La noticia de que
Castilla y León obligará a los médicos a ofrecer a las mujeres escuchar el latido fetal si quieren abortar ha levantado una fuerte polémica estos días y no es para menos. Tras las medidas "provida" aprobadas por el Gobierno de PP y Vox para evitar abortos, para los sanitarios será "imperativo" ofrecer alternativas a las madres que deseen abortar, incluida una ecografía 4D del bebé.
Sanidad ha anunciado que la nueva medida
se aplicará a partir de este próximo lunes. La Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) ha tachado de "inaceptable" las medidas "provida" anunciadas por el vicepresidente de Castilla y León,
Juan García-Gallardo (VOX), y ha contestado a la Comunidad de Madrid que
la mejor medida para reducir los abortos es la educación sexual y reproductiva.
"Nos parece una medida inaceptable porque es una coacción absoluta a las mujeres, supone coartar su libertad a la hora de decidir sobre su embarazo, y por tanto, una vulneración de sus derechos sexuales y reproductivos",
ha declarado a Europa Press la presidenta de la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF),
Ascensión Iglesias.
Para hablar de ello contamos con
Mamen Bueno la
psicóloga perinatal de la
Tribu CSC, que trabaja a diario con embarazadas, madres primerizas y víctimas de violencia de género, ha sido miembro del Comité Técnico que colaboró en la elaboración de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el sistema Nacional de Salud, es colaboradora de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y ha dirigido grupos de apoyo emocional a embarazadas y puérperas.
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Las mujeres tienen todo el derecho del mundo a decidir
No conozco a ninguna mujer que no sea consciente de que un feto puede está creciendo dentro de ella a la hora de tomar una decisión como es abortar.
No conozco a ninguna mujer a la que no le resulte tremendamente difícil y doloroso tomar la decisión de abortar.
No conozco a ninguna mujer que no llore a veces al recordar que tomo la decisión de abortar.
No conozco a ninguna mujer que no haya reflexionado mucho la decisión de abortar.
Sí conozco a mujeres que han tomado la decisión tras enterarse de que dentro de su vientre está creciendo un feto con unas malformaciones totalmente incompatibles con la vida y que por compasión deciden acabar con el sufrimiento de ese feto y el de ella.
Sí conozco a
chicas que se quedaron embarazadas tras eyacular su pareja dentro de ella sin avisar.
Sí conozco
chicas que fueron violadas y se quedaron embarazadas y les resulta totalmente insoportable la idea de tener un hijo de alguien que las violó.
Sí conocí a
una chica que se quedó embarazada de su padre y este la hizo abortar y luego la echó de casa para que nadie se enterara de ello.
Sí conozco a
una chica que se quedó embarazada y sus padres la echaron de casa.
Y también conozco mujeres que se quedaron embarazadas en un momento en el que no esperaban ni deseaban quedarse embarazadas y tenían
todo el derecho del mundo a decidir que no querían criar con amargura a un bebé.
Ya está bien de poner en manos de personas que no tienen ni idea de embarazos tomar decisiones sobre los embarazos de las mujeres
Puede que el imaginario de las personas que toman decisiones como obligar a escuchar el latido antes de abortar esté repleto de historias totalmente distorsionadas. En la que ellos ven mujeres egoístas, que deciden abortar por motivos superficiales. Y nada más lejos de la realidad.
Solo cada mujer sabe qué hay detrás la cada decisión, dura, difícil y tremendamente dolorosa, de abortar. Es tremendamente cruel e innecesario hacerles escuchar el latido antes
Solo cada mujer sabe qué hay detrás la cada decisión, dura, difícil y tremendamente dolorosa, de abortar.
Es tremendamente cruel e innecesario hacerles escuchar el latido antes.
Ya está bien de poner en manos de personas que no tienen ni idea de embarazos tomar decisiones sobre los embarazos de las mujeres. Porque corremos el riesgo de tomar medidas tan crueles e innecesarias y, sobre todo, tan médicamente criticables como estas.
Medidas de este tipo pueden ser iatrogénicas y contravenir el código deontológico médico
Un embarazo deseado, aparte de ilusión, conlleva miedo, incertidumbre, cansancio, frustración. Un embarazo no deseado conlleva todo esto y también culpa, vergüenza, desconcierto, rabia, impotencia. Y dolor, mucho dolor.
Un embarazo que transcurre con normalidad no está exento de miedo, incertidumbre y ansiedad.
Un embarazo en el que se descubre que el feto tiene malformaciones incompatibles con la vida, o dificultades en su vida diaria que le pueden condenar a una vida de penurias, de rechazo, sin las ayudas sociales y económicas, conlleva muchísimo dolor y sufrimiento.
Tomar la decisión de abortar no es fácil y quien lo piense, lo siento, pero es un cretino y un necio. Tomar la decisión de abortar es tremendamente difícil, dolorosa y acarrea muchísimo sufrimiento para esa madre
Tomar la decisión de abortar no es fácil y quien lo piense, lo siento, pero es un cretino y un necio. Tomar la decisión de abortar es tremendamente difícil, dolorosa y acarrea muchísimo sufrimiento para esa madre.
A esa madre hay que darle apoyo y comprensión; nunca sufrimiento añadido, crueldad y maltrato e incluso tortura como este tipo de protocolos.
Todo el mundo merece compasión ante decisiones difíciles que además atañen única y exclusivamente a esa mujer que toma esa decisión.
A nadie se le obliga a abortar igual que a nadie se le debería obligar a someterse a un protocolo cruel y maltratante.
Medidas de este tipo pueden ser iatrogénicas y contribuir al desarrollo de estrés postraumático, así como contravenir el código deontológico médico. No hay que añadir sufrimiento. No se puede obligar a nadie a recibir un tratamiento que no desea.
No se pueden tomar decisiones desde la ética, la fe, u opiniones desoyendo a la ciencia y a los/las profesionales y, desde luego, sin tener en cuenta a las mujeres que han de atenerse a esas decisiones.