La
técnica array es una prueba genética de última generación que permite
diagnosticar anomalías cromosómicas con una resolución más alta que otras técnicas convencionales, como el cariotipo. Se puede realizar durante el periodo prenatal y postnatal. En el primer caso, la prueba array se lleva a cabo
con muestras de ADN de
la placenta o del
líquido amniótico mediante
una biopsia corial o amniocentesis.
¿Qué es un array en genética?
La prueba array también es conocida como microarray genómico, microarray cromosómico o cariotipo molecular. Se trata de un método de
análisis genético que detecta alteraciones del genoma (moléculas del ADN). Se ubica dentro de la disciplina de la citogenética.
Utiliza dos tecnologías distintas dependiendo del modo de analizar la muestra. La más extendida es la que se conoce como
array de hibridación genómica comparada o CGH. Este ofrece una resolución más alta que el otro, pero exige más calidad y cantidad de ADN de la muestra.
Desde el descubrimiento de la trisomía 21, asociada al
síndrome de Down, el cariotipo convencional ha sido la técnica más extendida para el diagnóstico prenatal en casos de alto riesgo. A través del cariotipo se e
xamina el tamaño, la forma y el número de los cromosomas. Sin embargo, en el diagnóstico prenatal, el microarray consigue una capacidad de detección de anomalías superior al cariotipo.

En 2017 se publicó
un documento de consenso del grupo de trabajo de la Asociación Española de Diagnóstico Prenatal, la Asociación Española de Genética Humana y la Sociedad Española de Genética Clínica y Dismorfología. En él se recoge que
el 99,5% de las alteraciones que detecta el cariotipo convencional las localiza la prueba array, que además pone al descubierto aproximadamente
un 8-12% de enfermedades adicionales con malformación ecográfica y cariotipo normal.
Qué se detecta y cómo se obtiene la muestra para hacer la prueba array
La
técnica array CGH o microarray como diagnóstico prenatal precisa de una pequeña cantidad de ADN para poder ser realizado. Gracias a ella es posible
detectar ganancias o pérdidas de fragmentos de ADN responsables de más de 300 síndromes genéticos asociados al retraso mental, autismo, cardiopatías y otras patologías, que no detecta el cariotipo. Además, el estudio del cariotipo se hace con el microscopio y el array analiza fragmentos del genoma demasiado pequeños para verlos con este instrumento.
El
modo de obtención de ese ADN es diverso, pero requiere un
método invasivo:
- Biopsia de vellosidades coriales: aunque existe riesgo de contaminación materna de ese material. Por ello, se suele recomendar un estudio de exclusión de esa contaminación genética.
- Líquido amniótico. La amniocentesis es la técnica más utilizada para la prueba genética array. Además, si es necesario extraer la muestra, se hace a partir de la semana 15 y puede realizarse por encima de las 20 semanas de gestación.
- Cordocentesis (muestra de sangre fetal). Es la menos usada por el riesgo de pérdida y complicaciones fetales.
- Restos abortivos.

En cualquier caso, los expertos que han elaborado el texto de consenso advierten de que, aunque la prueba array
"tiene grandes ventajas en cuanto al rendimiento en el ámbito prenatal",
existe riesgo de detección de alteraciones del ADN que no tienen por qué significar la aparición o desarrollo de la enfermedad en el bebé.
¿Cuándo está recomendado hacer esta prueba durante el embarazo?
La prueba array no se incluye dentro de
las pruebas que se realizan habitualmente durante el embarazo. Ni siquiera se incluye en la cartera de la Seguridad Social en todas las comunidades autónomas, aunque sí se realiza y se ofrece de forma generalizada
en clínicas privadas (el precio depende de la empresa, pero suele rondar los 500 euros).
La
prueba genética array CGH se recomienda a la mujer embarazada:
- Cuando existen antecedentes de alteraciones cromosómicas en la familia.
- Si hay un historial familiar que apunta a mayor riesgo de desarrollar anomalías.
- Si se han producido abortos de repetición.
- Se han hallado alteraciones en el cribado bioquímico.
- Se ha detectado alguna anomalía en alguna de las ecografías durante el embarazo.
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Al tratarse de una toma de muestras invasiva, se requiere el
consentimiento informado para realizarla. Porque, aunque la prueba array se considera eficaz, contrae riesgos. Por eso es recomendable buscar asesoramiento. En
la Tribu CSC puedes consultar con
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La prueba array como diagnóstico posnatal
La prueba array CGH se puede realizar también
después del nacimiento. De hecho,
está indicada en niños y personas adultas con trastornos del desarrollo como el autismo, o discapacidad intelectual (con o sin malformaciones asociadas). Al igual que en el embarazo, el análisis se realiza a partir del ADN. Este se obtiene, generalmente, con
una muestra de sangre, aunque también se puede pedir una muestra de saliva o de la piel.
Con esta prueba se identifica qué alteración ha podido provocar los trastornos o síndromes del niño o adulto, ya que
es capaz de detectar alteraciones en 140 genes críticos. Está indicado para
pacientes con espectro autista, con discapacidad intelectual y trastornos del neurodesarrollo (con o sin dismorfias asociadas).

El interés de realizar esta prueba radica en que puede ayudar a realizar
un diagnóstico clínico más certero y explicar los problemas de la persona a la que se le realiza. Eso puede repercutir en
un tratamiento más adecuado y mejorar la vida del paciente y sus familias.