La lactancia materna de al menos tres meses previene el sobrepeso en las madres incluso décadas después

Las madres engordan hasta 6,5 ​​kilos menos de media si dan el pecho durante al menos tres meses.

Redacción CSC5 min de lectura
La lactancia materna de al menos tres meses previene el sobrepeso en las madres incluso décadas después

Un estudio con más de 170.000 mujeres en Noruega relaciona la lactancia materna de al menos tres meses por hijo con un menor aumento de peso en la madre.

Los resultados son claros: las mujeres aumentan hasta 6,5 ​​kilos menos de media en la edad adulta si dan el pecho durante al menos tres meses. Los investigadores utilizaron datos del Estudio sobre la Salud de las Mujeres. La nueva investigación de la Universidad de Oslo se publicó recientemente en el American Journal of Clinical Nutrition.

La lactancia materna podría influir en el peso de la madre décadas después

Cuando hablamos de lactancia materna, casi siempre pensamos en el bebé: en sus defensas, en la nutrición, en el vínculo, en el desarrollo o en la protección frente a determinadas infecciones. Pero la lactancia también tiene efectos sobre la salud de la madre.

El nuevo estudio ha encontrado una asociación interesante: las mujeres que dieron el pecho al menos tres meses por hijo ganaron menos peso desde la juventud hasta la mediana edad que aquellas que amamantaron poco o nada.

Qué investigó el estudio

Los investigadores utilizaron datos del estudio noruego Women and Health Study, en el que participaron más de 170.000 mujeres. El objetivo era mirar más allá del posparto inmediato y analizar qué ocurría con el peso materno a largo plazo, incluso hasta 50 años después de haber dejado de amamantar.

Hasta ahora, muchos estudios se habían centrado en el peso durante el primer año o los dos primeros años tras el parto. Pero este trabajo amplía mucho la mirada: no se pregunta solo si la lactancia ayuda a perder peso después de tener un bebé, sino si puede tener relación con la evolución del peso durante la vida adulta.

Menor aumento de peso, sobre todo en mujeres con sobrepeso previo

El resultado más llamativo apareció en mujeres que ya tenían sobrepeso u obesidad cuando eran adultas jóvenes, antes del embarazo. En ese grupo, las mujeres que amamantaron entre tres y quince meses ganaron, de media, hasta 6,5 kilos menos desde la juventud hasta la mediana edad, comparadas con mujeres similares que habían amamantado poco. Los investigadores tuvieron en cuenta factores como nivel educativo, actividad física y tabaquismo.

En mujeres que tenían un peso considerado normal cuando eran jóvenes, la diferencia también existía, aunque era menor: hasta 3 kilos menos. En cambio, en mujeres que tenían bajo peso, la lactancia pareció tener poca influencia sobre el peso posterior.

La lactancia no funciona igual en todas las mujeres

Este punto es importante. El estudio no dice que todas las mujeres que den el pecho vayan a ganar menos peso. Tampoco dice que la lactancia sea una estrategia de adelgazamiento ni que deba plantearse desde ahí.

La lactancia materna aumenta el gasto energético, sí. Pero también puede aumentar el apetito. Y cada mujer vive el posparto en un contexto distinto: sueño, cansancio, apoyo, salud mental, alimentación, actividad física, trabajo, estrés, número de hijos, dificultades de lactancia o recuperación del parto.

Por eso los propios investigadores recuerdan que el efecto puede variar mucho de una mujer a otra.

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No debería convertirse en una nueva presión para las madres

Este tipo de estudios hay que contarlos con cuidado. Porque si decimos "la lactancia ayuda a ganar menos peso", algunas madres pueden sentirlo como una obligación más. Y las madres ya soportan demasiadas exigencias.

La lactancia tiene beneficios para la madre y para el bebé, pero necesita apoyo real. No es solo "querer". Hace falta información, acompañamiento cualificado, baja maternal suficiente, entorno que cuide, profesionales formados y una sociedad que no empuje a las mujeres a elegir entre amamantar o sobrevivir.

Y también hay madres que no pueden, no quieren o no consiguen dar el pecho. Eso no las convierte en peores madres.

Facilitar la lactancia también es salud pública

Los autores señalan que, en Noruega, las mujeres suelen amamantar durante más tiempo que en muchos otros países, y que la asociación entre lactancia y menor aumento de peso materno fue más clara en mujeres que tuvieron hijos después de 1980, más comparables a las madres actuales en patrones de lactancia y dieta.

La conclusión práctica es bastante clara: si una mujer desea dar el pecho, debería recibir apoyo cualificado para poder hacerlo.

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Y, además, algunas mujeres —especialmente aquellas con sobrepeso u obesidad antes del embarazo— pueden necesitar un seguimiento posparto más estrecho y respetuoso, no centrado en la culpa, sino en la salud.

Menos presión, más apoyo

Este estudio no demuestra que la lactancia sea la causa directa de una menor ganancia de peso, pero sí encuentra una asociación sólida en una muestra enorme de mujeres.

La lactancia materna de al menos tres meses por hijo se relacionó con menor aumento de peso a largo plazo, especialmente en mujeres que partían de sobrepeso u obesidad.

Pero el mensaje no debería ser "da el pecho para adelgazar". El mensaje debería ser otro: la lactancia, cuando es deseada y acompañada, puede formar parte de la salud materna a largo plazo. Y para que eso ocurra, las mujeres no necesitan más presión. Necesitan más apoyo.