ahora bien: eso no significa que unas náuseas intensas permitan saber con seguridad el sexo del bebé. La relación existe a nivel estadístico, pero está lejos de ser una regla exacta.
Qué dicen los estudios
Uno de los estudios más citados sobre este tema fue publicado en Archives of Gynecology and Obstetrics y analizó más de 4.000 embarazos. Los investigadores encontraron que las mujeres que gestaban fetos femeninos reportaban una frecuencia significativamente mayor de náuseas y vómitos del embarazo durante el primer trimestre.
Además, investigaciones sobre hiperémesis gravídica —la forma más grave de náuseas y vómitos en el embarazo— también han encontrado una mayor proporción de embarazos de niñas entre las mujeres afectadas. Es decir, la idea popular no surgió completamente de la nada.
La posible explicación: las hormonas
Los científicos creen que una de las claves podría estar en determinadas hormonas producidas durante el embarazo.
En los últimos años ha ganado fuerza la investigación sobre una hormona llamada GDF15, producida principalmente por la placenta y relacionada con la sensación de náusea y vómito.

Algunos estudios sugieren que los embarazos de niñas podrían asociarse con niveles más altos de ciertas hormonas relacionadas con las náuseas, incluido el GDF15. Eso podría explicar por qué algunas mujeres embarazadas de niñas presentan más síntomas.
Pero hablamos siempre de tendencias estadísticas, no de certezas individuales.
Tener muchas náuseas no garantiza que sea una niña
Este punto es importante. Hay mujeres embarazadas de niños que tienen náuseas intensísimas. Y mujeres embarazadas de niñas que prácticamente no tienen ninguna molestia. El cuerpo de cada mujer responde de forma distinta al embarazo. Influyen:
- la sensibilidad hormonal;
- la genética;
- antecedentes previos;
- si es el primer embarazo o no;
- el número de fetos;
- y otros factores todavía no del todo comprendidos.
Por eso usar las náuseas como "método" para saber el sexo del bebé tiene poca fiabilidad real.
Qué es exactamente la “morning sickness”
Aunque solemos hablar de "náuseas matutinas", la realidad es que las náuseas del embarazo pueden aparecer a cualquier hora del día.
Se estima que entre el 70 y el 80% de las embarazadas experimentan algún grado de náusea o vómito durante el primer trimestre.
En la mayoría de los casos empiezan alrededor de la semana 5 ó 6, alcanzan su pico hacia las semanas 9–12, y mejoran progresivamente hacia el segundo trimestre. Aunque algunas mujeres continúan con síntomas durante mucho más tiempo.

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Cuando las náuseas son mucho más graves
Existe una forma severa llamada hiperémesis gravídica, en la que las náuseas y vómitos son tan intensos que pueden provocar deshidratación, pérdida de peso, dificultad para alimentarse, ingresos hospitalarios, y un deterioro importante de la calidad de vida.
Y aquí conviene decir algo importante: durante mucho tiempo las náuseas del embarazo se minimizaron muchísimo. Muchas mujeres escuchaban frases como: "Es normal", "Es buena señal", "Aguanta". Pero para algunas embarazadas el sufrimiento es realmente incapacitante.
Por eso resulta importante que cada vez entendamos mejor los mecanismos biológicos detrás de las náuseas del embarazo.
Las náuseas podrían tener una función biológica
Hay investigaciones que plantean que las náuseas y vómitos del embarazo podrían tener una función evolutiva protectora. La teoría es que, durante las primeras semanas —cuando el embrión es especialmente vulnerable—, las náuseas y aversiones alimentarias ayudarían a reducir la exposición a alimentos potencialmente peligrosos o contaminados.
Eso explicaría por qué muchas embarazadas desarrollan rechazo hacia carnes, pescado, olores fuertes, alcohol o determinados alimentos intensos.
Aunque esta hipótesis sigue investigándose, resulta interesante porque cambia la mirada: las náuseas no serían simplemente "un fallo" del embarazo, sino quizá una respuesta biológica adaptativa.

El problema de romantizar las náuseas
Una cosa es entender que las náuseas tienen explicación biológica. Y otra muy distinta es romantizarlas. Porque para algunas mujeres las náuseas del embarazo son agotadoras física y emocionalmente.
Hay embarazadas que no pueden trabajar, apenas toleran alimentos, vomitan continuamente, pierden peso o viven el embarazo con enorme sufrimiento. Y minimizar eso con frases como: "Bueno, es porque tu bebé está sano" puede resultar bastante injusto.
Sí, muchas veces las náuseas aparecen en embarazos normales y saludables. Pero eso no significa que la mujer tenga que soportarlas sin apoyo.
Qué ayuda realmente con las náuseas
El manejo depende de la intensidad. En casos leves pueden ayudar:
- comidas pequeñas y frecuentes;
- evitar olores desencadenantes;
- alimentos secos;
- buena hidratación;
- descanso;
- o jengibre en algunas mujeres.
En casos más intensos puede ser necesario tratamiento médico. Y esto también conviene decirlo: existen tratamientos seguros para las náuseas del embarazo. No hay que esperar a estar completamente desbordada para pedir ayuda.

Entonces… ¿más náuseas significa niña?
La respuesta corta sería: a veces sí, pero muchas veces no. La evidencia científica sí ha encontrado una asociación entre embarazos de niñas y mayor frecuencia de náuseas y vómitos. Pero la diferencia no es lo bastante fuerte como para usarla para "adivinar" el sexo del bebé con fiabilidad. Es una tendencia estadística, no una regla.
Comprensión, acompañamiento y apoyo real
La idea de que las náuseas intensas en el embarazo podrían relacionarse con esperar una niña tiene algo de base científica, aunque está lejos de ser una certeza absoluta.
Pero quizá lo más importante no sea intentar predecir el sexo del bebé. Quizá lo importante sea dejar de trivializar el malestar de muchas embarazadas.
Porque las náuseas pueden ser frecuentes. Pero frecuentes no significa fáciles. Y una mujer embarazada no necesita que le resten importancia a lo que siente. Necesita comprensión, acompañamiento y apoyo real.
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