Mi bebé no iba... (por Aurora Fernández)

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Mi bebé no iba... (por Aurora Fernández)
Mi bebé no iba a ser llorón, ni exigente, ni inconformista. Mi bebé sería tranquilo, sumiso y dócil, de esos que la gente etiqueta, sin saber el daño que hacen, como “buenos”, como si los que no son así fuesen ¿malos?, porque su madre y su padre fuimos bebés fáciles, y Leo, cómo no, por la lógica aplastante de la genética, lo sería también. Mi bebé se dormiría solo, sin mecerlo hasta dejar de sentir los brazos, sin cantarle en bucle la misma nana una y otra y otra y otra vez... sin la teta, sin dejarme las lumbares paseándolo por toda la casa a las 3:00 am. Le encantaría su hamaquita, y estaría sin rechistar todo el tiempo que yo necesitase, sería un poco difícil al principio, pero terminaría acostumbrándose, a eso y a la trona, al parque, a la cuna y a todos los cachivaches inútiles que con tanta ilusión compramos las primerizas, se acostumbraría tarde o temprano... como todos los bebés. Nunca iría al baño con él encima (¡estamos locos!), ni tendría que interrumpir una y mil veces cualquier tarea que tuviese el valor de empezar. Mi bebé no berrearía, porque eso lo hacen los bebés con mucho carácter y yo nunca iba a tener un bebé con tanto genio, jamás. Mi bebé se dormiría plácidamente en el coche, todos sabemos cuánto les gusta el coche a los bebés, ¡es cómo un somnífero para ellos!, y si aún no lo sabes, no te preocupes, ya se encargarán de recordártelo. Y por las noches, a partir de los 5-6 meses ya a dormir de un tirón, un bibi de cereales, y ¡“listo papeles” hasta las 8 de la mañana mínimo! Y por encima de todo, mi bebé nunca me pondría al límite de mi paciencia, nunca tendría unas ganas indecibles de rendirme, de gritar, de llorar, de salir corriendo... porque aunque todo el mundo te dice que es duro, jamás piensas que tendrás un bebé más intenso que la mayoría, eso le pasa a otras mamás, pero no a ti. Y después llegó Leo, y todos mis “mi bebé nunca” se fueron al traste, se desvanecieron, la realidad me dio en la cara, y mi bebé es quien ES, lejos de todas mis expectativas, porque las expectativas son sólo eso... Si al principio de toparme con el término de Alta demanda tenía alguna duda de que lo fuese, o más bien miedo de aceptarlo, hoy en día no me queda ninguna, pero por encima de todo me ha enseñado una lección de vida que todos intentamos llevar por bandera y casi nunca cumplimos, he aprendido a vivir el presente, INTENSAMENTE, a apreciar lo realmente importante, la validez de lo insignificante y la felicidad de las pequeñas cosas. Mi hijo, con tan sólo 14 meses, me está ayudando a crecer, a ser más feliz y a querer ser mejor persona, a superarme, a reponerme y a darme cuenta que lo único importante es que podemos disfrutar de la vida juntos. Si tiene un mal día o un mal rato lo sobrellevamos porque pasará, y cuando está bien, contento y feliz, exprimimos cada segundo, cada momento con él es único, es único en su sensibilidad cuando me acaricia, en su mirada de enamorado de mamá, en su risa exagerada y contagiosa, en su determinación, su creatividad... es un “disfrutón” de la vida, en todas sus facetas. Si tienes un bebé AD, sé lo duro que es, sois súper gerrer@s, rodéate de gente que te apoye, que sea empática, que no te juzgue. Haz todo lo que te ayude a sobrellevar mejor la intensa demanda de tu bebé, TODO, sin sentirte mal, sin remordimientos, sin CULPA. Llora, desespérate, maldice, manda todo a la mierda, date un paseo sol@, respira, cuenta hasta cien y vuelve a empezar. Y por encima de todo disfruta, ¡¡¡DISFRUTA DE CADA MOMENTO!!! Porque todo pasará, porque no será así para siempre, porque poco a poco irá manejando sus emociones y aprenderá a expresarse, porque por encima de todo eres su mundo y sólo quiere estar contigo, que le beses, que le abraces, porque su felicidad absoluta eres TÚ. Dedicatoria: A todos vosotr@s, que brilláis con luz propia... Mara, Oihan, Laia, Ana, Emilia, Hugo's, Nora, Adriana, Ángel, Iñigo, David, Luca, Áxel, Joaquín, Nara, Aina, Valeria, Queralt, Victoria, Yadiel, Helena, Javier, Ariadna, Theo y Jon. Y por supuesto a ti Leo, gracias por venir a este mundo.

Si quieres saber más sobre los bebés de Alta Demanda

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