A menudo se infravalora
lo positivo que puede llegar a ser contar cuentos a los niños, es más, poca gente lo hace cuando son bebés; piensan que es muy pronto, que no les van a entender y que van a perder el tiempo con ese libro entre las manos.
Un
estudio hecho en el Hospital de niños de Cincinnati, en Estados Unidos, nos muestra que
leerles cuentos aumenta la calidad del desarrollo del cerebro de los niños. Los resultados se obtuvieron a partir de resonancias magnéticas hechas a niños mientras sus madres les leían, y se pudo observar que se generaba una mayor cantidad de actividad cerebral, sobre todo en las zonas vinculadas al lenguaje.
Otra
investigación de reciente publicación demostró cómo en niños de 8 a 12 años (si les lees de pequeños es mucho más probable que lean en estas edades),
la lectura tiene efectos positivos en la creación de conexiones neuronales en las áreas cerebrales del lenguaje, visual y de la cognición, mientras que el tiempo delante de las pantallas parece tener un efecto contrario.

Por lo tanto,
como recomienda la
Academia Americana de Pediatría, contar cuentos a los bebés puede resultar muy beneficioso para ellos, aunque no os entiendan, porque su cerebro está en pleno desarrollo y esos estímulos les son muy positivos.
Debemos tener en cuenta que si queremos que a nuestros bebés les gusten los cuentos y libros en un futuro,
es importante que se relacionen con ellos desde el principio, y así, poco a poco sentirán un gran gusto por la literatura infantil y tratarán esas pequeñas joyas con el cariño y respeto que se merecen.
Beneficios de leer cuentos a bebés y niñas
Ahora que ya he comentado lo esencial, que es empezar con los cuentos desde bien temprano, me gustaría enumerar los
muchos beneficios que obtienen las niñas cuando les leemos:
- Si bien he dicho que es importante que les leamos cuentos a los niños, no sirve solamente leer de manera unidireccional. Debemos hacer una lectura participativa, evitando que los niños sean simples escuchas pasivos. De esta manera podemos dejar que ellos pasen las páginas, participen preguntándonos cosas o hacerles nosotros las preguntas a ellos, como por ejemplo “¿Qué te parece tal personaje?”, “¿Te ha gustado el final, qué hubieses cambiado?”, ¿Cómo crees que se ha sentido con lo que ha pasado?”, etc. Este tipo de lectura es muy beneficiosa para su desarrollo, sobre todo en edad preescolar, ya que más del 50% del desarrollo intelectual del niño se produce del nacimiento a los 4 años.
- La lectura intencional también es clave en ese “momento cuento”. Si leemos de una manera automática con un mismo tono, las niñas se van a aburrir y van a dejar de prestarnos atención, por lo tanto, es importante tener en cuenta la entonación, las pausas, los cruces de miradas, hacer diferentes voces según los personajes, sorprendernos y crear expectación. De esta manera se produce una sincronización de hemisferios, al activarse no sólo el izquierdo (que es el menos desarrollado cuando son pequeños), sino también el derecho que es el que se identifica con lo emocional.
- Compartir esos momentos en familia hace que los niños se sientan queridos, saben que sus padres les dedican tiempo y eso les transmite seguridad.
- Los cuentos suelen gustar a los niños y ayudan a generar un ambiente relajado y motivador que origina un entorno de aprendizaje de calidad. Cuando esto pasa, la amígdala (cerebro emocional) está relajada para que la información que entra a través del sistema neurológico pueda fluir al neocórtex (cerebro racional). Por lo tanto, cuando una niña está tranquila en una actividad que le gusta, el aprendizaje fluye de manera correcta.
- Se les amplía la capacidad de imaginación y creatividad al tener que representar en su cabecita muchas imágenes y situaciones que no salen ilustradas en el cuento a medida que el adulto lo va contando.
- El tipo de vocabulario de los cuentos es enriquecedor para los niños, son palabras difíciles de escuchar en su día a día, y a medida que se va leyendo el mismo cuento varias veces, van incorporando ese vocabulario en su lenguaje.
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La lectura dialógica con los cuentos infantiles
Una manera interesante de fomentar el aprendizaje de habilidades prelectoras es a través de la
lectura dialógica. Consiste en leer de una manera interactiva y participativa haciendo preguntas al niño para que sea él quien termine explicando el cuento por sí mismo. Esto requiere una serie de lecturas previas, porque si las niñas no conocen la historia, evidentemente no podrán explicarla, pero a medida que la vamos contando, y la van conociendo, les va a resultar más fácil.
Mediante este tipo de lectura
se pone al niño en el centro de transmisión de la historia y de su propio aprendizaje dándole la oportunidad de expresarse, de comunicarse y de adquirir vocabulario (este tipo de estrategias se utilizan cada vez más en las aulas, pues se está viendo que como mejor aprende un niño es cuando un compañero se lo explica, y al mismo tiempo, el que lo explica refuerza los contenidos aprendidos al tener que descubrir cómo hacer llegar el mensaje a sus compañeros):
- Puede servirnos como rutina para relajar a la niña y conciliar el sueño antes de dormir. Las rutinas gustan mucho a los niños, les dan seguridad al anticipar lo que va a pasar en ese momento.
- Los niños se vuelven más reflexivos en relación con lo que sus padres les explican acerca de cualquier situación o comportamiento.
- Sí, es verdad que hay excepciones que confirman la regla, pero tienden a comportarse mejor ya que se proporcionan valores y conceptos éticos con los cuentos. A través de ellos podemos transmitir algún mensaje que queramos hacer llegar a la niña. Hoy en día existen cuentos para cualquier “problema” que surja en el comportamiento del niño: morder, pegar, no compartir, el bullying, la frustración, y un largo etcétera. También pueden ayudar a los niños a vencer sus propios temores como la oscuridad, los monstruos, el inicio del colegio, la llegada de un hermano/a, etc.
- Empiezan a ejercitar la memoria desde bien temprano. ¿Os habéis dado cuenta que las niñas suelen pedir el mismo cuento una y otra vez, en bucle? Seguir un argumento, aunque sea sencillo, les supone un esfuerzo. Cuando encuentran una historia que les gusta y encima se la saben, quieren que se la lean muchas veces, saber lo que va a pasar les proporciona seguridad, ¡la vida ya es demasiado impredecible para ellos! La repetición de patrones les sirve también para aprender habilidades lingüísticas y narrativas.
- Los cuentos son beneficiosos para mejorar la atención del niño y centrar su mente en uno de entre todos los estímulos que pueda tener a su alrededor, y a su vez la concentración le hará mantener la atención focalizada durante el tiempo que dure la historia. Cada niño necesita un tipo de libro diferente. A las niñas más pequeñas no les puedes explicar un cuento demasiado largo porque no van a conseguir prestar la atención el tiempo necesario. Debemos tener en cuenta la edad y las necesidades del niño a la hora de elegir el cuento adecuado.

Pienso que estos son puntos más que suficientes para apostar por
una introducción a la literatura infantil a temprana edad. Tenéis
bibliotecas y librerías llenas de historias maravillosas para compartir con vuestros pequeños, y en próximas entradas os contaré
algunos de los cuentos que más nos gustan en casa y cuáles son sus posibles aplicaciones educativas.