Estos 3 eneatipos del
eneagrama infantil necesitan, sobre todo, orientación y
seguridad. Se preocupan por conocer bien los sitios a los que van, las personas con las que se relacionan, las situaciones a las que se exponen, las actividades que realizan y las materias que les interesan.
Eneatipos mentales
Analizan para entender y obtener seguridad y confianza. Se sienten desorientados en
el mundo de los sentimientos, por lo que a menudo
les cuesta identificar y gestionar sus propias emociones y necesidades. Las relaciones demasiado estrechas con los demás les apabullan, estresan o desorientan. Por eso, a veces tienden a
buscar métodos de evasión: como la soledad, el divertimento o la evitación.

El trabajo con estos niños y niñas consiste en equilibrar su a menudo
intensa actividad mental, enseñándoles a
escuchar a su corazón. Para ello, debemos procurar mantener un equilibrio entre preguntarles cómo se sienten ante determinada situación, y respetar sus momentos de soledad, silencio o evasión.
Eneatipo 5: los observadores, solitarios o intelectuales. Necesitan DISTANCIA
Los pequeños pertenientes a este eneatipo tienen una personalidad tranquila, tímida o incluso introvertida.
Les gusta estar solos, por lo que tienden a desarrollar aficiones tales como la lectura o la investigación científica. Les suelen gustar las actividades en solitario, los juegos de experimentación y los
juguetes STEM.
Son
calmados, respetuosos y curiosos. Les interesa saber
cómo funcionan las cosas y las cuestiones científicas y filosóficas. Se muestran
solitarios y tienden a guardar cierta distancia con los grupos, siendo frecuente verles rondando por separado. No demuestran tener gran interés las normas sociales,
guardan las distancias emocionales y les disgusta que la gente les interrogue o les preste demuestre demasiado interés.
Se sienten incómodos siendo el centro de atención. No son muy demostrativos a nivel afectivo, mostrándose más bien
fríos y distantes. Son especialmente sensibles a los sonidos altos o desagradables. Les gusta el silencio y la gente tranquila. Pueden estar largos periodos de tiempo
a solas con sus intereses.
Les resulta más fácil relacionarse con los demás cuando el
contacto es de uno en uno, en vez de en grupo. Para acompañarles en el desarrollo de su personalidad, debemos
respetar su forma de ser y sentir, no criticándoles su
poca expresividad afectiva ni tomándonos como algo personal sus
distanciamientos.

Necesitan perder el miedo a
expresar sus sentimientos (un campo en el que se sienten inseguros), por lo que cultivar el
diálogo sobre sus aficiones favoritas les ayuda a abrirse.
Trabajar con ellos la socialización, la comunicación asertiva y la gestión de emociones les resultará muy útil en su vida adulta.
Eneatipo 6: Los inseguros, interrogadores o dubitativos. Necesitan SEGURIDAD
Los enatipo 6 son pequeños a los que
les preocupa mucho más la seguridad que a otros niños. Cuando se sienten
inseguros o estresados pueden mostrarse
nerviosos y cambiar de humor con frecuencia. Les gusta defender la postura opuesta a la de los demás, no para llevar la contraria, sino para
poner a prueba la seguridad de sus opiniones.

A veces se muestran
suspicaces y asustadizos. Hacen siempre
muchas preguntas porque
temen equivocarse a la hora de decidir y siempre se muestran agradables con la gente, ya que les gusta
pedir consejo a los demás. Suelen hablar rápido y proponer diversas alternativas de juego. Son compasivos y cariñosos. Suelen portarse bien y no les gusta liderar. Para
sentirse seguros, les gusta identificar quién es el "líder" en un grupo de amigos o "la autoridad" dentro del seno familiar.
Podemos ayudarles a
ganar seguridad en sí mismos enseñándoles a
confiar en su propio criterio. Asimismo, debemos mostrarnos ante ellos con confianza, tranquilos y firmes. De este modo les transmitiremos un patrón de referencia en cuanto a la capacidad para
afrontar situaciones y tomar decisiones.

A menudo,
las dudas y el miedo a la equivocación y el fracaso les atormentan, por lo que también es importante ayudarles a concebir el error como una magnífica oportunidad de aprendizaje. No hay que tener tanto miedo a arriesgarse...
¡No pasa nada por equivocarse!
Eneatipo 7: Los aventureros, alegres y entusiastas. Necesitan ESTIMULACIÓN
Los niños y niñas de este eneatipo tienen una
personalidad extrovertida y alegre. La mayoría de las veces se muestran
contentos. ¡Ellos empiezan y acaban el día
felices! Les encanta ser las
estrellas y suelen conseguirlo gracias a su energía desbordante, a su
carácter entusiasta y a su forma de ser arrolladora.
Son
muy sociables. Le gusta recibir visitas en casa y también salir a jugar con otros niños. Son participativos y suelen
tomar la iniciativa y proponer nuevas y diferentes actividades. Tiene una
disposición risueña y una risa contagiosa. Todo esto les ayuda a hacer y tener
montones de amigos. Se relacionan con la gente con suma facilidad.

Muestran una
gran curiosidad y ganas de saber. Les encantan
las aventuras, los viajes, conocer sitios nuevos y desarrollar nuevas aficiones y actividades. Le gusta contar cuentos y chistes,
reír y disfrutar de la vida, de los amigos y familiares. Por el contrario,
pueden aburrirse con facilidad y sentirse decaídos si no encuentran nada que les estimule lo suficiente.
Su mente es muy activa, por lo que pueden sentirse dispersos y dejar a medias una actividad para emprender otra diferente. Su curiosidad es voraz, pero hay que ayudarles a centrarse y perseverar. Estos pequeños suelen tener altas capacidades y múltiples talentos e intereses. ¡Son grandes exploradores!
Detestan la quietud y la inactividad, para ellos la vida es movimiento. Si se aburren, se sienten tristes. Es importante ayudarles a conectar consigo mismos, a relajarse, centrarse y trabajar en sus emociones. A escucharse, a percibir sus necesidades, a reconocer sus cualidades... ¿La mayor de ellas? ¡Su capacidad de disfrutar de la vida!