Pasar las vacaciones con los abuelos aumenta el bienestar de los niños y su inteligencia emocional. ¡Lo dice la ciencia!

El 53% de los abuelos se hace cargo de sus nietos en vacaciones. Ahora la ciencia demuestra los beneficios que esto tiene para ambos

Tania Losada7 min de lectura
Pasar las vacaciones con los abuelos aumenta el bienestar de los niños y su inteligencia emocional. ¡Lo dice la ciencia!

Cada verano los niños y niñas pasan una gran parte de sus vacaciones con sus abuelos lo que, sin duda, aumenta la felicidad de los mayores y es una cura natural contra el envejecimiento de sus mentes. Ahora además, un estudio de la Universidad de Oxford demuestra lo importante que es para nuestros hijos e hijas pasar tiempo con los mayores. ¿Quieres saber por qué deberías dejar a tus hijos/as al cuidado de sus abuelos? ¡Sigue leyendo!

Las vacaciones con los abuelos aumenta el bienestar de los niños

En vacaciones, según cifras ofrecidas por el Ministerio del Trabajo, al menos el 53% de los abuelos se hace cargo de sus nietos en vacaciones en algún momento de las mismas. Y aunque esto obedece más a cuestiones de logística familiar, ya que no todas las familias pueden conciliar trabajo y vacaciones escolares en verano, según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford, es sumamente positivo que dejes que tus hijos pasen tiempo de vacaciones con los abuelos.

La investigación realizada por la profesora Ann Buchanan del Departamento de Política e Intervención Social de la Universidad estudió a más de 1.500 menores y cómo influía en estos la participación de los abuelos. Y concluyó que pasar tiempo con los abuelos aumenta el bienestar infantil. Es más, se descubrió que los peques que lo hacen tienen menos problemas de conducta. Asimismo, el mismo estudio también muestra que los niños y niñas que pasan tiempo de vacaciones con sus abuelos y abuelas tienen más inteligencia emocional.

También mostraron que, aunque la participación de abuelos y las abuelas se asocia en ambos casos con el bienestar de los nietos y nietas, su participación es diferente; mientras que las abuelas están más involucradas en la crianza, los abuelos se involucran en actividades. ¡Siendo ambas cosas igualmente beneficiosas para los peques!

Este estudio viene a reforzar investigaciones y encuestas anteriores que también remarcaban el importante papel de los abuelos en la felicidad infantil. Por ejemplo, con motivo del confinamiento debido a la pandemia por coronavirus, la startup LingoKids llevó a cabo una encuesta en España de la que se extraía la conclusión de que los niños y niñas necesitan relacionarse con sus abuelos para ser felices del todo. En concreto, los menores encuestados afirmaban que una de las tres cosas que más echaron de menos durante la cuarentena fue ver a sus abuelos.

Beneficios también para los mayores: Pasar tiempo con sus nietos ¡aumenta su esperanza de vida!

Según la opinión de los expertos, compartir tiempo y actividades entre abuelos y nietos ayuda a estimular las capacidades mentales y físicas de las personas mayores:

"Un envejecimiento saludable radica en realizar actividades que producen placer y divierten, como hacer una excursión en familia o practicar algún deporte. Durante este verano son muchas las actividades que se pueden practicar entre abuelos y nietos para, además de estrechar lazos, estimular las capacidades mentales y físicas de las personas mayores".

Pero, por encima de todos estos beneficios, nos quedamos con este: las personas mayores que tienen la suerte de pasar todo el verano con sus nietos y siguen cercanos a ellos durante el resto del año presentan un riesgo de mortalidad un 37% menor que los que no lo hacen.

Tal es la conclusión de un estudio llamado Berling Aging Study. Y es que, según la investigación, los pequeños consiguen activar las neuronas y las hormonas de los mayores, generando de esta forma un gran impacto positivo en su salud física, cognitiva y emocional.

Sentar las bases y establecer límites: Pilares fundamentales para el entendimiento

Los beneficios de que abuelos y nietos pasen tiempo juntos son muchísimos, pero no debemos olvidar que a veces los requerimientos y necesidades de los niños y niñas más pequeños pueden exceder la energía y capacidad de los abuelos y abuelas más mayores. No es justo pensar que su papel es el de ejercer de cuidadores sin preguntarles, por lo que es importante sentarse a hablar con ellos antes de asumir que podemos disponer de todo su tiempo cada vez que los necesitemos.

Por otra parte, y para evitar conflictos familiares, debemos dejarles claras cuáles son nuestras prioridades asumiendo que el papel de los abuelos es el de disfrutar de sus nietos y nietas desde el ocio y el esparcimiento, sin mayores obligaciones educativas; ya que su papel como progenitores ya fue ejercido en su momento.

Por el bien de la convivencia y la paz familiar, si pensamos dejar a nuestros hijos a cargo de sus abuelos y ellos están de acuerdo e incluso lo desean, debemos asumir que ellos no son nosotros y sus obligaciones para con sus nietos son diferentes a las nuestras. Lo que significa que posiblemente tengan mucha más "manga ancha" con los peques o les transmitan ideas diferentes a las nuestras en algunos temas, lo que no quita que no podamos comunicarles cuáles son nuestras "líneas rojas" al respecto siendo coherentes y realistas.

No podemos pretender que hagan todo como nosotros, aunque sí les podemos hacer entender lo importante que son ciertas cosas para nosotros, explicándoselas. Por su parte, los abuelos no tienen que estar de acuerdo con nosotros en todo. Basta con que respeten nuestro papel como progenitores, a pesar de sus diferentes opiniones.

Por ejemplo: si para nosotros es muy importante que el niño no consuma azúcar en exceso, podemos negociar con los abuelos el número de dulces o caramelos que pueden consumir a la semana. En cambio, si nuestros abuelos son muy religiosos pero a nosotros no nos gustaría que a nuestros hijos se les transmitieran ideas de este tipo, no parece justo intentar convencerles de cambiar de hábitos o reprimir sus ideas en presencia de nuestros hijos.

No podemos evitar que nuestros hijos e hijas reciban influencias distintas a las nuestras, pero sí podemos enseñarles importantes principios vitales como el diálogo, la comunicación, la tolerancia y el respeto ¡dándoles ejemplo! Por ejemplo, podemos poner en aviso a nuestros hijos/as de que los abuelos creen esto o aquello, y en cambio en casa pensamos diferente ¡y no pasa nada! De la misma manera en que los abuelos hacen aportaciones a la vida de nuestros hijos, los peques ¡también influyen en la forma de pensar y sentir de los abuelos!

En aquellos casos en los que las posturas sean sumamente opuestas y extremas, quizás deberíamos replantearnos otras opciones para las vacaciones estivales de nuestros peques, como un campamento de verano o contratar una canguro; y limitarnos a visitar a los abuelos todos juntos en los momentos en los que nosotros también podamos estar presentes.

En definitiva, se trata de que todos (padres, nietos y abuelos) estemos cómodos y nos sintamos tranquilos con las decisiones tomadas.

El que los niños y niñas pequeños asimilen que existen normas diferentes en cada lugar, lejos de perjudicarles; ayuda a su futura adaptación en la sociedad; donde cada grupo y escenario (social, laboral, etc.) tiene sus propios principios de funcionamiento, ideas, valores...

Solo si sentamos las bases del respeto mutuo ambas partes, abuelos y nietos, saldrán beneficiadas. De cualquier forma, si te cuesta evitar el conflicto familiar con los abuelos, en la Tribu CSC puedes consultar online a nuestro equipo de expertos en crianza respetuosa.

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