Lactancia materna y caries: de tarde en tarde surgen voces que nos alertan de los “terribles peligros” de mantener
la lactancia materna a demanda, sobre todo si se trata de niños mayorcitos y que maman durante la noche. Uno de los bulos más extendidos asegura que
los niños que se duermen al pecho corren tremendo riesgo de padecer caries. Y esto desata de nuevo la alerta en miles de madres sobre lactancia materna y caries.
Aunque la Organización Mundial de la Salud
recomienda la
lactancia materna exclusiva durante
los primeros 6 meses de vida del bebé y continuarla junto a otros alimentos
hasta los 2 años o hasta que la madre o el niño decidan, estos objetivos están muy lejos de ser conseguidos.
Según la Encuesta Nacional de Salud de 2008
el 84% de las madres tiene intención de amamantar al nacimiento. Al mes lo han conseguido el 70% pero a los 3 meses solo continúan el 25% de las madres.
A pesar de que la duración media de la lactancia materna en España es de
solo 3 meses y medio, muchas madres, siguiendo las recomendaciones de la OMS y otras sociedades científicas, han decidido
continuar la lactancia hasta los 2 años o más.

Evidentemente a los 3 meses y medio el bebé no tiene dientes todavía, por lo que no puede tener caries, pero cuando tiene 1 o 2 años es posible que
desarrolle caries en los dientes de leche.
Los dentistas reconocen que la exposición a líquidos azucarados como
zumos, leche o refrescos contribuyen al desarrollo de las caries, pero
¿puede la leche materna producir caries en los dientes de leche?
La evidencia actual dice que no
La creencia de que la lactancia materna a demanda durante la noche produce caries se basa en
unos artículos publicados durante los años 70 y 80. Se trata de unos estudios que exponía, entre todos,
9 casos de lactantes con caries, algunos de los cuales tomaban también biberones.
Investigaciones más recientes, con
miles de niños agrupados teniendo en cuenta todos los factores de riesgo para el desarrollo de caries,
no encuentran una relación directa con la lactancia.
Incluso algunos estudios sugieren que
la leche materna podría ser un factor protector, mientras que
la leche de fórmula sí parece favorecer la aparición de caries.
Aprende qué hacer si tu lactante tiene caries. Por qué la tiene, cómo detectarla, prevenirla y cómo continuar con la lactancia durante el tiempo que tú y tu bebé deseéis con el Seminario Online "Caries y lactancia materna"
Se sabe que algunos
anticuerpos presentes en la leche materna pueden ayudar a controlar el crecimiento de una de las bacterias responsables de la caries, el
Estreptococo mutans.
La
lactoferrina, proteína de la leche, también resulta mortal para esta bacteria, que además no puede usar la lactosa de la leche materna tan fácilmente como
la sacarosa que contienen otras
bebidas azucaradas y algunas fórmulas infantiles.
Por otro lado, también se ha visto que la leche artificial
favorece el crecimiento bacteriano y
disminuye el pH de la saliva, facilitando el deterioro del esmalte al estar expuesto a un ambiente más ácido.
El modo de "comer" también es determinante
La propia mecánica de la lactancia materna también es contraria al riesgo de caries. Cuando el bebé succiona el biberón, la leche cae en la parte delantera de la boca y
se acumula alrededor de los dientes, mientras que durante la lactancia materna el pezón se ubica más posterior dentro de la boca y la leche se deposita
mucho más lejos de los dientes, desencadenando la deglución inmediata.

Si el bebé se queda dormido con el biberón, la leche sigue saliendo por la tetina,
bañando los dientes, mientras que si se queda dormido al pecho esto no sucede porque la leche materna no se libera a menos que el bebé succione activamente.
Otras posibles causas de caries
Se conocen muchos factores desencadenantes de las caries. Además de la exposición al azúcar de las bebidas y comidas, la colonización de la boca de los bebés por el
Estreptococo mutans también es importante. Esta bacteria se transmite de los padres, cuidadores o hermanos
a través de los besos, por compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes. La costumbre de chupar el chupete para limpiarlo también puede favorecer esta colonización.
Otros factores de riesgo de caries son los
factores genéticos, el
tabaquismo materno,
alteraciones en la dieta, pero lo más importante y en lo que todo el mundo está de acuerdo es en
una pobre higiene oral.
Todas las sociedades científicas de odontólogos pediátricos recomiendan
lavar los dientes desde la salida de la primera pieza dentaria, y tras la última toma de leche materna.
Descubre todo lo que debes saber para cuidar correctamente de la salud bucodental de tu bebé con el Seminario Online "El Cuidado de los dientes"
La Academia Americana de Dentistas Pediátricos recomienda que, si el niño se queda dormido mientras come,
se le laven los dientes antes de llevarlo a la cama. Sin ponernos a discutir sobre si esto es viable o no, lo que está claro es que
nadie dice que haya que restringir la lactancia nocturna si se tiene la precaución de asegurar una higiene dental correcta.