Dolor posparto: causas y cómo encontrar alivio

El dolor después del parto sigue infratratado en muchas mujeres.

Redacción CSC8 min de lectura
Dolor posparto: causas y cómo encontrar alivio

El dolor después del parto sigue infratratado en muchas mujeres. Así lo advierten los estudios internacionales, que alertan de que muchas mujeres siguen recibiendo un tratamiento insuficiente para el dolor después del parto. El manejo adecuado del dolor posparto es clave para la recuperación física y emocional.

El dolor después del parto sigue sin tratarse bien en muchas mujeres

Durante el embarazo se habla mucho del parto. De las contracciones. De la dilatación. De la epidural. Del momento del nacimiento... Pero hay una parte que sigue bastante invisibilizada: lo que ocurre después.

Y una de las cosas que más sorprende a muchas madres es el nivel de dolor físico que pueden sentir durante el posparto. Dolor en el abdomen, en el periné, en la cicatriz de una cesárea, en la pelvis, en la espalda, en los pechos o incluso al sentarse, moverse, caminar, orinar o dar el pecho.

A veces el mensaje social parece ser este: "ya ha nacido el bebé, ya está todo bien". Pero no. El cuerpo acaba de pasar por un proceso enorme. Y muchas mujeres continúan recuperándose durante semanas o meses.

Las investigaciones alertan de que el dolor posparto sigue tratándose de forma insuficiente en muchos hospitales del mundo, pese a la importancia que tiene para la recuperación física y emocional de las madres.

El dolor después del parto no es “normal” solo porque sea frecuente

Una de las ideas más importantes del estudio es esta: que algo sea frecuente no significa que deba minimizarse. El dolor tras el parto es común, sí. Pero eso no implica que haya que soportarlo sin ayuda ni asumirlo como una especie de peaje inevitable de la maternidad.

Y esto es especialmente importante porque durante años el sufrimiento físico de las mujeres ha sido infravalorado en medicina. Muchas madres explican que, tras dar a luz, se sienten poco escuchadas cuando hablan de dolor. Como si todo el foco pasara automáticamente al bebé y ellas quedaran en segundo plano.

Pero una madre que acaba de parir también necesita cuidados.

Y el dolor importa.

El dolor posparto en datos

Un estudio analizó datos de más de 10.000 mujeres de 28 países distintos para evaluar cómo se estaba manejando el dolor tras el parto en hospitales de todo el mundo.

Los resultados mostraron diferencias importantes entre países y hospitales, pero también un problema común: muchas mujeres seguían teniendo dolor moderado o intenso después de dar a luz, incluso cuando recibían tratamiento analgésico.

Y esto ocurría tanto tras partos vaginales como después de cesáreas.

Las mujeres que habían tenido una cesárea presentaban, en general, más dolor y necesitaban más medicación. Pero incluso después de un parto vaginal, muchas madres seguían describiendo un dolor significativo.

El dolor posparto afecta mucho más de lo que pensamos

A veces reducimos el dolor posparto a una cuestión de "estar incómoda". Pero puede influir en muchísimas áreas de la recuperación.

El dolor puede dificultar caminar, descansar, moverse, coger al bebé, cambiarlo, ir al baño o encontrar una postura cómoda para dormir o amamantar.

También puede aumentar el agotamiento, empeorar el estado de ánimo y dificultar el establecimiento del vínculo o de la lactancia cuando la madre está desbordada físicamente.

Y hay otro aspecto importante: el dolor persistente después del parto se ha relacionado con más riesgo de síntomas depresivos y peor recuperación emocional.

Es decir, el manejo del dolor no es un lujo. Forma parte del cuidado integral de la madre.

Logra una buena recuperación postparto con la gimnasia abdominal hipopresiva, aprende a practicarla en casa y comprueba cómo cambia y se beneficia tu cuerpo con el Curso Online "Hipopresivos en casa para la recuperación posparto".

Las cesáreas siguen siendo una cirugía mayor

Los estudios nos recuerdan algo que a veces se olvida en el discurso social: una cesárea es una cirugía abdominal mayor.

Sin embargo, muchas mujeres sienten que se espera de ellas una recuperación rapidísima. Como si después de una operación importante tuvieran que levantarse enseguida, atender a un recién nacido, recibir visitas, intentar dormir poco y además sentirse agradecidas por no quejarse.

Pero una cesárea implica dolor, inflamación, limitaciones físicas y un proceso de recuperación real.

Y aunque el parto vaginal también puede dejar dolor importante —sobre todo si hay desgarros, episiotomía o instrumentalización—, las cesáreas requieren un abordaje especialmente cuidadoso del control del dolor.

El objetivo no es eliminar todo dolor a cualquier precio

Aquí conviene matizar algo importante.

Hablar de mejor tratamiento del dolor posparto no significa medicalizar de forma automática ni llenar a las mujeres de fármacos innecesarios.

El objetivo no es que la madre no sienta absolutamente nada. El objetivo es que el dolor sea manejable, permita moverse, descansar, cuidar al bebé y recuperarse sin sufrimiento innecesario.

Por eso los investigadores insisten en la importancia de estrategias individualizadas y multimodales, es decir, combinar distintas medidas según las necesidades de cada mujer.

En algunos casos harán falta analgésicos potentes. En otros bastará con antiinflamatorios, medidas físicas, descanso, acompañamiento y seguimiento adecuado.

La clave es no minimizar el dolor ni asumir que todas las mujeres lo viven igual.

También influye cómo acompañamos a las madres

El dolor no es solo físico.

La sensación de apoyo, la información recibida, el acompañamiento emocional y el contexto en el que la mujer se recupera también influyen mucho en cómo vive el posparto.

Una madre agotada, sola, sin ayuda, durmiendo mal y sintiendo que debe "estar bien" enseguida probablemente vivirá el dolor de forma más intensa y más angustiante. Por eso cuidar el posparto implica mucho más que revisar puntos o dar medicación.

Implica preguntar cómo está la madre. Escucharla. Ayudarla. Permitirle descansar. Validar que recuperarse lleva tiempo. Y dejar de romantizar la idea de que una mujer tiene que sacrificarse en silencio para ser una "buena madre".

En la Tribu CSC cuentas con una red de apoyo formada por cientos de familias y un equipo de expertos/as en salud p/materno-infantil y crianza respetuosa que puede ayudarte. Podéis acceder a través de la web o descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, lo que os dará acceso una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.

En el Curso Online "Luces y Sombras en el Posparto" te ayudamos a adquirir una visión realista del postparto y te ofrecemos estrategias físicas y emocionales efectivas para disfrutar del puerperio en vez de sufrirlo.

El problema de invisibilizar el dolor materno

Hay una frase que muchas mujeres escuchan después de parir:

"Lo importante es que el bebé está bien”.

Y sí, claro que es importante.

Pero eso no debería convertir automáticamente el sufrimiento de la madre en algo secundario.

Una madre puede sentirse feliz por su bebé y, al mismo tiempo, estar agotada, dolorida o desbordada físicamente. No son emociones incompatibles.

El problema aparece cuando el dolor materno se normaliza hasta el punto de dejar de atenderse. Y eso ocurre más de lo que pensamos.

Qué proponen los investigadores

Los autores del estudio defienden la necesidad de mejorar los protocolos de manejo del dolor posparto, adaptar mejor los tratamientos a cada mujer y reconocer que el alivio del dolor forma parte de una atención obstétrica de calidad.

También señalan que controlar adecuadamente el dolor puede favorecer una recuperación más rápida, una mejor movilidad y una experiencia posparto más positiva.

Y esto es importante: el objetivo no es solo reducir un síntoma físico, sino mejorar el bienestar global de la madre.

El posparto también necesita cuidados

A veces toda la preparación se centra en el parto, pero casi nadie explica cómo puede sentirse el cuerpo después. Y no, recuperarse no siempre es rápido.

Hay madres que tardan semanas en sentarse cómodamente. Otras tienen dolor al caminar. O sienten tirantez, molestias pélvicas, cansancio extremo o dificultad para dormir incluso cuando el bebé duerme. Y todo eso merece atención.

Porque el posparto no es un "después" sin importancia. Es una etapa enorme de transición física, hormonal, emocional y vital.

Aprende a fortalecer del suelo pélvico tras el embarazo y el parto para prevenir y tratar problemas, así como para aliviar dolores de espalda y relaciones sexuales placenteras, con la ayuda de nuestro Curso Online "El método 5P - Cómo trabajar el Suelo Pélvico".

Después del parto, la recuperación de la madre

Este estudio nos recuerda algo bastante sencillo: el dolor después del parto no debería minimizarse ni tratarse como algo inevitable que la mujer tiene que soportar en silencio.

Las madres necesitan cuidados reales también después de dar a luz. Necesitan descanso, apoyo, seguimiento y tratamientos adecuados cuando hay dolor.

Necesitan poder decir "me duele" sin sentirse débiles, exageradas o culpables.

Y necesitan que la sociedad deje de mirar el parto como el final del proceso. Porque después del nacimiento también empieza otra parte importantísima: la recuperación de la madre.