Sin embargo, la sentencia lo niega: “Esta decisión afecta al derecho constitucional al aborto y a nada más. Nada en esta opinión debe entenderse como una forma de poner en duda precedentes que no se refieren al aborto”. Roe estaba claramente mal desde su inicio. Su razonamiento era excepcionalmente débil y la decisión ha tenido consecuencias dañinas”, añade la sentencia.