Uno de cada cinco adolescentes consulta su salud mental con la IA (pero la mayoría lo mantiene en secreto)

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Uno de cada cinco adolescentes consulta su salud mental con la IA (pero la mayoría lo mantiene en secreto)

Un estudio revela que 1 de cada 5 adolescentes utiliza chatbots de inteligencia artificial para hablar sobre su salud mental. Descubre qué ventajas, riesgos y recomendaciones existen para las familias.

Uno de cada cinco adolescentes ya consulta su salud mental con la inteligencia artificial: qué deben saber las familias

La inteligencia artificial (IA) ha pasado en muy poco tiempo de ser una herramienta para buscar información o hacer deberes a convertirse, para muchos adolescentes, en alguien con quien hablar cuando están tristes, nerviosos, enfadados o estresados.

Un nuevo estudio publicado en JAMA Pediatrics muestra hasta qué punto esta realidad ya forma parte de la vida de los jóvenes: casi uno de cada cinco adolescentes y adultos jóvenes estadounidenses afirma haber utilizado un chatbot de IA para pedir consejo sobre su salud mental. Además, la mayoría reconoce que nunca se lo ha contado a sus padres, amigos ni a ningún otro adulto.

La investigación no concluye que utilizar un chatbot sea necesariamente perjudicial. Sin embargo, sí plantea preguntas importantes para las familias: ¿por qué los adolescentes recurren a estas herramientas?, ¿qué buscan en ellas? y, sobre todo, ¿cómo podemos acompañarlos para que las utilicen de forma segura?

¿Qué investigó este estudio?

Los investigadores realizaron una encuesta representativa a 1.009 jóvenes estadounidenses de entre 12 y 21 años. Posteriormente, aplicaron un sistema estadístico que permitió extrapolar los resultados a más de 42 millones de adolescentes y adultos jóvenes de Estados Unidos. Preguntaron principalmente:

  • si habían utilizado alguna vez un chatbot de inteligencia artificial cuando se sentían tristes, enfadados, nerviosos o estresados;
  • con qué frecuencia lo hacían;
  • si les había resultado útil;
  • y si habían contado esa experiencia a alguien.

Los resultados muestran un crecimiento muy rápido respecto al año anterior.

Casi uno de cada cinco adolescentes utiliza IA para hablar de sus emociones

El estudio encontró que el 19,2% de los participantes había utilizado un chatbot para recibir ayuda relacionada con su salud mental. Hace solo un año esa cifra era del 13,1%, lo que supone un incremento superior al 40% en apenas 12 meses. Además:

  • más del 40% de quienes utilizan estos chatbots lo hacen al menos una vez al mes;
  • alrededor del 6% los usa prácticamente todos los días;
  • y la mayoría afirma que las respuestas le resultaron útiles.

Estos datos reflejan que los chatbots de IA ya forman parte del modo en que muchos adolescentes buscan apoyo emocional.

Lo más llamativo: la mayoría lo hace en secreto

Quizá el dato que más llamó la atención de los investigadores fue este: el 63% de los jóvenes que utilizan un chatbot para hablar de su salud mental no se lo cuenta a nadie. Ni a sus padres. Ni a sus amigos. Ni a un profesional sanitario.

Esto no significa necesariamente que exista un problema grave. En muchos casos, los adolescentes buscan privacidad, evitar sentirse juzgados o simplemente prefieren probar primero una herramienta que está disponible las 24 horas.

Pero también supone un reto para las familias y los profesionales, porque dificulta saber cómo están utilizando realmente estas herramientas.

¿Por qué un adolescente prefiere hablar con una inteligencia artificial?

La respuesta probablemente sea una combinación de varios factores. Un chatbot:

  • responde inmediatamente;
  • está disponible a cualquier hora;
  • no parece juzgar;
  • permite hacer preguntas incómodas sin vergüenza;
  • mantiene el anonimato.

Para un adolescente que atraviesa una etapa de inseguridad o estrés, estas características pueden resultar muy atractivas. No es extraño que algunos jóvenes lo perciban como un primer lugar donde ordenar sus pensamientos antes de hablar con otra persona.

¿Puede ser útil?

En determinados casos, sí. Los investigadores reconocen que la inteligencia artificial puede ayudar a algunas personas a:

  • expresar emociones;
  • organizar ideas;
  • reflexionar sobre un problema;
  • practicar conversaciones difíciles;
  • acceder a información sobre bienestar emocional.

Además, para jóvenes con dificultades para acudir a un profesional o que sienten mucho miedo al juicio social, puede representar un primer paso hacia la búsqueda de ayuda. Sin embargo, una herramienta útil no sustituye a una relación humana.

Los límites de los chatbots para la salud mental

Es importante recordar que un chatbot no conoce realmente al adolescente. No puede valorar completamente su historia personal, su contexto familiar, su lenguaje no verbal ni muchos otros aspectos fundamentales en la atención psicológica.

Aunque algunos sistemas son cada vez más sofisticados, siguen existiendo limitaciones importantes:

  • pueden interpretar mal una situación;
  • ofrecer respuestas incompletas;
  • reforzar algunas ideas sin cuestionarlas (son condescendientes);
  • o no detectar adecuadamente un riesgo importante.

Por eso, los propios autores insisten en que estas herramientas no deben sustituir la atención de un profesional cuando existe un problema de salud mental.

¿Qué pueden hacer las familias?

La solución probablemente no sea prohibir el uso de la inteligencia artificial. Es mucho más útil hablar sobre ella. Algunas ideas pueden ser:

  • preguntar con curiosidad si conocen o utilizan este tipo de herramientas;
  • interesarse por cómo las usan, sin juzgar;
  • explicar que un chatbot puede ofrecer información o ayudar a ordenar ideas, pero no reemplaza a un psicólogo, un psiquiatra o un adulto de confianza;
  • fomentar que, cuando exista un problema importante, también lo compartan con una persona real.

Lo más importante es que el adolescente no sienta que tendrá problemas por reconocer que ha hablado con una IA.

¿Cuándo conviene buscar ayuda profesional?

Hay casos en los que un chatbot nunca debería ser el único recurso de apoyo. Por ejemplo, si un adolescente presenta determinados síntomas:

  • tristeza persistente;
  • ansiedad intensa;
  • aislamiento progresivo;
  • autolesiones;
  • pensamientos sobre hacerse daño;
  • cambios importantes en el sueño, el apetito o el rendimiento escolar;
  • o un sufrimiento que interfiere en su vida diaria,

es recomendable consultar con un profesional de salud mental.

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La inteligencia artificial puede acompañar, pero no sustituir el vínculo humano

La inteligencia artificial ya forma parte del mundo en el que crecen nuestros hijos, y todo indica que su presencia seguirá aumentando. Este estudio demuestra que muchos adolescentes ya recurren a ella para hablar de sus emociones y buscar orientación cuando se sienten mal.

Más que intentar eliminar esta realidad, el reto para las familias consiste en enseñar a utilizar estas herramientas con sentido crítico.

Porque un chatbot puede ayudar a poner nombre a una emoción, ofrecer información o servir como primer apoyo en momentos de incertidumbre. Pero sigue habiendo algo que ninguna inteligencia artificial puede sustituir: la seguridad de sentirse escuchado, comprendido y acompañado por otra persona.