Una preocupación muy extendida en las madres y los padres de niños de más un año es precisamente esta, cuando a su peque
no le gusta la leche. Esto genera intranquilidad en muchos de ellos, y pensando que es un alimento insustituible se encuentran con que
no saben muy bien cómo afrontar este “problema”.
Realmente no es un problema,
la leche no es un alimento imprescindible, es un alimento bastante completo pero que para nada es un alimento sin el cual nos vamos a desnutrir. Ojo, hablo de la leche de otro animal (vaca, cabra…) y hablo a partir del año, no de la leche materna.
La leche materna o la leche de fórmula son imprescindibles durante el primer año de vida. A partir de los 12 meses podemos sustituir la leche de fórmula por leche entera de vaca o de cabra. Si el niño toma pecho, debe seguir haciéndolo (si la madre quiere seguir) y si alguna vez quiere tomar algún lácteo se le puede dar sin problema.
Pero ¿qué ocurre cuando a nuestro hijo no le gusta la leche?
Antes de resolver esta duda me gustaría plantear otro problema que quizás es el causante de
por qué a nuestro hijo no lo gusta la leche.
Los motivos que podemos encontrar pueden ser diversos. Por ejemplo, podemos encontrarnos con niños que están acostumbrados a tomar la leche con cereales (papilla en biberón) y cuando pretendemos ofrecerle un vaso de leche normal (sin cereales) la rechazan porque
no tiene ese sabor tan dulce al que ellos están acostumbrados (al del biberón con cereales).

Otra de las posibles causas es que cuando el niño cumplió el año se le empezó a dar leche enriquecida de crecimiento. Estas leches
son más dulces que la leche normal (y mucho más dulces si es la versión que incluye cereales) y eso puede crear un rechazo posterior a una leche que no lo sea tanto.
También podemos encontrarnos que la causa sea que al niño no le gusta la leche porque le sienta mal (ojito a la sintomatología, si muestra gases, diarrea, etc… no vaya a ser que tenga
alergia o intolerancia a la lactosa).
O simplemente puede ser que
no le gusta la leche, sin más.
Una vez visto esto, a modo de prevención sería lógico pensar que
si evitamos los biberones con cereales y las leches de crecimiento, tendremos más probabilidades de que a nuestro hijo le guste la leche.
Ahora bien, supongamos que ya tenemos el “problema” (que como ya he dicho antes, no es un problema),
a nuestro hijo no le gusta la leche. Ante estos podemos hacer varias cosas, unas están bien y otras no tan bien, por eso las vamos a comentar aquí para que sepáis cómo actuar y lo hagáis de la forma correcta.

Lo primero que podemos probar es
añadirle algo a la leche para darle otro sabor que quizás haga que al niño le resulte más atractivo. Pero aquí es donde debemos tener cuidado y
no añadirle nada que sea azucarado, por tanto los cacaos solubles azucarados (tipo Colacao, Nesquik y cualquier marca blanca) quedan descartados.
¿Qué opciones saludables tenemos?
Aquí tenéis algunas
opciones saludables que podéis añadir a la leche:
- Un poco de cacao en polvo sin azúcar añadido (solo la puntita de una cucharita, para que le aporte sabor a chocolate pero sin amargar).
- Otra opción es añadir a la leche un poco de harina de algarroba, también una puntita de la cucharilla, le otorga un sabor que recuerda al chocolate. En este caso y en el anterior la leche debe estar caliente para que se diluya bien.
- Podemos añadirle un poco de canela o hacer una especie de leche merengada sin azúcar infusionando en la leche 2 ramitas de canela y cáscara de limón.
- A la opción anterior también podemos agregarle una cucharadita de compota de manzana o pera (se hace poniendo trocitos de manzana o pera en el microondas hasta que se haga una compota). Esto es un auténtico manjar y os puede servir para hacer ¡helados! Sólo tenéis que rellenar los moldes de palo y meterlo al congelador.
- O podéis hacer vuestra propia papilla de cereales, triturando en casa copos de avena y añadiéndole un poco a la leche (esta papilla no llevará azúcares añadidos).
- Otra opción es ofrecerle yogur en lugar de leche, pero ojo, el yogur no debe ser azucarado ni edulcorado (aquí incluimos también a los flanes, natillas, petits, etc), el yogur debe ser yogur natural, a secas. Podéis probar a ofrecérselos tal cual y si así no le gusta podéis trocearle trocitos de fruta para que le aporte algo de dulzor natural.
- Si no le gustan tampoco los yogures cambiémonos de bando, vamos a lo salado, a ofrecerles quesos, queso fresco por ejemplo, con tomate… lo importante es que no tenga apenas sal.
- Si aun así tu hijo sigue insistiendo en que los lácteos te los comas tú, pues nada, no te apures, más de lo que ya has hecho no puedes hacer, porque obligarle a comer es totalmente contraproducente.
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Como he dicho al principio,
los lácteos no son imprescindibles. Además, si el bebé sigue tomando pecho es preferible que tome pecho antes que cualquier otro lácteo, así que en tal caso, fin del problema. Ahora bien, si el bebé no está siendo amamantado llega la preocupación mayor, que suele ser la del posible déficit.
Lo bueno es que para esto tenemos la solución. Puedes probar con
bebida de almendra, que es rica en calcio, y muchas veces las encuentras incluso más enriquecidas en calcio todavía. Y puedes ofrecerle dentro de su alimentación
otros alimentos que sean ricos en calcio.
¿Cuáles son los alimentos más ricos en calcio?
A continuación veréis qué alimentos contiene más calcio, y veréis que
hay calcio más allá de la leche:
Miligramos por cada 100 gr. de porción comestible del producto.
| ALIMENTOS |
CONTENIDO EN CALCIO |
| Queso Gruyere, emmental, roquefort, bola |
560-850 |
| Queso manchego fresco |
470 |
| Sardinas en aceite |
400 |
| Almendras, avellanas |
240 |
| Cigalas, langostinos, gambas |
220 |
| Queso de Burgos |
186 |
| Yogur |
180-127 |
| Higos secos |
180 |
| Garbanzos |
145 |
| Pistachos |
136 |
| Leche de vaca |
130 |
| Judías blancas, habas secas |
130 |
| Almejas, berberechos, chirlas... |
120 |
| Batidos lácteos |
120 |
| Acelgas, cardo, espinacas, puerro... |
114-87 |
| Nueces, dátiles, pasas... |
70 |
| Aceitunas |
63 |
| Lentejas |
56 |
| Huevo de gallinas |
51 |
| Bacalao |
51 |
| Sardinas |
43 |
| Alcachofas, coles, repollo, judías verdes |
40 |
Cuando demos frutos secos debemos recordar que
existe riesgo de ahogamiento a edades tempranas, por tanto podemos introducirlos en la alimentación o bien en crema (crema de almendras, de avellanas, etc. o en polvo, mezclado con harinas para hacer un rebozado, en salsa, por ejemplo preparando una salsa de almendras, etc).

Es importante decir que
la asimilación del calcio se va a ver muy influenciada por el estatus de vitamina D (afecta de forma positiva), por el nivel de actividad física (también de forma positiva), nuestros niveles de vitamina K (también de forma positiva), el consumo de sal (afecta de forma negativa) y el magnesio (también de forma positiva). Por tanto, de nada nos sirve estar preocupadísimos por la ingesta de calcio si hay bajos niveles de vitamina D, si se lleva una vida sedentaria, una dieta rica en sal y
se consumen pocas verduras y hortalizas (que son ricas en magnesio y vitamina K). Y no debemos olvidar, que
no todo el calcio contenido en los distintos alimentos tiene la misma biodisponibilidad.
Veamos en el siguiente cuadro la cantidad de calcio absorbida en algunos alimentos:
| Alimento |
Contenido en calcio por 100 mg |
Fracción absorbible (%) |
Cantidad de calcio absorbida (mg) |
| Leche de vaca (BEDCA) |
125 |
32,1 |
40,1 |
| Bebida de soja fortificada |
125 |
32,1 |
40,1 |
| Alubias blancas |
102,7 |
17 |
17,4 |
| Brócoli |
49,2 |
52,6 |
25,8 |
| Col rizada |
72,3 |
58,8 |
42,5 |
| Tofu hecho con sales de calcio |
204,7 |
31 |
63,4 |
| Bok choy (col china) |
92,9 |
53,8 |
49,9 |
| Almendras |
285,7 |
21,2 |
60,5 |
| Semillas de sésamo |
132,1 |
20,8 |
27,4 |
| Coliflor |
27,4 |
68,6 |
18,7 |
| Repollo, berza |
33,3 |
64,9 |
21,6 |
Fuente: Vegetarianos con ciencia – Lucía Argüelles
Espero que si a tus hijos no le gustan los lácteos, esta información te sirva para quedarte más tranquila. Y no olvides, ofrecerle
yogures con azúcar, natillas, flanes o cualquier otro lácteo azucarado no es la solución. Si queréis más información sobre alimentación infantil podéis
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