El calor puede resultar especialmente incómodo durante el embarazo. El aumento del volumen sanguíneo, los cambios hormonales y el esfuerzo adicional que realiza el organismo para cuidar del bebé hacen que muchas mujeres embarazadas se sientan más sensibles a las altas temperaturas. Aunque no siempre es posible evitar el calor, sí existen medidas sencillas que pueden ayudar a encontrarse mejor y reducir algunos riesgos asociados.
1. Mantente bien hidratada
La hidratación es una de las herramientas más importantes para combatir el calor. Lleva siempre una botella de agua contigo y bebe con frecuencia, incluso aunque no tengas sed. También pueden ayudar las frutas ricas en agua, como la sandía, el melón o los cítricos.
2. Evita las horas de más calor
Siempre que sea posible, procura no salir entre las 12 y las 18 horas, especialmente durante los días de ola de calor. Si necesitas hacer alguna gestión o caminar, intenta hacerlo a primera hora de la mañana o al final de la tarde.

3. Utiliza ropa ligera y transpirable
Las prendas amplias, de algodón, lino u otros tejidos frescos facilitan la evaporación del sudor y ayudan al cuerpo a regular mejor la temperatura.
4. Busca la sombra y evita la exposición directa al sol
En la playa, la piscina o cualquier actividad al aire libre, es recomendable permanecer en zonas de sombra. Tomar el sol de forma prolongada puede aumentar la temperatura corporal y favorecer la deshidratación.

5. Refréscate varias veces al día
Una ducha templada, mojarse las muñecas, el cuello o las piernas, o incluso darse varios baños cortos durante el día puede proporcionar un alivio importante cuando las temperaturas son muy elevadas.
6. Lleva un pulverizador de agua
Un pequeño spray con agua fresca puede convertirse en un gran aliado durante el verano. Pulverizar la cara, el cuello, los brazos o las piernas ayuda a disminuir la sensación de calor y aporta una sensación inmediata de bienestar.

7. Evita el ejercicio intenso en ambientes calurosos
La actividad física sigue siendo recomendable en muchos embarazos, pero durante los días más calurosos conviene adaptar horarios e intensidad. Caminar a primera hora o realizar ejercicio en espacios frescos suele ser una opción más segura.
8. Mantén la casa lo más fresca posible
Baja persianas y toldos durante las horas de más sol, ventila a primera hora de la mañana o por la noche y utiliza ventiladores o aire acondicionado cuando sea necesario. El objetivo es evitar que la vivienda acumule calor durante el día.

9. Descansa más si tu cuerpo te lo pide
El calor supone un esfuerzo añadido para el organismo. Si te sientes más cansada de lo habitual, escucha a tu cuerpo. Reducir el ritmo, hacer pausas frecuentes y descansar cuando sea necesario forma parte del autocuidado durante el embarazo.
10. Consulta si aparecen síntomas de alarma
Si notas mareos intensos, dolor de cabeza persistente, contracciones dolorosas, disminución de los movimientos del bebé, sensación de desmayo o cualquier síntoma que te preocupe, consulta con un profesional sanitario.
El objetivo no es vivir el verano con miedo, sino tomar algunas precauciones razonables para que tanto tú como tu bebé podáis atravesar los días de calor de la forma más cómoda y segura posible. ☀️🤰💙
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